Salvador se roba su primera base desde el 2021 y Reales ganan su 8vo al hilo

9:43 PM UTC

KANSAS CITY – El venezolano Salvador Pérez es muchas cosas mientras se encamina hacia el final de lo que podría ser una carrera digna del Salón de la Fama. Un velocista no es una de ellas.

Pero de vez en cuando...

En la parte baja del segundo inning de la tarde del domingo, el cañonero de los Reales arrancó rumbo a la segunda base y se deslizó a salvo para conseguir una base robada. Sí, leíste bien. Con el abridor de los Tigres, Jacob Waguespack, en el montículo y el jardinero de los Reales, John Rave, al bate, Pérez salió hacia segunda, aparentemente tomando por sorpresa a, bueno, todo el mundo. El receptor de los Tigres, el venezolano Eduardo Valencia, se levantó para intentar retirar a su ídolo de la infancia, pero nunca hizo el tiro mientras el campocorto Kevin McGonigle corría hacia la base y Pérez se deslizaba.

Fue la séptima base robada de la carrera de Pérez, la primera desde el 21 de julio del 2021 y la primera en el Kauffman Stadium desde el 20 de julio del 2017.

Quizás no fue coincidencia que los Reales anotaran cinco carreras en el segundo episodio después del sencillo de Pérez para abrir la entrada y su base robada, una explosión ofensiva que marcó la pauta en la victoria de Kansas City por 11-7 sobre los Tigres en el Kauffman Stadium. Fue el octavo triunfo consecutivo de los Reales, el noveno en sus últimos 10 juegos y completó una estadía perfecta de siete encuentros en casa, con barridas sobre los Atléticos y los Tigres. La racha de ocho victorias es la más larga del club desde que ganó ocho seguidos del 17 al 22 de mayo del 2024.

La base robada de Pérez provocó una gran ovación de la multitud en “The K” el domingo, y el dugout de los Reales estaba eufórico al ver al capitán poner las piernas en movimiento. Vinnie Pasquantino, en particular, estaba entusiasmado, golpeando la baranda del dugout y levantando las manos al aire. Pérez actuó como si nada mientras se levantaba y se sacudía la tierra del uniforme... y luego mostró su característica sonrisa de Salvador hacia sus compañeros mientras hacía en dirección al dugout el gesto de velocidad característico de Jarrod Dyson.

Eso es lo que hace la velocidad, ¿verdad?

Los Reales necesitaron eso y mucho más en el duelo de toma y dame del domingo contra los Tigres. Después de que el abridor Daniel Lynch IV permitiera una carrera en el primer capítulo, los Reales respondieron con cinco anotaciones en el segundo. Los Tigres castigaron a Lynch y Mason Black con cuatro rayitas en el quinto para empatar el juego, pero los Reales respondieron de inmediato con cuatro carreras en la parte baja de la entrada, gracias a dobles remolcadores consecutivos de Pasquantino y Pérez, además de un jonrón de dos anotaciones de John Rave. Sumaron dos más en el octavo con carreras impulsadas consecutivas de Kyle Isbel, la segunda del día y la séptima durante esta estadía en casa, y Loftin.

El bullpen de Kansas City se dobló, pero no se quebró el domingo. Tres relevistas lanzaron en el sexto acto para limitar a los Tigres a una sola carrera en esa entrada. José Cuas permitió apenas una anotación en el séptimo después de llenar las bases sin outs. Pero Nate Pearson y Steven Cruz cerraron la puerta en el octavo y noveno, respectivamente, para completar la barrida durante la estadía en casa.