Sin Tucker en el panorama, la mirada de los Azulejos regresa a Bo Bichette

4:51 PM UTC

TORONTO -- Los ricos se hacen más ricos. Kyle Tucker, la joya de esta clase de agentes libres, se lleva su talento a Los Ángeles para unirse a los poderosos Dodgers.

El acuerdo de cuatro años y US$240 millones es otro compromiso financiero masivo para los Dodgers y su gran chequera. Aunque los Azulejos se mantuvieron en la pelea por Tucker durante todo el proceso, eran vistos ampliamente como el equipo mejor posicionado para ofrecerle un pacto más tradicional a largo plazo.

Se siente como si estuviéramos viendo la Serie Mundial desarrollarse durante tres meses en lugar de 10 días, con dos gigantes intercambiando golpes pesados. Los Dodgers han sumado al mejor bateador del mercado tras añadir a uno de los mejores cerradores de la liga, el puertorriqueño Edwin Díaz. Los Azulejos han respondido con el mejor lanzador disponible, Dylan Cease, seguido por el abridor Cody Ponce, el relevista Tyler Rogers y el infielder Kazuma Okamoto.

Esto no es tan doloroso como aquella publicación de Instagram de Shohei Ohtani hace poco más de dos años —anunciando que se uniría a los Dodgers tras una larga negociación con los Azulejos— pero es el primer golpe en una temporada muerta que ha estado llena de emociones para Toronto. Los Azulejos arrancaron con fuerza firmando a Cease con ese pacto de siete años y US$210 millones a finales de noviembre y han seguido pisando el acelerador desde entonces, pero Tucker representaba el gran final.

Si bien habría habido desafíos financieros al agregar a Tucker —significativos si se considera el Impuesto al Balance Competitivo— los propietarios de los Azulejos han mostrado un compromiso increíble con este tipo de inversiones, entendiendo lo única que fue la oportunidad que tuvo la escuadra en el 2025. Incluso sin hacer otro movimiento, los Azulejos abrirían el 2026 con una nómina récord ubicada cerca de la cima de la liga, pero todos siguen mirando hacia arriba a los Dodgers.

Sigue siendo el destino lo que hace que esto duela más. Hace un año, los Azulejos sólo pensaban en clasificar a la postemporada, comparándose con otros equipos del Comodín. Tras lo hecho en el 2025, todas las expectativas han cambiado. Esta organización se mide ahora contra los Dodgers, y Los Ángeles acaba de agigantarse aun más.

Todo sobre los Azulejos se siente como si existiera en un nuevo nivel ahora. Perder a Tucker no se compara de ninguna manera con los intentos por firmar a Ohtani o al dominicano Juan Soto, porque esas representaban un boleto a la contienda por la Serie Mundial, algo que los Azulejos ya han descifrado por su cuenta. Aunque Tucker habría sido una adición increíble y un jugador perfecto para este roster —esto no se puede minimizar en retrospectiva— el mundo seguirá girando y la temporada muerta continúa.

La pregunta ahora es qué tan agresivos serán los Azulejos al volver a la carga en la cima del mercado. Se siente como si cada reflector hubiera estado apuntando a Tucker desde que el calendario cambió al 2026, pero ¿qué pasa con Bo Bichette?

Bichette todavía tiene mucho sentido para los Azulejos, que ahora tienen a Okamoto como parte de su grupo del cuadro interior, probablemente como antesalista, con Ernie Clement en la segunda base. Clement merece acción diaria y puede encontrarla en las cuatro posiciones del infield, pero el nombre de Bichette sigue estando cerca de la cima del mercado por una razón y nadie entiende esas razones mejor que los Azulejos, quienes seleccionaron y desarrollaron a Bichette hasta convertirlo en una estrella junto a su compañero y amigo, el dominicano Vladimir Guerrero Jr.

Si bien Bichette ha declarado durante mucho tiempo su deseo de jugar para los Azulejos a largo plazo, continuando el viaje junto a Guerrero que comenzaron juntos en liga menor, el dinero manda y suele ser la voz más fuerte en la mesa de negociación. Bichette se ha reunido con los Filis recientemente, y sigue existiendo una amenaza más grande; que termine en el Este de la Liga Americana con un rival directo como los Medias Rojas o los Yankees.

Incluso más allá de Bichette y Cody Bellinger, todavía hay muchos bates disponibles en un mercado que debería comenzar a moverse rápidamente, pero los Azulejos necesitan mantener la vara alta aquí. Cualquier infielder firmado le restaría turnos al bate a alguien como Addison Barger o incluso Clement. Cualquier jardinero le quitaría oportunidades a alguien como Nathan Lukes. No hay agujeros claros que llenar ni un nivel básico que levantar aquí; es por eso que los Azulejos han centrado sus esfuerzos en la élite del mercado de bateo.

Tucker ya se fue, y los Azulejos, todavía totalmente capaces de hacer otro movimiento de impacto mientras el reloj avanza, tendrán que cambiar su enfoque hacia cómo vencerlo.