CHICAGO -- La ofensiva de los Yankees le dio a Will Warren justo lo necesario para trabajar.
Él se encargó de que dos carreras fueran más que suficientes.
Warren lanzó 6.2 entradas en blanco en una muy necesitada actuación de recuperación, y los Yankees se apoyaron en un par de jonrones solitarios para vencer por 2-0 a los Cachorros la tarde del viernes en el Wrigley Field.
El diestro permitió solo cuatro hits, no otorgó bases por bolas y ponchó a siete, continuando con el dominio de una rotación de los Yankees que repetidamente ha mantenido al club a flote mientras su ofensiva busca respuestas. Warren se apoyó fuertemente en su cambio, tirándolo en 24 ocasiones, un tope personal en su carrera.
Fue un giro drástico con respecto al domingo, cuando Warren permitió seis carreras y seis hits con dos boletos en apenas tres entradas — su apertura más corta de la temporada — ante los Filis. El viernes, retiró a 19 de los primeros 21 bateadores de los Cachorros que enfrentó y permitió que apenas dos corredores se embasaran en seis episodios, realizando apenas 68 envíos.
Warren regresó para el séptimo inning y retiró a los dos primeros bateadores antes de permitir sencillos consecutivos. Los Yankees acudieron a Paul Blackburn, quien escapó de la amenaza y preservó la blanqueada.
Nueva York se mantenía sin hits durante tres entradas por segundo día consecutivo, antes de que el dominicano Amed Rosario cambiara el juego con un solo swing. Rosario empalmó un cuadrangular proyectado por Statcast a 450 pies por el jardín central ante el abridor Shota Imanaga con dos outs en el cuarto acto, rompiendo el intento de juego perfecto y dándole a los Yankees una ventaja de 1-0.
Spencer Jones aportó la única otra ofensiva una entrada más tarde, disparando un tablazo proyectado por Statcast a 418 pies hacia las gradas entre el jardín derecho y central. Los dos primeros imparables de los Yankees abandonaron el parque, lo que permitió que el cuerpo de lanzadores volviera a cargar con el equipo.
Ahora, los abridores de los Yankees han permitido apenas una carrera en sus últimas 28 entradas. Han cedido una rayita o menos en siete de sus últimas nueve aperturas, una racha de consistencia que ha mantenido a Nueva York competitivo durante un prolongado letargo ofensivo.