
Cuando el equipo de béisbol de la preparatoria Immokalee High School en Florida llegó a practicar a las 6 a.m. el lunes, se suponía que iba a hacer un día como cualquier otro. Su primer juego de la campaña estaba pautado para el día siguiente y el objetivo de los muchachos y el cuerpo técnico era afinar los últimos detalles.
En vez de eso, quedaron devastados al ver que la entrada del cuarto en el que guardaban todos sus implementos de juego había sido forzada y que varios bates y artículos comprados por los jugadores y sus familiares habían sido robados. El manager Natrone Means estimó que más de US$2,000 en artículos habían desaparecido.
La comunidad de Immokalee se unió para apoyar a sus estudiantes y el sábado los Twins invitaron al equipo de la escuela a practicar por el día en el complejo Lee County Sports Complex, donde tuvieron una sesión de entrenamientos especial con el cuerpo técnico del equipo grande y personal del departamento de desarrollo de jugadores, dándole así a algunos estudiantes una razón para sonreír en medio de una semana tan difícil.

“Esto es lo más felices que he visto a los muchachos un tiempo”, dijo el outfielder Cameron Coe, a quien le robaron dos bates. “Fue algo bien especial para todos nosotros”.
Means y sus estudiantes se convirtieron esencialmente en ligamayoristas por un día. Para empezar, escucharon al manager de los Twins, Rocco Baldelli, quien había escuchado del robo en las noticias e inició el proceso con el director de comunicaciones del equipo, Dustin Morse, para contactar a Means el jueves y ver qué podían hacer los Twins para ayudar. Morse sugirió que pasaran un día en el complejo.
“Eso sería lo mejor que podrían hacer”, dijo Means cuando escuchó la propuesta. “Eso es algo con lo que sueñan los muchachos, poder entrenar con el staff de un equipo de Grandes Ligas. Aunque es un solo día, es algo que te va a quedar para toda la vida”.
Los jugadores realizaron ejercicios de estiramiento con el staff de preparadores físicos, se pusieron a tono y luego tomaron parte en sesiones de infield, outfield y la receptoría con los coaches de Minnesota, antes de entrar a a las cajas de bateo. Fue un programa similar al que realizan los jugadores de Grandes Ligas en un día normal de Spring Training.

