SCOTTSDALE, Arizona – Antes de que comenzara la semana, la mayoría de lo que el primera base y prospecto de los Rockies, Michael Toglia, sabía sobre Todd Helton – la leyenda de la franquicia-- era gracias a “todos sus videos en YouTube”.
Considerando que los Rockies creen que Toglia tiene potencial para ganar un Guante de Oro en la primera base, la historia de Helton, tres veces ganador dicho galardón, es un fascinante tema de estudio para la joven promesa.
¿Pero por qué dejar que Toglia sólo vea videos cuando los Rockies pueden presentarle la versión en carne y hueso? Helton averiguó todo lo que pudo sobre Toglia antes de presentarse el lunes al campamento de ligas menores como instructor invitado por una semana. Otro All-Star y ganador de Guante de Oro con los Rockies, el venezolano Carlos González, también se unió al campamento como instructor invitado.
“Le dije que la razón por la que estoy aquí es para poder verlo”, dijo Helton, quien jugó cada una de sus 17 temporadas (1997-2013) en las Grandes Ligas con los Rockies y ha visto cómo su candidatura al Salón de la Fama sigue mejorando. “Se mueve muy bien para ser alguien tan grande. Tiene unas manos grandiosas y un buen swing”.
Helton y González están en Arizona para ofrecer palabras de aliento, consejos específicos y servir como guías para los prospectos de la organización. Si bien hay datos específicos que los exjugadores pueden compartir, no es lo único que pueden hacer. El campamento actual también cuenta con Clint Hurdle, quien dirigió al club y lo llevó a la Serie Mundial del 2007, en un rol de asesor especial. El dominicano Pedro Julio Astacio, quien lanzó por Colorado entre 1997 y el 2001 – cuando era aun más difícil lanzar en el Coors Field – está ayudando a los lanzadores durante los entrenamientos, algo que también hace en la academia del equipo en la República Dominicana.
Es común que los equipos utilicen los entrenamientos como una oportunidad para que sus jugadores jóvenes compartan con algunas de las estrellas de la organización ya retiradas. Esto incluye a varios de los conjuntos con más historia en el juego, como los Yankees, Cardenales y Dodgers.
Pero bien podría argumentarse que para los Rockies, contar con la presencia de sus viejas glorias es todavía más importante.
La historia de los Rockies es un patrón de largos períodos complicados, entremezclados con sorpresivos años en los que el club se encuentra en la pelea o llega a la postemporada. Juegan en la muchas veces complicada elevación de Denver, un reto constante para los jugadores. La falta de triunfos y las constantes interrogantes hacen de los Rockies un equipo al que es fácil golpear desde la opinión pública.
El gerente general Bill Schmidt, quien está en su primer año en el puesto, ha estado a cargo del proceso del Draft para el equipo desde el año 2000. El director de desarrollo de jugadores, Chris Forbes, tiene muchos años con la organización. Sí, ha visto años malos, pero también muy buenos jugadores y algunas campañas exitosas. No tienen que preocuparse porque los peloteros jóvenes escuchen las historias de los malos tiempos.
Por eso es bueno oír sobre los éxitos, directamente de la boca de los jugadores que lo hicieron posible.
“Yo siempre hablo de lo importante que es estar consciente del panorama completo”, dijo Forbes. “Los jugadores del siglo XXI tienen más distracciones que los de cualquier otra generación en el pasado. Siempre se lo digo. Muchas veces le prestan atención a lo que dice alguien en Twitter.
“Al tener estos nombres aquí, jugadores que pasaron por altos y bajos, y contar con alguien como Clint, que habla más de sus fracasos que de sus éxitos, puedes acercarte más a la verdad, lo realmente importante”.
Los Rockies trajeron a Helton desde su casa en Tennessee y llamaron a González un día en el que éste estaba tomando sol en una playa en Miami. El ex manager del club, Walt Weiss, intentó que viejas estrellas del equipo fuesen parte de los entrenamientos, pero aquello nunca se convirtió en algo regular durante el campamento de los Rockies.
Schmidt ha convertido en prioridad crear ese tipo de vínculos. Afirmó que también quiere traer a Larry Walker, el primer jugador de los Rockies en llegar al Salón de la Fama. Walker visitó el campamento cuando Weiss era el dirigente.
“Esos muchachos pusieron mucho tiempo y esfuerzo para convertirnos en lo que somos”, dijo Schmidt. “Pueden aportar mucho”.
Pero Schmidt tiene un área específica en la que quiere que ayuden estrellas como Helton y González.
“Como les dije a los dos, ‘No los necesito a nivel de Grandes Ligas; los necesito aquí abajo’”, confesó Schmidt.
Helton, quien ha trabajado brevemente como coach con la Universidad de Tennessee y USA Baseball, recordó la vez que escuchó la voz de una estrella por primera vez cuando llegó al béisbol profesional.
“Mi primer Spring Training, Ken Griffey padre era el coach de bateo del equipo grande y eso fue grandioso para mí, el solo hecho de estar cerca suyo y escucharlo”, contó Helton. “Nos enseñó mucho y era bien divertido estar cerca suyo”.
Helton, quien dijo que ha disfrutado reunirse otra vez con Hurdle y describió a Black como alguien “grandioso”, está abierto a más cosas.
“Estoy dispuesto a ayudar en las ligas menores”, dijo. “Quiero quedarme en las menores y ayudar a los jóvenes. Estoy dispuesto a viajar a diferentes estadios y ver jugar a los muchachos”.
González pareciera estar en condiciones físicas para jugar y todavía no se ha retirado formalmente. Pero la vida con su esposa y tres hijos lo tiene lo suficientemente ocupado. La familia tiene previsto mudarse a Los Ángeles ahora que sus hijas gemelas de ocho años quieren adentrarse en el mundo de la actuación, la profesión de su madre. Él dice que no ha agarrado un bate desde que lo dejaron libre.
Su papel en el campamento tiene elementos del rol que asumió al final de su carrera con los Rockies. González era muchas veces una fuente de información y calma para jugadores como Charlie Blackmon, DJ LeMahieu, Nolan Arenado, Ryan McMahon y Trevor Story. Sigue en contacto con ellos y ahora quiere ser una influencia para los prospectos de Colorado.
“Uno realmente nunca se dice, ‘Yo soy el líder del clubhouse’”, expresó González, quien tuvo como mentores a figuras como Walker, Ellis Burks y el mexicano Vinny Castilla durante sus años con los Rockies (2009-2018). “Eso es algo que viene con el tiempo, poder tener esa buena comunicación con tus compañeros. Entender que más allá del béisbol, todo el mundo tiene problemas fuera del terreno.
“Simplemente tienes que ser un amigo para ellos”.
