LAKELAND, Florida – Spencer Torkelson realizó prácticas de bateo el lunes en Tigertown, mandando largos elevados sobre la cerca del campo de práctica. Pero el prospecto hizo su mejor swing del día un rato después durante una sesión de entrevistas.
Cuando se le preguntó si había hecho algo especial con respecto a su preparación física desde que terminó su primera temporada profesional con su participación en la Liga Otoñal de Arizona, Torkelson estimó que pesaba unas 10 libras menos.
“Probablemente tenga que darle crédito a mi novia”, dijo Torkelson. “Cocinó muchísimo durante la temporada muerta, así que no fue que pasé todo el tiempo pidiendo comida a la casa. Entonces, comí mucho mejor”.
La novia de Torkelson no viajó a la Florida para entrenamientos, así que a menos que los compañeros con los que comparte casa lo ayuden, va a tener que arreglárselas él solo.
“Si necesito un abrelatas, voy a ir a la tienda. No voy a utilizar un cuchillo”, aseguró Torkelson con una sonrisa. “Tema delicado”.
Buena respuesta.
Esta semana, se cumple un año desde que Torkelson, cosiderado el prospecto Nro. 4 de todo el béisbol por MLB Pipeline, sufrió el percance que accidentalmente se convirtió en el momento que definió sus primeros entrenamientos. Sin un abrelatas a la mano en la casa que alquiló, trató de abrir una lata de salsa con un cuchillo y se cortó un pulgar en el proceso. La lesión le afectó más su orgullo que otra cosa, pero se lo tomó con buen humor, en ese entonces y ahora.
Torkelson era el muchacho nuevo en el campamento de Grandes Ligas en esos momentos y todavía estaba aprendiendo a moverse dentro de la organización. En contraste, ahora que comenzó a trabajar en el minicampamento de ligas menores, es una de las estrellas más grandes de los Tigres, algo que quedó evidenciado por la cantidad de personas que se acercaron a pedirle su autógrafo mientras caminaba de los campos de prácticas al clubhouse.
Torkelson es uno de los pocos jugadores de los Tigres en el minicampamento de ligas menores con una posibilidad real de formar parte del equipo grande cuando empiece la temporada regular.
“La mentalidad es similar, pero también bastante diferente, porque hay una posibilidad”, siguió Torkelson. “Pero pienso que solamente tienes que trabajar todos los días, fajarte, demostrar que puedes jugar a nivel de Grandes Ligas y dejar que los que mandan tomen la decisión”.
Aunque los entrenamientos del año pasado marcaron los primeros swings de Torkelson como bateador profesional, las expectativas que traía desde sus tiempos de la universidad eran bien altas, lo que convirtió en noticia el hecho de que conectó un hit en 27 visitas al plato en la Liga de la Toronja. Luego, bateó de 50-9 con 14 bases por bolas y 18 poches en sus primeros 14 juegos antes de dar su primer jonrón como profesional el 22 de mayo.
Desde ese partido, Torkelson ligó para .278 (de 381-106) con 30 cuadrangulares, 83 empujadas y OPS de .981 entre tres niveles de las ligas menores.
