Hace una década, el presidente de operaciones de béisbol y gerente general de los Tigres, Dave Dombrowski, armó la última "superrotación" de Detroit al adquirir a David Price desde los Rays en la Fecha Límite de Cambios. Al sumar a Price a un grupo que incluía a Justin Verlander, Max Scherzer, Rick Porcello y el venezolano Aníbal Sánchez, Dombrowski construyó una colección de lanzadores que eventualmente se combinarían para ocho premios Cy Young, 22 convocatorias al Juego de Estrellas, siete títulos de Serie Mundial y un bWAR de por vida de 246.1 hasta la fecha.
"En este cuerpo de pitcheo hay cinco líderes, siento yo, por la forma en que estos muchachos están lanzando la pelota", expresó Price en ese momento. "Supongo que si Rick Porcello es nuestro número cinco, eso es bastante notable".
Ninguno de esos campeonatos de Serie Mundial mencionados llegó en Detroit. Esa rotación de 2014 ayudó a los Tigres a ganar su cuarto título consecutivo de la Central de la Liga Americana, pero no pudo superar las fallas en el resto del roster ni un bache ofensivo en una serie corta durante la barrida en tres juegos de la Serie Divisional ante los Orioles. Pero tan valioso como fue ir por todo en el 2014, el cambio de Price también tenía la intención de darles un seguro a los Tigres en el 2015 si Scherzer se marchaba en la agencia libre, como terminó sucediendo. Price tenía apenas una temporada más de control contractual que Scherzer, pero era un año más con un grupo que incluía a Verlander, Sánchez y una alineación repleta de estrellas.
Avanzamos más de 10 años, y el acuerdo del miércoles por tres años y US$115 millones con el ex as de los Astros, el dominicano Framber Valdez – aunque aún no confirmado por el club a la espera de un examen físico – tiene una sensación similar a aquel traspaso de Price. Al emparejar a Valdez con el ganador de dos premios Cy Young consecutivos, Tarik Skubal, Detroit tiene la oportunidad de exhibir un "1-2" contra sus oponentes tan bueno como cualquier otro en el béisbol. Aunque la rotación completa no estará al mismo nivel que la de los Tigres del 2014, es un quinteto formidable de un grupo que incluye tres All-Stars, un par de ex campeones de Serie Mundial y seis lanzadores que han abierto juegos de postemporada.
Igual de importante, el acuerdo de Valdez lo deja en la rotación de Detroit para el próximo año, convirtiéndolo en una de las pocas certezas de los Tigres. No sólo Skubal será elegible para la agencia libre el próximo invierno, sino también Jack Flaherty y Casey Mize. Drew Anderson podría unirse a ellos si los Tigres rechazan su opción de US$10 millones al final de la campaña. Los Tigres podrían tener que reconstruir su rotación para el 2027, pero Valdez les daría un buen punto de partida.
Tras la sorpresiva firma, aquí hay algunas preguntas y respuestas sobre lo que significa el acuerdo de Valdez para los Tigres:
¿Qué hace a Valdez atractivo para los Tigres?
Valdez es un devorador de innings duradero, promediando 30 aperturas y poco menos de 192 episodios por temporada en los últimos cuatro años. Lanzó siete entradas o más en 12 de sus 31 aperturas el año pasado, pero superó la marca de 100 lanzamientos sólo una vez en esas oportunidades, y tres veces en total. Su tasa de ponches es promedio, alrededor del 23-24 por ciento en los últimos cuatro años, y su tasa de bases por bolas ha estado en el promedio pero subiendo. Pero Valdez, a pesar de una alta tasa de contacto duro, es élite provocando roletazos, ubicándose en el percentil 91 o mejor en tasa de roletazos cada año desde 2019, según Baseball Savant.
Su promedio de elevados hacia su banda es consistentemente baja, mientras que su tasa de roletazos hacia su lado del terreno se ha mantenido estable alrededor del 29-30 por ciento o mejor desde 2021. Su sinker de 94-95 millas por hora tiene una caída vertical por encima de la media, y su curva tiene mucho movimiento.
¿Cómo luce la rotación de los Tigres para el 2026?
Valdez se uniría a Skubal en la cima de la rotación de Detroit, seguido por Flaherty y Mize. El quinto puesto podría ser una competencia interesante en los entrenamientos. Se espera que Reese Olson esté listo tras perderse la recta final de la temporada pasada por una distensión en el hombro, pero los Tigres tienen opciones si necesita tiempo para adaptarse. Anderson puede encajar en la rotación o el bullpen. Lo mismo ocurre con Troy Melton, aunque los Tigres podrían mantenerlo como abridor en Triple-A Toledo si deciden tenerlo listo como póliza de seguro en caso de lesiones.
¿Qué significa un acuerdo con Valdez para el futuro de Skubal?
A corto plazo, Skubal ganó su audiencia de arbitraje contra los Tigres y devengará US$32 millones esta temporada. El valor anual promedio del acuerdo de Valdez superaría eso con US$38.3 millones, y significaría que Detroit tendría poco más de US$70 millones en nómina comprometidos en dos lanzadores abridores. Aun así, la nómina proyectada de los Tigres con Valdez y Skubal se situaría en poco más de US$229 millones según Spotrac, la 11ma más alta en MLB y unos US$14.74 millones por debajo del primer umbral del impuesto de lujo. Los Tigres pueden tener a ambos este año sin entrar en territorio de impuesto de lujo.
A largo plazo, como se mencionó antes, Valdez le da a los Tigres un abridor de primera línea para el próximo año si no logran acordar una extensión de contrato con Skubal y este se va como agente libre.
Flaherty, bajo contrato por US$20 millones esta temporada, también será agente libre, al igual que Mize, quien firmó un pacto de un año y US$6.15 millones el mes pasado. Melton y Jackson Jobe, actualmente rehabilitándose de una cirugía Tommy John del verano pasado, podrían estar listos para tomar puestos en la rotación. Pero los Tigres también tienen a varios jugadores de posición clave en sus años de arbitraje, incluyendo a Riley Greene, Spencer Torkelson y Kerry Carpenter.
