Atrapadas de clavado, tiros perfectos – las grandes jugadas defensivas son capaces de generar una emoción incomparable. Entonces, mientras le damos una repasada al 2021, aquí les dejamos 15 de las mejores joyas a la defensa, con ayuda de la tecnología de rastreo de Statcast.
Mookie Betts termina el juego con un atrapadón, 17 de abril
Probabilidad: 10%
Sabemos que Betts es uno de los mejores jardineros del béisbol. Esta atrapada fue espectacular incluso para él. Con dos outs en la parte baja del noveno en contra de los rivales Padres el 17 de abril, Tommy Pham chocó la bola con rumbo al jardín central, un batazo corto al que el patrullero central de los Dodgers le corrió a toda velocidad para capturarlo. Betts se extendió y con la palma del guante la atrapó para conseguir el tercero y último out del juego. La probabilidad de que capturara ese batazo era de sólo 10% -- Betts necesitó cubrir 52 pies de terreno en apenas 3.3 segundos para hacer la jugada, logrando un brinco que fue +8.6 pies por encima del promedio.
Atrapada a velocidad de Kevin Kiermaier, 25 de mayo
Probabilidad: 10%, distancia requerida de 106 pies a una velocidad de sprint de 30.5 pies/segundo
Kiermaier corre como un venado en los jardines, y esta vez tuvo que cubrir bastante terreno para realizar una increíble atrapada en contra de los Reales en el Tropicana Field. Andrew Benintendi conectó un batazo a lo profundo del hueco entre el bosque izquierdo-central, y el patrullero de los Rays se montó en su caballo, alcanzando una velocidad de sprint de 30.5 pies/segundo en su corrida hacia la cerca (cualquier velocidad por encima de 30 es considerada de élite). Kiermaier necesitaba cubrir 106 pies en 5.1 segundos hacia la barda para atrapar el batazo, cuando su probabilidad de realizar la jugada era de apenas 10%.
Par de jugadas de 5 estrellas de Kike Hernández, 11 de julio
Probabilidad: 5% y 10%
Hernández se apoyó en un par de impresionantes brincos para realizar dos estelares jugadas en el jardín central en entradas consecutivas por los Medias Rojas en este choque en contra de los Filis en Fenway Park. Una atrapada de cinco estrellas significa que la probabilidad de realizarla era de 25% o menos, según Statcast. En la primera de ellas, el puertorriqueño se tiró un clavado a un batazo de J.T. Realmuto y consiguió la doble matanza; su probabilidad de atrapar esa conexión era de apenas 5%, en base a los 66 pies de distancia que necesitaba recorrer en 3.7 segundos. un inning después, Kike le robo a Andrew McCutchen con otro lance de clavado yendo hacia la dirección opuesta; la probabilidad de realizar esta jugada era de 10%, ya que necesitaba cubrir 57 pies en 3.5 segundos. El brinco del boricua fue de +9.7 pies por encima del promedio en la primera atrapada y de +8.0 pies por encima del promedio en la segunda.
Atrapada de 5 estrellas de Kyle Tucker en la Serie Mundial, 2 de noviembre
Probabilidad: 25%
Con los Astros enfrentando la eliminación en el Juego 6 de la Serie Mundial, Tucker arrancó el encuentro con una atrapada de 5 estrellas en el bosque derecho. El puertorriqueño Eddie Rosario, el primer bateador del partido, conectó un batazo en línea hacia el jardín derecho en el Minute Maid Park, y Tucker le llegó a pesar de tener una probabilidad de apenas 25%. El espigado patrullero necesitaba cubrir 43 pies de distancia en 3.2 segundos. Fue la jugada más difícil de la postemporada del 2021 en base a la probabilidad, y la atrapada cobró aún más importancia por todo lo que estaba en juego.
Hunter Renfroe lanza un misil al plato, 9 de junio
Velocidad del tiro: 98.0 mph
Renfroe cuenta con uno de los brazos más potentes para un jardinero en la Gran Carpa, y el patrullero de los Patirrojos se apuntó la asistencia desde el outfield más difícil de la campaña el 9 de junio en contra de los Astros. Renfroe lanzó un riflazo a 98.0 mph en dirección al plato en Fenway Park para evitar que Alex Bregman anotara en el primer inning. Bregman también le metió piernas a la jugada – su velocidad de sprint de 28.5 pie/seg rebasó por mucho su promedio en la temporada de 25.6 pie/seg (la velocidad de sprint promedio de MLB, como referencia, es de 27 pie/seg).
Ronald Acuña Jr. lanza un strike a la tercera base, 20 de junio
Velocidad del tiro: 97.3 mph
Apenas detrás del tiro de Renfroe quedó éste desde el jardín derecho a la tercera base de parte del venezolano Acuña, justo a tiempo para pescar a Pete Alonso, quien intentó llegar de primera a tercera base con un sencillo de Dom Smith. Alonso habría llegado quieto a la antesala de no haber sido por el potente tiro de Acuña a 97.3 mph y la ayuda del tercera base Austin Riley para tocar astutamente al corredor.
Joey Gallo salva el juego con un increíble tiro, 13 de mayo
Velocidad del tiro: 97.3 mph
Igual de potente que el tiro de Acuña y en una situación mucho más apremiante -- Gallo convirtió el que habría sido un fly de sacrificio para sentenciar el partido de parte de los Astros en un doble-play para terminar el episodio. Houston tenía las bases llenas, un out y el veloz Chas McCormick en tercera base cuando Myles Straw conectó un elevado de 243 pies en dirección al bosque derecho. Gallo realizó la atrapada y, con McCormick ejecutando el pisa y corre a una velocidad de sprint de 29.9 pie/seg, hizo un tiro perfecto al plato a una velocidad de 97.3 mph.
Kevin Kiermaier mantiene empatado el Juego 4 de la SDLA, 11 de octubre
Velocidad del tiro: 90.0 mph
El guardabosque de los Rays tuvo la asistencia más difícil de esta postemporada, y su tiro hacia la tercera base llegó en un gran momento. Tampa Bay estaba al borde de la eliminación en el Juego 4 en el Fenway Park y acababa de reaccionar para igualar el encuentro en el inicio de la octava. Con un out en el cierre del mismo capítulo, Alex Verdugo trató de anotar la carrera de la ventaja con un pisa y corre desde la tercera base en un elevado de Hunter Renfroe. Pero, aunque Kiermaier llevaba un impulso que lo alejaba de la antesala tras atrapar la bola, su lanzamiento fue preciso y el cubano Yandy Díaz hizo el toque perfecto para que el partido llegara empatado al noveno inning.
El deslizamiento de Brett Gardner cerca del muro, 10 de abril
127 pies de terreno recorrido, velocidad de sprint de 29.5 pies/segundo
Gardner estaba en la pradera izquierda del Tropicana Field cuando Brett Phillips dio un batazo hacia el muro entre el bosque izquierdo y central. A sus 37 años, el veterano de los Bombarderos demostró que todavía le queda velocidad al cubrir 127 pies para llegarle a la bola. Gardner alcanzó una velocidad de sprint casi de élite de 29.5 pies/segundo y realizó la atrapada deslizándose en la franja de advertencia, convirtiendo un lance que tenía probabilidad del 30%.
Atrapada de Dylan Moore en terreno de foul, 9 de julio
126 pies de distancia recorrida
Moore corrió más de 100 pies para realizar esta atrapada -- como un infielder. El intermedista de Seattle estaba posicionado en medio del cuadro interior cuando el infielder venezolano de los Angelinos, Luis Rengifo, pegó un elevado hacia la línea de la pradera derecha. Moore llegó a territorio de foul con una velocidad de sprint de 28.6 pies/segundo, para alcanzar al inicialista Ty France y al jardinero Jake Bauers. La bola estuvo en el aire por 5.6 segundos. France necesitaba cubrir 93 pies…Bauers 125 pies…Moore 126 pies. Este último fue el que se deslizó para realizar un impresionante engarce.
Gio Urshela se mete en la cueva, 3 de octubre
125 pies de distancia recorrida
Era el Juego 162, y los Yankees asegurarían uno de los Comodines de la Americana con una victoria. Se enfrentaban a sus rivales (y campeones de la división) Rays, en el Yankee Stadium y el encuentro estaba empatado 0-0 en la sexta entrada. Austin Meadows pegó un elevado hacia la línea de la tercera base, y ahí fue donde el colombiano realizó una de las mejores atrapadas del año por parte de un jugador del cuadro. Urshela, quien era el único infielder en el lado izquierdo del terreno, tuvo 6.1 segundos para cubrir los 125 pies desde su posición hasta la cueva de los Rays, donde realizó una excelente atrapada -- y después voló hacia las escaleras del dugout, pero todavía aseguró la pelota.
Atrapada de Willy Adames en la loma, 9 de octubre
111 pies de distancia recorrida
Esta es otra atrapada en la que un infielder cubre bastante terreno, pero esta vez fue en los playoffs. En el Juego 2 de la SDLN contra los Bravos en Milwaukee, el torpedero dominicano de los Cerveceros recorrió 111 pies en 5.8 segundos en un elevado de Ozzie Albies hacia la línea de la tercera base antes de zambullirse en territorio de foul sobre la lona.
El cañón de Fernando Tatis Jr. como cortador, 6 de julio
Velocidad del tiro: 95.8 mph, intercambio de 0.62 segundos
Este pudo haber sido el tiro del año por parte de un infielder. Con los Padres enfrentando a los Nacionales en Petco Park, el quisqueyano, haciéndola de cortador, realizó un tiro hacia el plato para retirar a su compatriota Starlin Castro, quien trataba de anotar desde la primera base en un doblete del brasileño Yan Gomes. Tras atrapar el lanzamiento de Jurickson Profar, Tatis giró y lanzó un strike de 95.8 mph al plato, todo en apenas 0.62 segundos…impresionante.
El cañón de Jorge Alfaro detrás del plato, 30 de julio
Velocidad del tiro: 90.5 mph
El colombiano siempre ha tenido uno de los brazos más potentes en la receptoría, y lo demostró en esta jugada. Este fue el tiro más fuerte para retirar a un corredor en un intento de robo -- sobre las 90 mph. Y no fue simplemente un cañón, fue perfectamente preciso. El torpedero venezolano de los Marlins, Miguel Rojas, atrapó el tiro frente a la almohadilla y Tyler Wade, pese a su velocidad de sprint de 28.8 pies/segundo, fue retirado.
Tiro ráfaga de J.T. Realmuto, 29 de abril
Velocidad del tiro: 88.9 mph, intercambio de 0.65 segundos
Terminemos con otro gran lanzamiento de un receptor. Pocos caretas tiran la bola hacia la segunda base como lo hace Realmuto, y esta jugada es el mejor ejemplo. El tiro de mayor velocidad para retirar a un corredor en intento de robo aparte del que realizó Alfaro fue el de 88.9 mph de Realmuto en menos de dos tercios de segundo para sorprender al torpedero panameño de los Cardenales, Edmundo Sosa, quien trató de estafarse la almohadilla con una velocidad de sprint de 29.3 pies/segundo.
