Sencillo de oro de Robles en la 10ma corona exitoso combo de abridores de Seattle

hace 10 minutos

SEATTLE -- Si realmente llegó el final del sistema de abridores combinados de los Marineros, al menos por ahora, se despidió de manera espectacular.

Bryce Miller y el dominicano trabajaron juntos por tercera vez esta temporada en el último juego de la serie contra los D-backs, y ambos volvieron a cumplir con su labor, esta vez durante 10 innings, antes de que un sencillo dentro del cuadro del dominicano Víctor Robles dejara tendidos a sus rivales y le diera a Seattle una victoria de 3-2.

El triunfo extendió la racha ganadora de Seattle a seis juegos.

Miller lanzó los primeros 5.0 innings con apenas 71 pitcheos, manteniendo en blanco a Arizona y ponchando a seis bateadores. Su recta de cuatro costuras registró una velocidad promedio una milla por hora inferior a la de la temporada, pero aun así generó siete de sus 17 swings fallidos, la mayor cantidad de su campaña.

Castillo tomó el relevo en el sexto inning y de inmediato enfrentó problemas. Permitió la primera carrera de Arizona mediante un lanzamiento descontrolado con dos outs, aunque logró salir del aprieto sin que los D-backs tomaran la ventaja. Más adelante toleró otra carrera, que fue sucia, en el octavo episodio después de que Josh Naylor cometiera un error en un intento de toque de sacrificio que dejó a dos corredores en posición de anotar sin outs. Sin embargo, Castillo escapó nuevamente con el juego empatado gracias a una atrapada en salto de Cole Young para terminar el episodio.

Luego, en el 10mo inning, enfrentando por primera vez en sus 10 años de carrera a un corredor heredado bajo las reglas de extra innings, Castillo salió de un complicado escenario con corredores en primera y tercera y un out. Ponchó a Adrián Del Castillo y obligó al quisqueyano Ketel Marte a conectar un débil rodado para apagar la amenaza y preparar el escenario para que Robles se convirtiera en el héroe de la jornada.

Tomando en cuenta los tres juegos en los que se utilizó este sistema de abridores combinados, los lanzadores abridores se combinaron para 14.2 entradas sin permitir carreras, con apenas cuatro hits recibidos y 17 ponches. Los relevistas fueron responsables de las seis carreras permitidas en esos encuentros.

Los Marineros tienen previsto dejar atrás esta estrategia en la próxima vuelta de la rotación, pasando a una rotación de seis abridores ante una exigente seguidilla de 13 juegos en 14 días.

No parece que Castillo ni Miller vayan a extrañar demasiado este formato. Más allá de los buenos resultados, la historia de este experimento estuvo marcada tanto por lo ocurrido dentro del terreno como fuera de él. En su primera implementación, Miller mostró claramente su frustración al abandonar el montículo en medio del sexto inning contra los Medias Blancas, en una derrota de 2-1. En ese juego, Castillo permitió dos carreras en su primera aparición en el noveno inning desde el 11 de septiembre de 2020. Luego, el lunes pasado en Sacramento, fue Castillo quien salió temprano tras cuatro entradas en blanco y, después de una larga conversación con el coach Pete Woodworth, fue visto lanzando su guante contra la banca.

El domingo, quizás porque el experimento parece haber llegado a su fin, no hubo nada de eso. Todo terminó con sonrisas y una celebración multitudinaria sobre el terreno.