LOS ÁNGELES -- La rodilla izquierda de Shohei Ohtani sigue siendo uno de los temas más observados en Grandes Ligas, pero le bastaron cinco pitcheos la noche del martes para demostrar que su swing permanece intacto.
La inflamación en la rodilla izquierda ha sido motivo constante de preocupación tras un tramo en el que el superastro lució limitado al correr por las bases y vio pausada su progresión como lanzador. Sin embargo, antes del primer juego de la serie ante los Marineros en el Dodger Stadium, el manager Dave Roberts dejó claro que la parte inferior del cuerpo de Ohtani no está afectando su desempeño en el plato.
"Él sigue diciendo que correr no afecta su rodilla", comentó Roberts antes del juego. "Y recientemente ha estado corriendo con más intensidad. Eso me dice que su rodilla se siente mejor y que no está limitado al correr ni al hacer swing".
Ohtani respaldó las palabras de su dirigente casi de inmediato.
Abriendo la parte baja del primer inning frente al derecho de los Marineros, el dominicano Luis Castillo, Ohtani trabajó la cuenta hasta 2-2 antes de desaparecer un slider de 86.5 millas por hora entre el jardín central para darle a Los Ángeles una ventaja tempranera de 1-0.
El bambinazo fue el 23ro de Ohtani en la temporada, aunque el primero en 10 juegos desde la pausa por el Juego de Estrellas, además de su 10mo abriendo un encuentro este año. También fue el 28vo jonrón iniciando un juego en su carrera con los Dodgers, con lo que igualó a Davey Lopes en el segundo lugar de la historia de la franquicia, sólo por detrás de Mookie Betts (32).
Con ese swing, Ohtani llegó a 132 vuelacercas en sus primeras tres temporadas con Los Ángeles, ubicándose sexto en la lista de todos los tiempos de Major League Baseball entre los jugadores con más cuadrangulares en sus primeros tres años con una franquicia. Sólo lo superan Mark McGwire (Cardenales, 159), Alex Rodríguez (Rangers, 156), Babe Ruth (Yankees, 148), Khris Davis (Atléticos, 133) y Roger Maris (Yankees, 133).
