PITTSBURGH -- Tras caer en los primeros dos encuentros de su serie de fin de semana ante los Rojos, lo único que esperaban los Piratas era salvar el honor el domingo.
Pittsburgh (42-42) hizo precisamente eso al derrotar por 9-4 a Cincinnati para ponerse otra vez en los .500 en la temporada, a pesar de dejar a 11 corredores en las almohadillas. Los Bucaneros enfrentan ahora un tramo de 22 partidos contra equipos con récord de .500 o mejor.
Los Piratas tomaron la ventaja en el cierre de la segunda entrada ante el abridor de Cincinnati, Brady Singer, quien llegó a la presentación permitiendo apenas cuatro carreras limpias en cuatro aperturas en junio. Un doble por regla del dominicano Esmerlyn Valdez impulsó una carrera, y luego Tyler Callihan sacudió un cuadrangular de tres rayas por las gradas del jardín derecho para darle a Pittsburgh una ventaja de 4-0.
Mientras tanto, Mitch Keller enfrentó al mínimo de bateadores en los primeros tres episodios, recetando dos ponches. Sin embargo, los Rojos emboscaron a Keller en el cuarto capítulo cuando JJ Bleday conectó un sencillo productor de dos carreras al bosque central. En el quinto inning, Keller continuó pasando apuros al permitir un pasaporte y un doblete, lo que eventualmente recortó la ventaja de los Piratas a una anotación.
Luego, con Tyler Stephenson en la intermedia, el noveno bateador en el orden, el puertorriqueño Edwin Arroyo, conectó un sencillo por la línea de la pradera derecha para empatar el juego por 4-4, al tiempo que la cuenta de pitcheos de Keller superaba los 70.
Ryan O'Hearn respondió en el cierre del quinto inning con un sendo cañonazo por el jardín derecho, su 12do jonrón de la temporada, para recuperar la delantera por Pittsburgh. Keller salió del encuentro luego de seis episodios para cederle el lugar a Carmen Mlodzinski. El margen de error para el relevista era mínimo, debido a que los Piratas dejaron las bases llenas en el cuarto y sexto capítulo.
Pittsburgh volvió a llenar las almohadillas en el séptimo inning y dejó a los tres corredores en circulación. Cincinnati dejó la carrera del empate en la segunda base en la octava entrada, pero Mlodzinski resolvió el problema. Tras un retraso por lluvia de 65 minutos, O’Hearn sacudió un bambinazo de tres carreras para llegar a su segundo cuadrangular del compromiso, y Valdez conectó un bambinazo por tercer jornada consecutiva.
