ST. PETERSBURG -- Ya sea por los efectos persistentes del desfase por el horario tras su gira perfecta por la Costa Oeste, por haberse topado con un par de rivales del Este de la Liga Americana que intentan desesperadamente volver a meterse en la lucha por la postemporada, o simplemente por uno de esos tramos que atraviesa todo equipo, las victorias no están llegando con facilidad para los Rays en estos momentos.
Su triunfo 7-6 sobre los Azulejos la noche del miércoles en el Tropicana Field tampoco fue sencillo. Se beneficiaron de algunos rebotes afortunados, fabricaron dos carreras a punta de toques y vieron cómo una cómoda ventaja terminó convirtiéndose en su 18va victoria de la temporada por una carrera.
Pero después de perder cuatro de sus primeros cinco juegos de esta estadía en casa, ciertamente fue mejor que la alternativa.
Estas son tres conclusiones de la 76ta victoria de la temporada de los Rays, líderes de la Liga Americana:
1. Aprovecharon lo que les dieron y luego fueron por más
Hasta los buenos equipos necesitan algo de suerte de vez en cuando, ¿no?
Los Rays tuvieron algo de fortuna en el cuarto inning, cortesía del jardinero izquierdo de Toronto, Jesús Sánchez. Con las bases llenas y un out, Richie Palacios conectó un elevado corto al jardín izquierdo. Sánchez calculó completamente mal la trayectoria y dejó que la pelota cayera frente a él, permitiendo que anotaran dos carreras.
Sánchez ya había calculado mal un elevado alto de Junior Caminero hacia la esquina del jardín izquierdo en la primera entrada, que rebotó por encima de la cerca baja para un doble por regla y preparó el escenario para el jonrón de dos carreras de Yandy Díaz.
Pero los buenos equipos también crean su propia suerte, ¿no?
Eso hicieron los Rays en el cuarto episodio. Con Cedric Mullins en tercera y Palacios en segunda, Taylor Walls ejecutó un toque de sacrificio. Kazuma Okamoto fildeó la pelota y la pasó al plato, pero Mullins se deslizó a salvo. Inmediatamente, Chandler Simpson colocó otro toque y corrió hasta primera, superando el tiro y remolcando a Palacios.
Todo eso preparó el terreno para que Walls anotara con un rodado de Caminero, completando un capítulo de cinco carreras que terminó marcando la diferencia en el juego.
2. La rotación ha atravesado un tramo difícil
Los Rays comenzaron esta inestable estadía en casa con un juego de bullpen, pero el cuerpo de abridores tampoco ha dado precisamente un paso al frente para estabilizar las cosas durante los últimos cinco días.
Ian Seymour, quien abrirá el último juego de la serie la tarde del jueves, tuvo la mejor presentación del grupo el sábado, una apertura de calidad en la que permitió tres carreras en seis innings.
Freddy Peralta mostró algunas señales alentadoras, pero su apertura del domingo terminó con una nota negativa después de 4.2 innings. Shane McClanahan también lució cerca de su nivel habitual en su regreso de la lista de lesionados el lunes, pero terminó cargando con tres carreras en 3.1 entradas.
Los Rays han podido apoyarse en Nick Martínez y Drew Rasmussen durante toda la temporada, pero incluso ellos tuvieron problemas ante los Azulejos. Martínez fue castigado desde temprano y con frecuencia el martes, permitiendo seis carreras en su apertura más corta de la campaña, mientras que los problemas de Rasmussen llegaron más tarde.
Después de retirar a nueve de los primeros 10 bateadores que enfrentó, Rasmussen permitió un cuadrangular de Alejandro Kirk en el cuarto acto y luego cedió cuatro carreras con cinco hits, un boleto y un elevado de sacrificio durante un tramo de siete bateadores en el quinto. Eso convirtió una amplia ventaja en una diferencia mínima.
3. Los relevistas de las últimas entradas hicieron el trabajo
Cam Booser permitió una carrera en el sexto capítulo, algo poco habitual para el potente zurdo, pero sus compañeros relevistas de situaciones de alta presión volvieron a salir airosos para proteger la ventaja de una carrera de Tampa Bay.
El derecho Kevin Kelly consiguió cuatro outs, cubriendo el tramo desde el sexto hasta el séptimo. Tyler Wells, adquirido en la Fecha Límite de Cambios, se encargó del octavo, y el cerrador convocado al Juego de Estrellas Bryan Baker, quien venía de conseguir el primer salvamento de cinco outs de su carrera la noche del lunes, hizo su parte en el noveno al apuntarse su 36to salvamento, la mayor cantidad en MLB.
