ARLINGTON -- Los Rangers saben que necesitan ganar más de lo que pierdan en las próximas cinco semanas si quieren ver béisbol de octubre.
A pesar del récord -- que ahora se ubica en un juego por debajo de los .500 -- y de algunas de las frustraciones de la última semana, los Rangers están metidos en la pelea por la postemporada en la Liga Americana.
Los Rangers vencieron por 5-3 a los Angelinos la tarde del domingo en el Globe Life Field, llevándose la serie y asegurando una estadía en casa ganadora muy necesaria mientras continúa la lucha por la División Oeste de la Liga Americana, que ahora los tiene compartiendo el liderato con los Astros.
Aquí hay algunas conclusiones de la estadía en casa de los Rangers que concluyó con marca de 4-2 contra los Nacionales y los Angelinos:
La rotación dio la cara
Cal Quantrill abrió la victoria del domingo con seis entradas en blanco contra los Angelinos, quienes conectaron seis imparables a lo largo de la tarde. La efectividad de Quantrill ha mejorado a 2.90 tras cinco aperturas consecutivas de cinco o más episodios con una o cero carreras limpias.
Mientras que la ofensiva texana no ha terminado de despegar durante gran parte de la estadía, el pitcheo abridor los ha mantenido en cada juego. Los abridores de Texas han permitido tres o menos carreras en 13 partidos consecutivos -- la mayor cantidad de la temporada -- desde el 10 de agosto.
“Ha sido muy bueno”, comentó el dirigente Skip Schumaker. “Por eso es frustrante que nuestra ofensiva se enfríe cuando esos muchachos han dado la cara cuando verdaderamente lo hemos necesitado”.
La ofensiva recupera el rumbo y necesita mantenerlo
Hablando de la ofensiva, los Rangers han necesitado desesperadamente producir durante la última semana. Al comenzar la jornada, Texas había anotado dos o menos carreras en cuatro encuentros consecutivos, también en cinco de sus últimos seis y en ocho de sus últimos 12.
En la victoria del domingo, el dominicano Ezequiel Durán y el venezolano Elías Díaz aportaron vuelacercas solitarios.
