Motivos de optimismo con Gleyber como SS

16 de marzo de 2020

Gleyber Torres encabezó las Mayores con cinco errores durante la recortada pretemporada de este año, así que cuando los Yankees regresen al terreno, sabemos que habrá interrogantes sobre si el venezolano está listo para ser el torpedero de los Yankees a tiempo completo tras la partida de Didi Gregorius.

De hecho, no tendremos que esperar tanto. Esas preguntas ya empezaron a hacerse.

“Es un poco frustrante, porque vengo todos los días temprano a practicar, a tratar de trabajar bien en mi defensiva”, le dijo Torres a MLB.com el miércoles. “Y luego voy al juego y cometo errores”.

No vamos a preocuparnos mucho por estos errores primaverales. Torres disputó apenas 10 juegos y no hay videos de todas esas marfiladas. Tampoco hay datos de rastreo de Statcast. Obviamente, no es un gran inicio para Torres, pero probablemente no importe tanto.

Lo que sí podemos hacer es ver hacia atrás, porque Torres jugó una cantidad decente de juegos en campo corto la temporada pasada. El caraqueño fue un defensor por debajo del promedio en el 2019, registrando menos -7 Outs Sobre el Promedio (OAA, por sus siglas en inglés). Si separamos lo hecho en la segunda base (donde jugó 547.1 entradas) y las paradas cortas (dónde disputó 659.2 episodios), veremos que fue más o menos igual en ambas posiciones:

Como segunda base: menos-3 OAA, 31ero entre 38 jugadores

Como torpedero: menos-4 OAA, 22do de 35

Nada que sobresalga, ¿cierto? Por debajo del promedio en segunda. Por debajo del promedio en el short. Tampoco se trata de una sorpresa. Ni cuando era un gran prospecto se esperaba que fuera un defensor estelar y siempre hubo dudas sobre su alcance.

Pero donde las cosas se ponen interesantes es cuando vemos dónde se produjeron esas jugadas negativas. Torres va a ser el torpedero titular de los Yankees en el 2020, lo que significa que va a pasar la mayor parte del tiempo en el lado izquierdo del cuadro interior.

Mantén eso último en mente. Ahora veamos algunas jugadas deficientes que hizo mientras estaba en el lineup como campocorto.

Aquí no puede asegurar este batazo de Chance Sisco de los Orioles en agosto.

El 31 de mayo, no es capaz de quedarse con esta bola de Jackie Bradley Jr.

Ésta fue a principios de mayo contra su compatriota Marwin González. No es una jugada fácil, pero sí una que se completa con frecuencia.

Hay que apuntar, por cierto, que cada una de esas jugadas fue anotada como hit, no como error, y por eso en parte es difícil preocuparse por los cinco errores de la pretemporada.

A estas alturas, te puedes estar preguntando por qué les estamos mostrando jugadas negativas cuando estamos tratando de decir que Torres podría ser un torpedero capaz. Es porque cada una de esas jugadas, si bien fueron “como shortstop”, en realidad pasaron en el lado derecho de la segunda base. Si volvemos a separar lo ocurrido en cada posición, pero simplemente ignoramos la posición “teórica” y sólo nos enfocamos en qué parte del terreno estaba ubicado, tenemos lo siguiente:

Donde juega el segunda base: menos-5 OAA, 32do de 38

Donde juega el torpedero: 0 OAA, 17mo de 33

Dejar “0 Outs Sobre el Promedio” podría no sonar especialmente impresionante, pero también es… promedio. Recuerden que, en este contexto, ser promedio es algo bueno. Cuando Torres estuvo parado en el campo corto, los datos de Statcast sugieren que el joven ha debido completar la jugada el 87% de esas oportunidades, basadas en su grado de dificultad, y convirtió el 87% de esas oportunidades. No estaba sumando nada, pero tampoco estaba restando. De hecho, salió mejor parado en el campo corto que torpederos más reconocidos como Marcus Semien (-2 OAA allí) y el dominicano Jean Segura (-2).

Pueden ver cómo luce cuando le salen las cosas bien, como cuando hizo esta jugada a mano limpia bajo la lluvia para retirar al veloz Whit Merrifield en primera.

O esta otra jugada 50/50 – llamada así porque tenía el 50% de posibilidades de no completarse, basado en el tiempo y la distancia que tenía que recorrer, más la velocidad del corredor.

Eso no significa que Torres no tenga que preocuparse al jugar en el lado derecho del cuadro, y se trata de una preocupación lógica al considerar que los Yankees les hicieron el shift a los bateadores zurdos el 61% de las veces, la cuarta cifra más alta de Grandes Ligas. Esto es algo en lo que el venezolano va a tener que seguir trabajando.

Pero también está esto: A pesar de la popularidad de Gregorius, sus números defensivos el año pasado (menos-13 OAA) no fueron buenos. Y en los últimos tres años, tampoco. De hecho, con menos-36 OAA en ese lapso, los torpederos de los Yankees fueron penúltimos en las Mayores, sólo por delante de los Mets.

Eso significa que nadie espera que Torres aporte una defensa a nivel de Andrelton Simmons o Nick Ahmed. Pero con su bate – 38 jonrones, .278/.337/.535 el año pasado – tampoco lo necesita. Si está un poco por debajo del promedio, estará bien. Sería grandioso que fuese un defensor promedio, que es exactamente lo que fue cuando estuvo en el lado izquierdo del cuadro el año pasado. Esto tampoco significa que tenga permiso para ser un mal defensor, pero eso es poco probable, más allá de lo ocurrido en la primavera.

“Realmente no estoy preocupado”, dijo el manager de los Yankees, Aaron Boone. “Ha trabajado bien. Pienso que eso es algo que se va a acomodar solo, a medida que vayamos avanzando y él vaya practicando más”.

Torres no va a poder practicar de manera regular por un tiempo, ahora que el mundo del deporte está en pausa para lidiar con un problema obviamente más importante. Pero en algún momento lo hará. Probablemente no sea un gran torpedero. Lo más probable es que esté bien, nada más. Y eso, en este caso, sería suficiente.