FILADELFIA -- Los Bravos entienden mejor que nadie lo difícil que ha sido entrar en el Citizens Bank Park y salir con una victoria en la postemporada. Y recibieron un rápido recordatorio de esa dura tarea la noche del miércoles en el Juego 3 de la Serie Divisional de la Liga Nacional, apaleados 10-2 por los Filis para quedar al borde de la eliminación con un déficit de 2-1 en la serie.
Pero si le preguntas a los jugadores y al personal de los Bravos sobre su nivel de confianza, gran parte de ella depende de quién está programado para tomar la lomita para un juego de vida o muerte la noche del jueves: Spencer Strider, el ganador de 20 juegos en la temporada regular.
“Creo que lo disfrutará”, dijo el manager Brian Snitker. “Creo que estaba muy emocionado de conseguir esa primera apertura de la serie. Y creo que estará emocionado, preparado y listo para la salida de mañana”.
Hay mucha familiaridad entre Strider y los Filis. Sus ocho presentaciones de la campaña regular contra Filadelfia son la mayor cantidad contra cualquier equipo, y las únicas dos salidas de postemporada de su carrera también han sido contra los Filis. Strider, entendiendo que es sólo la naturaleza de los rivales intradivisionales y cosa de cómo quedan sembrados los equipos en los playoffs, no da mucha importancia a su historial ante Filadelfia.
“Ya me lo han preguntado antes”, respondió Strider. “Creo que con los Filis ha surgido muchas veces. Con cualquier equipo, es lo mismo. Creo que te enfocas en tus puntos fuertes. Y hay una especie de elemento de aleatoriedad que hace que sea difícil mirar demasiado en aperturas pasadas o actuaciones pasadas, sólo porque no sabes lo que va a pasar”.
Pero si usted es los Bravos en busca de una vía para el positivismo en un juego que debe ganar en Filadelfia, el mejor lugar para mirar es el historial de Strider contra los Filis. En esas ocho salidas de la temporada regular, Strider tiene récord de 8-0 con EFE de 1.90, un promedio de bateo contrario de .151 y un OPS contrario de .450.
En su derrota en el Juego 1, Strider sólo permitió dos carreras (una limpia) y cinco hits en siete entradas, ponchando a ocho mientras caminaba a dos. Sus 22 swings en blanco fueron la tercera mayor cantidad en una salida de postemporada de 95 o menos pitcheos desde 2008.
La apertura en parte archivó los amargos recuerdos de la primera salida de Strider en la postemporada contra los Filis en 2022, cuando no pudo pasar del tercer inning del Juego 3 de la SDLN en el Citizens Bank Park, su primera apertura en cuatro semanas debido a una distensión en el oblicuo izquierdo.
Si bien es tentador dar crédito a las presiones de la ventaja de localía de Filadelfia, hay una sensación resonante en torno a ambos clubes de que esta versión de Strider es completamente diferente a la versión del año anterior.
“Strider es duro, hermano”, recordó Bryce Harper. “Es uno de los mejores del béisbol. Posible Cy Young este año. No sé si alguna vez he dicho eso de un lanzador o algo así”.
“Confiamos en sus pitcheos contra cualquiera”, comentó Travis d'Arnaud sobre el nivel de confianza de los Bravos en su as de 24 años. “Tiene una bola rápida explosiva, devastadora, y su cambio también está mejorando. Creo que ha sido realmente bueno mezclando y combinando lanzamientos”.
“Hemos ganado 20 partidos con él en el montículo, todos tenemos mucha confianza en él”.
Strider tuvo foja de 2-0 en sus dos salidas de la temporada regular en Filadelfia, cediendo dos carreras y registrando 18 de sus 281 ponches, récord de la franquicia en una sola temporada. Pero como muchos han señalado antes, el Citizens Bank Park se transforma en una atmósfera mucho más volátil para la postemporada.
Después de la derrota en el Juego 3, los Bravos tienen una batalla cuesta arriba, ya que necesitan encadenar dos victorias consecutivas para mantener viva la temporada. Snitker cree que Atlanta está preparada para tener la mejor oportunidad posible con Strider en el cuarto juego y Max Fried en un posible quinto partido la noche del sábado en Atlanta. Y con la temporada en juego, ¿quién mejor para darle la pelota que un lanzallamas en busca de venganza?
“Creo que hay una sensación de lo que pasó el año pasado [para él]”, dijo Austin Riley. “Y está deseando volver y demostrar de qué está hecho. Ha tenido un año realmente bueno, no hay nada más deseable que tenerlo en el montículo”.
Cerca de los momentos finales de la derrota en el Juego 3, el público de Filadelfia, que había agotado las entradas, dio a los Bravos un regalo de despedida de vuelta a su hotel, llenando el aire con cánticos de “Queremos a Strider”. Los jugadores podían oírlos, era imposible no hacerlo. Pero ese tipo de ambiente adverso es el que el resto de los jugadores y el personal de Atlanta creen que Strider anhela, un entorno en el que siempre ha soñado con lanzar.
“Cuando era niño, salía al patio delantero y me imaginaba que estaba lanzando en la Serie Mundial”, contó Strider. “Creo que así son los viajes de muchos niños. ... Siempre te estás preparando o visualizando en los juegos más importantes, en los momentos más importantes. La energía y la adrenalina son buenas para ti, si sabes aprovecharlas. Así que es emocionante”.
