Tras ser barridos por los Filis el fin de semana pasado, los Yankees respondieron con su propia barrida propinada a los Azulejos—sus rivales divisionales—en Buffalo.
“Hemos pasado por algunos retos difíciles esta temporada, claramente, pero ésta fue una serie grande para nosotros”, dijo el manager de Nueva York, Aaron Boone. “Llegar aquí y conseguir estas victorias batallas es emocionante”.
Gracias a un electrizante triple-play, los Yankees agarraron el impulso el jueves para completar la barrida con una victoria por 6-5. Fue un resultado importante para un equipo que llegó a Buffalo en el cuarto lugar del Este de la Liga Americana, pero con el resultado de esta serie, Nueva York hizo que Toronto tuviera récord por debajo de .500 y se distanció del equipo canadiense por 2.5 juegos.
Con críticas y declaraciones desde fuera sobre una semana de “vida o muerte” para el equipo, los Yankees se mantuvieron enfocados y confiados, creyendo que las cosas cambiarían. Ahora les toca una prueba fuerte en casa contra los Atléticos.
“En algún momento, vamos a reaccionar y dejar de ser golpeados por todos lados. No es divertido en el clubhouse cuando no jugamos a nuestra altura”, dijo Stanton. “Entonces, era hora de que diéramos la cara y de propinar unos contragolpes”.
