CLEVELAND -- Los Rays están a una sola victoria de la Serie Mundial y regresan al Tropicana Field con todo el impulso a su favor en la Serie de Campeonato de la Liga Americana.
La victoria por 3-1 del domingo en el Juego 5 fue incluso más contundente de lo que sugiere el ajustado marcador y les dio a los Rays una ventaja de 3-2 en la serie. Si Tampa Bay logra avanzar, quedará garantizado un campeón inédito, ya que ni los Rays ni los Cerveceros han conquistado una Serie Mundial desde que ambas franquicias ingresaron a las Grandes Ligas.
Sin embargo, no hay que buscar demasiado para encontrar motivos que permitan creer en una remontada de los Guardianes, incluso después de una discreta actuación en el Juego 5, en el que conectaron apenas cinco hits frente a Drew Rasmussen y el bullpen de los Rays. En la Serie Divisional de la Liga Americana, Cleveland estuvo abajo 0-2 ante los Medias Blancas antes de reaccionar con tres victorias consecutivas para avanzar. No obstante, los Rays han sido el mejor equipo de la Liga Americana desde mediados de la temporada y aprovecharon los últimos dos días en Cleveland para recordarnos exactamente por qué. Por eso, los Guardianes necesitan recuperar algo de aquella magia.
Fue una exhibición del béisbol de los Rays en su máxima expresión. Rasmussen tuvo el control absoluto del encuentro y limitó a los Guardianes a una carrera y cuatro hits en siete innings. ¡Qué impresionante ha sido la actuación de Rasmussen en esta postemporada! Es el primer lanzador en la historia de los Rays con múltiples aperturas de postemporada de al menos siete entradas y una anotación o menos permitida, ambas conseguidas en esta misma edición. El último pitcher que logró esa hazaña dos veces antes de la Serie Mundial fue Logan Webb, con los Gigantes en el 2021.
La defensa de los Rays también estuvo a un nivel extraordinario, con el campocorto Taylor Walls y el intermedista Ben Williamson dando una auténtica cátedra alrededor de la segunda base. Esta serie nunca estuvo destinada a tener un encuentro con marcador de 10-8 y, en un duelo entre dos equipos construidos de manera muy similar, con el pitcheo y la defensa como pilares, los Rays han sido un poco más sólidos, un poco más precisos y, sencillamente, un poco mejores.
La ventaja de jugar en casa no será la única que tendrán los Rays a su regreso a Florida, con el primer lanzamiento del Juego 6 programado para el lunes a las 8 p.m. ET. El abridor Freddy Peralta podría subir a la lomita después de realizar nueve lanzamientos como relevista en el Juego 4 del sábado, una presentación que prácticamente sirvió como su sesión de pitcheo entre aperturas. Si ese es el caso, los Guardianes tendrán que encontrar rápidamente un plan para enfrentarlo. Peralta estuvo brillante en su apertura del Juego 2 en el Tropicana Field, donde lanzó seis innings en blanco con seis ponches y registró la recta más rápida de su carrera (99.4 millas por hora).
Ante la posibilidad de que los Guardianes recurran principalmente a su bullpen, el manager Stephen Vogt y su cuerpo técnico tendrán que manejar sus piezas a la perfección. Sin embargo, se trata de un juego de eliminación, lo que significa que absolutamente todas las opciones deben estar sobre la mesa. Gavin Williams, quien ha sido su gran figura en esta postemporada con 33 ponches en 16.2 innings, estaría disponible con un día menos de descanso del habitual, después de haber lanzado por última vez en el Juego 3 del jueves.
En apenas su 29na temporada desde que ingresaron a las Grandes Ligas en 1998, los Rays han disputado dos Series Mundiales, pero cayeron ante los Dodgers en el 2020 y frente a los Filis en el 2008. Por su parte, los Guardianes tienen la sequía de títulos más larga de MLB, con 77 temporadas sin coronarse desde la Serie Mundial de 1948. Sin embargo, primero tendrán que lograr algo especial en el Tropicana Field.
En cualquier serie al mejor de siete juegos que llega empatada 2-2, el ganador del Juego 5 termina llevándose la serie en 46 de 69 ocasiones (67%). En las series con el actual formato 2-3-2 que han estado igualadas 2-2, los equipos que ganaron el Juego 5 como visitantes, antes de regresar a casa para los Juegos 6 y 7, terminaron imponiéndose en 21 de 28 oportunidades (75%).
