LOS ÁNGELES -- Han pasado casi dos meses desde que los Dodgers han visto a Shohei Ohtani batear como el cuatro veces JMV unánime que es.
En la víspera del Juego 1 de la Serie Divisional de la Liga Nacional contra los Bravos, que esperan sea el comienzo de una tercera carrera consecutiva hacia el campeonato, los Dodgers aún no están seguros de qué pueden esperar exactamente de su superestrella como bateador designado.
“Sé que una vez que se enciendan las luces, comience la postemporada y aumente la concentración”, dijo el manager Dave Roberts antes del entrenamiento de los Dodgers del viernes por la tarde en el Dodger Stadium, previo a la Serie Divisional de la Liga Nacional. “Espero cosas buenas. De verdad. Simplemente no lo hemos visto lo suficiente... como para que yo pueda pronosticarlo”.
En el último mes, Ohtani ha tenido acción limitada en los juegos. Después de pasar 15 días en la lista de lesionados para atender problemas persistentes en el bíceps derecho y la rodilla izquierda, Ohtani regresó a los Dodgers cuando solo quedaban cinco juegos de temporada regular, y se fue de 5-21 (.238), con un doble y ocho ponches, además de un boleto.
Ohtani pasó la semana de descanso de los Dodgers equilibrando el descanso con el trabajo en su swing, simulando turnos al bate en vivo contra sus compañeros y con la máquina Trajekt. Terminó sintiéndose bien tanto de salud como con su swing, pero reconoció las incertidumbres con ambos aspectos, y que probablemente tendría que seguir manejando sus lesiones persistentes de ahora en adelante.
“No he podido identificar con claridad la causa de raíz de todo esto”, dijo Ohtani a través de su intérprete Will Ireton el viernes, al hablar con los medios por primera vez desde antes de su estadía en la lista de lesionados. “Creo que ese proceso ocurrirá durante la temporada baja, cuando voy a tener un poco más de tiempo para poder atenderlo. Pero por ahora, es algo que simplemente voy a tener que manejar”.
Ohtani llegó a este año buscando disputar su primera temporada completa como jugador de dos vías con los Dodgers, pero las persistentes lesiones en el bíceps y la rodilla que lo han aquejado al menos desde junio descarrilaron esos planes y no lanzará en esta postemporada. Tuvo marca de 8-2 con efectividad de 1.79 en 14 aperturas, y su última aparición en un juego fue el 3 de julio, debido a que las molestias en la rodilla se volvieron demasiado intensas.
En los dos meses siguientes, L.A. mantuvo abierta la posibilidad de que Ohtani regresara a su rol de dos vías, pero su intento de aumentar gradualmente su actividad en el montículo coincidió con un recrudecimiento de sus lesiones en el bíceps y la rodilla, así como con un severo slump en el plato. En los 24 juegos antes de ingresar a la lista de lesionados, bateó .198 con OPS de .689 y se ponchó 34 veces en 109 apariciones al plato, una señal clara para los Dodgers de que las lesiones habían comprometido su swing.
Antes de ese slump, Ohtani estaba metido de lleno en la pelea por el JMV, bateando .296 con OPS de .952 y 26 jonrones. Terminó la temporada con 30 jonrones, su menor cantidad en tres temporadas como Dodger, y su último vuelacercas llegó el 18 de agosto en Colorado.
Ohtani ha tenido suficiente descanso durante el último mes, algo que los Dodgers creen que lo ha ayudado a sentirse mejor físicamente. El coach de bateo Aaron Bates dijo que el enfoque durante los últimos días ha estado más en su swing que en su salud.
“La parte física, más o menos ya la está dejando atrás”, dijo Bates. “Ahora simplemente se trata de recuperar el timing contra diferentes velocidades, cuándo quiere iniciar su movimiento, ese tipo de cosas, básicamente lo habitual por lo que pasan los bateadores, en lugar de que él esté tratando de lidiar con alcanzar los componentes físicos”.
Ohtani está lejos de ser el único jugador que lidia con algún problema físico en este punto de la temporada, pero los Dodgers siguen esperando que se sienta lo suficientemente bien como para ser un bate productivo en el primero o segundo puesto del lineup en cada juego. Sin embargo, podría ser necesario mejorar la comunicación entre ambas partes para garantizar que el equipo pueda manejarlo de la manera adecuada.
Después de que Ohtani ingresó a la lista de lesionados, el presidente de operaciones de béisbol, Andrew Friedman, señaló que, aunque Ohtani era bueno para comunicarse con el equipo, no siempre era transparente sobre cómo se sentía.
“Creo que siempre tenemos conversaciones abiertas con Sho. Y creo que este es el momento de darlo todo para todos”, dijo el gerente general Brandon Gomes. “Así que los muchachos están listos para salir y él no es diferente. Y salir a dar todo lo que tiene es todo lo que podemos pedir”.
Con los Dodgers en busca de hacer historia en esta postemporada, nadie sabrá realmente qué pueden esperar de su superestrella hasta que se pare en la caja de bateo. Ni siquiera él.
“Ya sea que tenga muchos turnos al bate o no, puedo saber cómo me siento, especialmente en mi preparación. Así que eso es algo que pude ver”, dijo Ohtani. “Pero sí quiero llegar a la postemporada, sentir el ambiente y, nuevamente, más o menos recalibrar lo que tengo que hacer”.
