ST. PETERSBURG -- Roman Anthony atacó el tercer pitcheo del juego de la noche del viernes en el Tropicana Field, quizás dejando claro, con un batazo de 438 pies según la proyección de Statcast hacia la corta distancia del jardín derecho-central, que su mala racha ha terminado.
Por si fuera poco, el joven de 22 años volvió al plato un inning después y conectó el primer hit de su carrera en 11 visitas al plato con las bases llenas, un sencillo de dos carreras hacia el jardín derecho.
Anthony fue quien encabezó la ofensiva mientras los Medias Rojas (84-70) se acercaron más a asegurar su boleto a la postemporada con una victoria por 4-2 sobre los Rays, quienes tienen el mejor récord de la Liga Americana con 93-60 y llegaron al encuentro con una racha de seis triunfos consecutivos.
Aunque Anthony estuvo encendido con el bate en sus primeros cuatro juegos tras regresar de la lista de lesionados, sus siguientes 12 encuentros antes del viernes fueron muy distintos: línea ofensiva de .137/.214/.296, con un extrabase en 56 visitas al plato.
Desde la lomita, Ranger Suárez (8-4, EFE de 3.27) completó su tercera apertura sólida consecutiva, pese a otorgar cinco bases por bolas, la mayor cantidad de su carrera. El zurdo logró salir de los problemas que él mismo generó, permitiendo apenas tres hits y una carrera, con cinco ponches en 5.2 innings y 98 pitcheos, 56 de ellos strikes.
Wyatt Olds, quien últimamente ha pasado de ser un llamado sin muchos reflectores a una pieza importante del bullpen, otorgó bases por bolas a los primeros dos bateadores que enfrentó al entrar en lugar de Suárez, pero salió del apuro al ponchar al bateador emergente Jake Fraley.
Greg Weissert respondió con dos innings importantes, en los que sorteó un hit.
