BOSTON -- El dominicano Junior Caminero ha sido titular en la tercera base en cada encuentro que los Rays han disputado en lo que va de temporada, y no iba a dejar que un dolor en el dedo meñique —o una doble cartelera— cambiara eso el viernes en el Fenway Park.
Caminero estaba en la alineación de Tampa Bay, bateando tercero y cubriendo la antesala, para iniciar el primer juego de la segunda mitad la tarde del viernes, luego de un susto con su estado físico en el Juego de Estrellas en Filadelfia. La estrella de 23 años de los Rays fue golpeado por un pitcheo a 97.6 mph del derecho de los Cardenales, Riley O’Brien, en la tercera entrada y salió de inmediato, pero los rayos X dieron resultados negativos; un enorme alivio para Caminero, los Rays y los All-Stars de ambas escuadras la noche del martes.
“Todo está bien. Todo está bien”, expresó Caminero. “Un poco adolorido los últimos dos días”.
Cuando los Rays se reportaron al Fenway Park para una larga jornada de béisbol el viernes por la mañana, Caminero le dijo al manager Kevin Cash que estaba listo para jugar ambos partidos, e incluso más. Al salir de la pausa del Juego de Estrellas con una doble cartelera para reponer un juego suspendido por lluvia el 9 de mayo, Tampa Bay tiene programado disputar ocho encuentros en siete días en Boston y Toronto.
“Ojalá esté listo para los ocho juegos”, indicó Cash.
Cuando Caminero fue golpeado en la mano izquierda y salió rápidamente del Clásico de Mitad de Temporada, Cash experimentó el mismo susto inicial que cualquier otra persona que veía el encuentro. Rápidamente recibió noticias del piloto de los Azulejos y de la Liga Americana, John Schneider, de que el quisqueyano se estaba sometiendo a rayos X en el Citizens Bank Park pero parecía que estaría bien.
Cash recibió más actualizaciones por parte del director senior de comunicaciones Elvis Martínez, quien estaba en el lugar, y luego hizo una videollamada por FaceTime con Caminero en el clubhouse de la Liga Americana.
“Desde ese momento... estaba seguro, sólo por la forma en que estaba actuando, de que estaba bien”, acotó Cash.
La tranquilidad no llegó tan rápido para el cerrador de los Rays, Bryan Baker, quien registró el último out del juego para la Liga Americana. Pasó las últimas seis entradas del partido en el bullpen, inseguro sobre lo que estaba ocurriendo después de la salida de Caminero y comprensiblemente temiendo lo peor.
“Estuve básicamente en pánico durante unas buenas dos horas, esperando que estuviera bien. Pero sí, probablemente el mayor alivio de toda la semana fue regresar al clubhouse y descubrir que todo estaba en orden”, mencionó Baker. “Ojalá que la inflamación baje y que esté listo para jugar. Pero sí, fue un gran susto”.
Caminero fue el único bateador de los Rays que vio acción en cada uno de los primeros 94 compromisos del club antes de la pausa.
“Gracias a Dios me he mantenido en salud, porque si me mantengo saludable, puedo jugar”, agregó. “Cuando estás saludable, pasan cosas buenas”.
Aunque sus prontas salidas en el Festival de Jonrones y el Juego de Estrellas no fueron las ideales, Caminero indicó que aun así disfrutó de su segundo viaje al evento. Valoró la pasión de los aficionados de Filadelfia —incluso la forma en que abuchearon a los bateadores que no eran de los Filis en el Derby— y disfrutó la oportunidad de hablar con leyendas veteranas como Mike Trout y Justin Verlander.
Caminero contó que le dijo a Trout: “Me encanta verte jugar”. Y compartió un mensaje similar con Verlander, quien hizo su debut en las Grandes Ligas con los Tigres un día antes de que Caminero cumpliera dos años.
“De niño, antes de firmar, te seguía”, señaló Caminero que le dijo a Verlander. “Ahora, estamos jugando juntos hoy en el Juego de Estrellas”.
