LOS ÁNGELES – Nada les ha salido bien a los Dodgers en una Serie de Campeonato de la Liga Nacional en la que se encuentran abajo 3-0 ante los Cerveceros. Y ahora, su único respaldo histórico se encuentra en la épica de los Medias Rojas del 2004; los únicos en venir de atrás de una desventaja tal.
En general, el resto de los 41 equipos que se han visto en esta situación en una serie a siete juegos, han sido eliminados, incluyendo 32 de ellos sufriendo una barrida. Sólo dos han forzado un Juego 7, con Boston los únicos en remontar.
Los Dodgers se enfrentan al 98% de estadística histórica.
Sin embargo, la respuesta para intentar lo ‘imposible’ podría estar más cerca de lo imaginado.
“Sigue haciendo lo que estás haciendo”.
Ese fue el mensaje de texto con el que se consiguió Freddie Freeman cuando levantó su celular instantes después de perder 6-2 el Juego 3 el miércoles. Y ahora, está intentando comunicarle eso a sus compañeros.
Los aún vigentes bicampeones de la Serie Mundial claramente tienen el talento necesario para lo que sea. Y si hay un equipo capaz de intentar extender una serie cuesta arriba como esta, son ellos. Así que la clave es seguir confiando en ellos mismos, esperando que las pelotas empiecen a caer en su favor.
“Si de verdad das un paso atrás y lo analizas, es simplemente algo aleatorio”, explicó Freeman. “No hay... si tuviéramos esa fórmula específica para sacar de ahí, estaríamos dando hits todo el tiempo. Ellos tienen lanzadores tirando a 100 millas desde todos los ángulos... Sólo necesitamos encontrar la grama con la pelota. Es realmente así de simple”.
El miércoles, Will Smith finalmente logró dar un batazo productor, pero aun con esa conexión, ese aspecto ha sido un problema claro para el conjunto azul. En general, los Dodgers batean de 16-2 (.125) con hombres en posición de anotar en la serie.
“Sabemos lo que está en juego”, aseguró Freeman. “No vas a ver mucho pánico por aquí. Entendemos que todavía tenemos un gran equipo de béisbol. Todo el mundo sabe que tenemos un buen equipo de béisbol. Simplemente no lo hemos juntado todo, y ellos han estado jugando buen béisbol”.
“Este juego es difícil”, continuó. “Al igual que mi último turno, bateas una línea a 105 millas por hora y es atrapada. Un sinker a 98 millas por hora del lado de los zurdos, no hay nada que puedas hacer aparte de intentar conseguir un pitcheo para batear y golpearlo... Están jugando en las posiciones correctas. Están haciendo grandes jugadas. Y es por eso que están arriba 3-0, para ser honesto”.
Para que los Dodgers logren la hazaña, necesitarán algo más que suerte con los batazos; requerirán una fe inquebrantable a puertas cerradas. Y para el manager Roberts, la clave está en emular exactamente la misma actitud que él y sus Medias Rojas tuvieron hace más de dos décadas.
“Al final del día, lo único que importa son los muchachos en ese cuarto (el vestuario)”, sentenció el estratega antes del Juego 4. “Eso es lo que hizo ese grupo (el del 2004) un gran trabajo: decir, 'no tenemos nada que perder'. Nadie piensa que vamos a ganarle a los Yankees estando abajo 3-0. Nadie piensa que vamos a remontar en esta serie. Lo más importante es lo que creen esos muchachos”.
Por ahora, la creencia de los Dodgers sigue intacta. Sólo falta que, como dijo el padre de Freeman, sigan haciendo lo mismo, y que el béisbol, finalmente, decida recompensarlos.
