Se pide cambiar nombre del Marge Schott Stadium

12 de junio de 2020

El nombre siempre estuvo ahí, pero el significado no alcanzaba automáticamente a los ocupantes del edificio.

Cualquiera que haya jugado en el equipo de béisbol de la Universidad de Cincinnati en los últimos 14 años ha realizado sus juegos como local en el Marge Schott Stadium, que lleva el nombre de la fallecida exdueña de los Rojos. Schott, nacida y criada en Cincinnati, tiene un legado complicado en dicha ciudad, uno marcado por su historial de prejuicios que resultó en que tuviera que vender el equipo hace más de 20 años.

Algunos jugadores han sabido del pasado de Schott, mientras que otros apenas están aprendiendo sobre ello ahora. Pero la mayoría tiene algo en común: Quisieran que el nombre de Schott fuera sacado del estadio.

“Con todo lo que está pasando en el mundo, es un buen momento para reflexionar y ver, ‘¿Qué estamos permitiendo?’”, expresó el exjardinero del equipo, Jordan Ramey. “Puedes tomar una postura y decir, ‘Ya no lo vamos a permitir’”.

Ramey, un afroamericano que jugó por la Universidad de Cincinnati por última vez en el 2018 y se graduó en diciembre pasado, sabía del pasado controversial de Schott. Dicho historial incluye confirmadas acusaciones de racismo y prejuicios dirigidos a personas de varias razas y religiones. A Ramey no le gustaba eso, por supuesto, pero el joven tenía sentimientos encontrados. Pensaba que tal vez su dedicación a su equipo y agradecimiento por tener la oportunidad de jugar a nivel universitario y conseguir un título universitario debían estar por encima de sus preocupaciones sobre el nombre del estadio.

Los tiempos son diferentes ahora. La muerte de George Floyd, un hombre afroamericano ultimado por un policía blanco el 25 de mayo, ha provocado una serie de protestas y una mayor conversación sobre el racismo. Se está exigiendo un cambio.

Ramey es uno de los que reclaman ese cambio.

“La gente tiene opiniones fuertes sobre esto”, dijo Ramey. “Como está el país ahora, todos estamos mejorando nuestro estándar en cuanto a qué estamos permitiendo”.

Ramey inició una petición en change.org con el título Change the name of the University of Cincinnati’s Marge Schott Stadium (Cambia el nombre del Marge Schott Stadium en la Universidad de Cincinnati).

Dicha iniciativa ha sido elogiada por muchos exjugadores de la Universidad de Cincinnati, incluyendo dos que se hicieron un nombre en Grandes Ligas: Josh Harrison y Kevin Youkilis.

“Estoy contento de que esto se haya convertido en un tema, ya que yo tenía problema con el nombre durante años. Estos temas se hablaban tras bastidores y yo dejaba saber mi disgusto con el nombre”.

Marge Schott, a través de la fundación Marge & Charles J. Schott Foundation, donó US$2 millones para las renovaciones de las instalaciones deportivas de la Universidad de Cincinnati, lo cual incluyó el estadio de béisbol con capacidad para 3,085 espectadores.

El estadio fue inaugurado al final de la temporada del 2004 y desde el 2005 llevó el nombre de Marge Schott.

De 1984 a 1999, Schott fue propietaria de los Rojos. Pero al final, se le obligó a vender la franquicia tras una serie de controversias.

Se comprobó que Schott había usado palabras ofensivas para describir a afroamericanos y judíos, además de gente de ascendencia japonesa. También había hecho comentarios positivos sobre los Nazis alemanes, lo cual resultó en una suspensión impuesta por MLB de 1996 a 1998.

Schott falleció en el 2004 a los 75 años de edad. Dieciséis años después, los jugadores de la Universidad de Cincinnati cuestionan por qué el estadio lleva su nombre. Y están pidiendo un cambio.