Renfroe firma por un año con Medias Rojas

14 de diciembre de 2020

BOSTON -- Los Medias Rojas de Boston vieron suficiente de Hunter Renfroe en Fenway Park este verano para creer que podría ser una buena adquisición.

En dos partidos en Boston con los Rays de Tampa Bay, el toletero derecho bateó de 11-4, con dos cuadrangulares y un par de dobletes. Uno de esos jonrones se fue al fondo del jardín derecho, pero el otro pasó por arriba del Monstruo Verde y Lansdowne Street más allá del muro del jardín izquierdo.

“Espero realmente jugar más de 80 partidos ahí”, dijo Renfroe el lunes después de firmar un contrato de un año que le pagaría 3,1 millones de dólares.

Seleccionado originalmente por los Medias Rojas en 2010 pero optando en vez de eso por ir a la Universidad Estatal de Mississippi, Renfroe fue luego seleccionado por los Padres en la primera ronda del draft de 2013. Conectó al menos 26 jonrones en tres temporadas consecutivas con los Padres antes de batallar como pelotero de los Rays en la temporada acortada por la pandemia --bateando para .156 con ocho vuelacercas y 22 carreras impulsadas en 42 partidos.

Excepto cuando fue a Boston.

“Hunter ha mostrado anteriormente lo que es capaz de hacer. Pensamos que jugando en nuestro estadio va a realzar eso”, indicó el jefe de operaciones deportivas del equipo, Chaim Bloom. “Él deberá ser capaz de mandar la pelota sobre el Monstruo Verde. Lo vimos hacerlo este verano”.

Renfroe también realizó 13 jugadas en los jardines en 2019, empatado con Bryce Harper con la mayor cantidad en la Liga Nacional e impidió 23 carreras a la defensiva para igualar a Cody Bellinger con la segunda mayor cantidad entre los jardineros de Grandes Ligas.

“En verdad es un jugador completo”, afirmó Bloom. “El poder ha sido obvio, y eso ha sido su tarjeta de presentación a lo largo de su carrera”.

En total, Renfroe batea para .228 con 97 cuadrangulares y 226 carreras remolcadas en cinco temporadas con San Diego y Tampa Bay. También aportó un par de bambinazos en la pasada postemporada --uno en la Serie Mundial y el otro el primer grand slam en la historia de los Rays en playoffs.