FILADELFIA -- A los aficionados de los Filis les encanta odiar al venezolano Ronald Acuña Jr., y la estrella de los Bravos parece disfrutar de interpretar el papel de villano.
Los abucheos que Acuña ha escuchado durante todo este fin de semana aumentaron de intensidad mientras admiraba un jonrón que empató el juego en el octavo inning de la victoria de los Bravos por 5-4, viniendo de atrás, sobre los Filis la tarde del domingo en Citizens Bank Park. Su batazo de tres carreras impulsó a Atlanta a un triunfo que fortaleció significativamente sus aspiraciones de conquistar el Este de la Liga Nacional.
Con la victoria, los Bravos aseguraron el criterio de desempate frente a los Filis, ya que ahora tienen marca de 7-2 contra Filadelfia este año, con cuatro juegos restantes entre ambos equipos esta temporada.
En lugar de quedar condenados por un error del hondureño Mauricio Dubón que empañó la impresionante apertura de Tyler Mahle, los Bravos despertaron justo a tiempo para armar una remontada que los coloca cinco juegos por delante de los Filis, que ocupan el segundo lugar, cuando restan apenas 19 encuentros.
Ozzie Albies abrió el noveno episodio con un doble y anotó con el triple de Austin Riley que dio la ventaja definitiva ante el cerrador All-Star dominicano Jhoan Durán. Pero el momento más destacado de la remontada fue el cuadrangular de tres carreras que Acuña conectó ante una recta de 100.5 mph de Alex McFarlane en el octavo capítulo.
Acuña admiró desde la caja de bateo su batazo de 414 pies, según la proyección de Statcast, antes de iniciar su habitual recorrido de jonrón por las bases, que ha irritado muchas veces a los aficionados de los Filis, incluso la noche del sábado, cuando el JMV de la Liga Nacional del 2023 se la sacó a Zack Wheeler. Hizo su habitual “Euro Step” frente a la tercera base y se llevó las manos a los oídos mientras se dirigía hacia el plato.
El 16to cuadrangular de Acuña preservó una gran actuación de Mahle, quien permitió apenas dos carreras sucias en seis innings. Un error en tiro de Dubón fue el responsable de las dos anotaciones inmerecidas.
