LOS ÁNGELES -- Shohei Ohtani ha sido un bateador de arranques lentos en años anteriores, pero en general, este ha sido un comienzo de temporada bastante inusual para él.
La superestrella de dos vías de los Dodgers ha brillado en el montículo, permitiendo apenas una carrera limpia en sus primeras 24 entradas para una efectividad casi impecable de 0.38. Sin embargo, en el plato Ohtani verdaderamente todavía no había logrado encenderse.
Ohtani mostró algunas señales prometedoras de que mejores días estaban por venir en los primeros dos juegos de la serie del fin de semana contra los Cachorros, pero irrumpió en el cierre de la serie el domingo, consiguiendo su primera jornada de tres hits de la temporada en una victoria por 6-0 en el Dodger Stadium.
Al quedarse a solo un triple de completar el ciclo, Ohtani puso fin a un par de rachas poco favorables. Cortó su seguidilla de seis juegos sin extrabases con un doblete ante el japonés Shota Imanaga en la quinta entrada, y luego terminó con su sequía más larga sin jonrones como integrante de los Dodgers -- 11 compromisos -- al conectar un bambinazo solitario ante Hoby Milner en el séptimo episodio, su sexto de la campaña.
Ohtani llegó a la acción del domingo con OPS de .801 en este marzo/abril, lo que representaba la tercera peor cifra de su carrera en meses donde ha tenido al menos 100 visitas al plato. Pero el primer mes de acción aún no termina, y eso es lo que sucede con Ohtani: Cuando pasa por un bache ofensivo, normalmente responde con una jornada que hace que todos olviden que alguna vez enfrentó obstáculos.
