BOSTON – Se puede decir que un juego que empieza con un retraso de una hora y 40 minutos por lluvia, un doble play 4-1-5 y una larga demora por un problema con el PitchCom, todo antes del tercer inning, es bastante raro.
En la derrota 7-1 ante los Medias Rojas el martes en el Fenway Park, los Bravos concretaron la primera triple-matanza de las Mayores en esta temporada, y la primera que logra el club desde el 6 de mayo del 2004.
“Ganes o pierdas, no ves eso todos los días”, expresó Michael Harris II, quien empezó el triple-play por Atlanta.
Con hombres en primera y segunda en la parte baja del tercer episodio, Harris capturó un elevado de Triston Casas, que lució inicialmente como un buen contacto, pero que salió del bate a una velocidad de 76 millas por hora, según Statcast.
Harris atrapó el batazo y tiró de inmediato a la inicial, donde fue retirado Adam Duvall luego de leer mal la conexión de Casas. Sin pensarlo dos veces, el inicialista Matt Olson lanzó a la tercera base, para que Austin Riley retirara a Masataka Yoshida y completara la triple-matanza. Fue el primer triple-play realizado ante Boston desde el 2 de mayo del 2017.
Fue apenas el quinto triple-play desde el 2000 que inicia un patrullero central, y el primero que se completa por la vía del 8-3-5 desde que los Beaneaters de Boston lo hicieron ante los Grays de Providence el 7 de junio de 1884, según la base de datos de triple-plays de SABR.