LOS ÁNGELES - Si algo han demostrado estos Dodgers durante la serie de este fin de semana contra los Padres, es que nunca se les puede dar por vencidos.
Ni cuando perdían por seis carreras tras dos entradas el jueves, y mucho menos cuando apenas lograron poner a tres corredores en base en seis episodios el viernes.
Una vez que los Dodgers lograron encadenar turnos al bate productivos, el dominicano Teóscar Hernández se lució con un grand slam que puso a su equipo en ventaja durante la séptima entrada. El primer jonrón de Hernández desde su regreso de la lista de lesionados el lunes impulsó a los Dodgers a lograr su segunda victoria consecutiva viniendo de atrás —esta vez por 4-3— ante los Padres en el Dodger Stadium.
El abridor de los Padres, Michael King, dominó durante sus primeras seis entradas y no permitió imparables hasta el cuarto episodio. Los Dodgers colocaron a dos corredores en base gracias a un sencillo y una base por bolas en la sexta entrada, pero King logró dejarlos a ambos varados.
La situación cambió rápidamente en el séptimo episodio. Una base por bolas a Mookie Betts y un sencillo de Max Muncy sacaron a King del partido. El zurdo cubano Adrián Morejón entró al relevo y logró que Kyle Tucker conectara un rodado hacia el lado derecho del cuadro interior; la jugada debió haber resultado, como mínimo, en un out en segunda base, pero Jake Cronenworth pifió la pelota y las bases quedaron llenas de jugadores de los Dodgers.
Hernández se presentó a batear, Morejón dejó un slider colgado en el primer lanzamiento y, de repente, el partido quedó en manos de los Dodgers tras un cuadrangular que recorrió una distancia proyectada por Statcast de 419 pies hacia el jardín central-izquierdo, saliendo del bate a una velocidad de 106.6 mph. Hernández lanzó su bate con emoción mientras la afición del Dodger Stadium estallaba en júbilo a su alrededor, creando quizás el ambiente más ruidoso que se ha vivido en el estadio durante toda la temporada.
