LOS ÁNGELES – Qué diferencia en un par de semanas.
A finales de julio, era casi hora del pánico en torno a la rotación de los Dodgers. Los abridores, típicamente un fuerte de Los Ángeles en esta última década de dominio del equipo, terminaron el mes de julio con efectividad colectiva de 6.18. Fue la mejor en un mes de al menos 15 partidos para el equipo desde que el club se trasladó a California hace más de seis décadas.
Sin embargo, en 16 juegos de agosto, ha sido una historia completamente diferente. Con 7.0 ceros de Lance Lynn el jueves, continuó la buena racha de los Dodgers con su victoria por 1-0 sobre los Cerveceros. Ahora Los Ángeles ha ganado 11 choques consecutivos y lleva marca de 15-1 en agosto.
Tras su joya del jueves, Lynn tiene récord de 4-0 con promedio de carreras limpias de 1.44 en cuatro aperturas con los Dodgers, después de llegar desde los Medias Blancas.
Durante su barrida propinada a Milwaukee esta semana, la rotación abridora de Los Ángeles permitió apenas dos carreras en 18.0 entradas lanzadas. En total, el pitcheo de los Dodgers concedió apenas tres carreras en los tres partidos. Y en sus últimos ocho choques, los Dodgers han limitado a la oposición a dos anotaciones o menos en siete ocasiones.
“Creo que hay que reconocer lo que ha hecho Bobby (Miller)”, dijo el piloto de los Dodgers, Dave Roberts. “Luego llegas (al mexicano) Julio (César Urías) lanzando como Julio y tienes de vuelta a Clayton (Kershaw). Y después, consigues a Lance y él revive.
“Se ha estabilizado nuestra rotación. Es bonito ganar al simplemente evitar las carreras (de la oposición)”.
