TORONTO -- Treinta juegos por disputar, todos contra equipos con récord de .500 o peor. Suena como un camino pavimentado hacia la postemporada, ¿no?
Si le hubieras ofrecido este trato a los Azulejos hace un mes, lo habrían aceptado en un abrir y cerrar de ojos. Estas últimas semanas han sido la parte divertida: un equipo decepcionante encontrando nuevas formas de existir (y ganar) luego de la Fecha Límite de Cambios. Ahora viene la parte difícil.
Treinta encuentros contra equipos con .500 o peor suena como una plataforma de despegue, pero ¿qué ha sido fácil en esta temporada de los Azulejos y qué ha tenido sentido? Este equipo ha tenido a Brett Bateman y Charles McAdoo bateando como primeros bates. Es 25 de agosto y el dominicano Vladimir Guerrero Jr. no ha conectado un jonrón en el Rogers Centre. ¿De verdad esperas que las cosas tengan sentido ahora?
El primer desafío: Equipos en el último lugar sin nada que perder
Es importante ir un poco más allá de la frase “30 juegos contra equipos con .500 o peor”, porque eso no captura completamente la historia de lo que ha estado sucediendo recientemente.
Tomen como ejemplo a los Reales, que tienen marca de 58-74 y ocupan el último lugar de la División Central de la Liga Americana. Eso no suena tan amenazador, pero los Reales han ganado sus últimos ocho juegos y vienen de una victoria por 11-7 sobre los Tigres. Sigue siendo el show de Bobby Witt Jr. y Jac Caglianone, pero los Reales están a todo motor. Su rotación está en buena forma y Craig Kimbrel, ahora en su 12mo equipo de MLB, acaba de conseguir el salvamento número 441 de su carrera. Vaya, incluso el venezolano Salvador Pérez está robando bases.
Los Azulejos abren esta estadía en casa con tres encuentros contra los Reales, luego viajan a Kansas City el próximo fin de semana en una gira por tres ciudades que también incluye visitas a los Guardianes y los Atléticos.
Hemos hablado de que los Azulejos juegan como si no tuvieran nada que perder, pero los Reales ciertamente no tienen nada que perder. Hay algo peligroso en equipos como los Reales, Atléticos o Rojos en la recta final, a pesar de que están muy fuera de la contienda por la postemporada. Con el núcleo correcto y el manager adecuado, conjuntos como estos pueden sentirse sueltos y libres, y si están utilizando a jóvenes prospectos para que prueben las Grandes Ligas en la recta final, eso agrega otra capa de lo desconocido.
Depende de los Azulejos no bajar a su nivel, pero hemos visto lo magnética que puede ser esa atracción.
El mayor desafío: Equipos en la carrera por el Comodín de la L.A.
No finjamos que los otros equipos en esta carrera van a jugar contra los Dodgers 30 veces en la recta final.
El calendario de Toronto está del lado favorable, claro, pero la mayoría de estos contendientes se enfrentan a algo similar. Los Azulejos tienen series próximas contra los Marineros, Guardianes, Orioles (dos veces), Tigres y Rangers, todos ellos figuras centrales en esta lucha. Habrá cambios drásticos de noche a noche y de serie a serie.
El factor clave aquí es la motivación. Contra equipos como los Atléticos, quizás los Azulejos atrapen a un club fuera de contienda en una noche donde no estén exigiendo al máximo a su bullpen. ¿Por qué forzar a tus mejores relevistas de los innings finales a lanzar tres de cuatro días si estás completamente fuera de la contienda? Es una pequeña ventaja y un factor menor, pero todo esto importa mucho en una carrera tan apretada.
En estos otros 18 partidos contra contendientes legítimos por el Comodín, los Azulejos recibirán el mejor golpe del otro equipo cada noche. Solo porque todos estén a unos cuantos choques “por debajo de .500” no lo hace menos aterrador.
La gran pregunta: ¿Qué equipo puede armar una buena racha?
Este no es el momento para entusiasmarse con jugar un béisbol sostenible justo por encima de .500 con un final de 16-14. Actualmente hay siete conjuntos con posibilidades legítimas para el último puesto del Comodín, todos a 4.5 juegos de distancia al iniciar la jornada del martes. Esta no es una carrera normal por el Comodín, por lo que exige que un equipo tenga una verdadera racha imparable en la recta final.
¿Están los Azulejos armados para una buena racha? Su pitcheo es fuerte, pero ¿puede esta ofensiva jugar siete u ocho encuentros seguidos sin tomarse una siesta? Su cadena de triunfos más larga es de sólo cuatro juegos esta temporada, lo cual no es alentador. Esa también es la racha ganadora más larga de los Mellizos esta campaña, pero los otros contendientes han logrado hilvanar más victorias.
La rotación de los Azulejos es estable, su bullpen ha estado excelente y su defensa vuelve a ser la mejor del béisbol en el último mes, pero uno de estos equipos cabalgará sobre una explosión ofensiva para sumar 18 o 20 victorias en sus últimos 30 choques.
Ahora es un sprint. ¿Son los Azulejos velocistas?
