CHICAGO -- A Ken “Hawk” Harrelson le gustaría estar en Chicago esta noche para ver cómo los Medias Blancas retiran oficialmente el número 13 del venezolano Oswaldo “Ozzie” Guillén ante un Rate Field abarrotado.
Citas médicas que no pueden ser reprogramadas en su estado natal de Florida le impiden asistir a Harrelson, quien cumplirá 85 años el 4 de septiembre y se siente bien. Pero su ausencia ciertamente no disminuirá la gran admiración de Harrelson por Guillén en este día especial.
“Estoy muy orgulloso de Ozzie y siempre lo he estado”, me dijo Harrelson durante una conversación telefónica el jueves por la noche. “Ozzie es un gran tipo, de verdad lo es. Lo quiero casi como a un hijo”.
Guillén estará acompañado en el escenario hoy por Harold Baines, miembro del Salón de la Fama, ícono de los Medias Blancas y amigo cercano de Guillén. Mark Buehrle y Paul Konerko, quienes tienen sus números de camiseta retirados (56 y 14, respectivamente) y estatuas en los pasillos del estadio comisionadas en su honor, al igual que Baines, también estarán en el escenario. A.J. Pierzynski estará transmitiendo el encuentro de esta noche contra los Guardianes para FOX y completará el estrado de Guillén.
Otros exjugadores y compañeros de equipo de Guillén estarán entre el público. Esa lista incluye a Lance Johnson, Ron Karkovice, Mike Huff, Greg Walker, el puertorriqueño Roberto Hernández, Ron Kittle, Bo Jackson, Jesse Crain, Brian Anderson, Cliff Politte, Neal Cotts, Jon Garland, el cubano José Contreras, Joe Crede y Scott Podsednik.
Varios invitados fueron convocados, pero no podrán asistir, como Harrelson, Jermaine Dye y Ken Williams. Fue Williams, entonces gerente general de los Medias Blancas, quien tomó la audaz decisión de contratar a Guillén como dirigente de los Patipálidos tras la temporada del 2003.
El resto, como dicen, es historia del campeonato de la Serie Mundial del 2005.
“Muy feliz por [Guillén] y su familia”, me escribió Williams por mensaje de texto desde Italia, donde se encuentra en unas vacaciones familiares planeadas desde hace bastante tiempo. De lo contrario, Williams habría estado presente.
Chris Getz, el actual gerente general del equipo, jugó para Guillén del 2008 al 2009. Fue Guillén quien le dijo a Getz en la pretemporada del 2009 que había sido nombrado el segunda base titular del equipo. Getz también tiene una foto de los dos chocando puños mientras la alineación se acomodaba gradualmente en el terreno de juego y era anunciada para el primer juego de la temporada en casa contra los Reales.
Su relación laboral va más allá de jugador/manager. Guillén es el muy entretenido, astuto y siempre directo copresentador de los programas previos y posteriores a los juegos en la cadena CHSN, junto a Chuck Garfien, desglosando las pruebas, tribulaciones y casos de éxito del equipo.
En el retiro de Harrelson, aparte de un nuevo compromiso de ver tenis regularmente, también ve algo de béisbol y, por supuesto, está feliz por los Medias Blancas, líderes de la División Central de la Liga Americana. Pero trata de ver a Guillén y a Garfien antes y después de los encuentros siempre que sea posible.
“Es el mejor programa previo y posterior a un juego que he visto en los deportes”, aseguró Harrelson, dándole crédito también a la presencia de Frank Thomas en los inicios de este show. “Ozzie tiene un gran sentido del humor, tiene una mente brillante y no le teme a nada. Sabe de béisbol tanto como cualquiera, y yo he estado rodeado de mucha gente durante muchos años”.
Como Guillén comentó en mi boletín el sábado pasado, él llegó de Venezuela a los Estados Unidos siendo un adolescente, al que poco después se unió su esposa, Ibis, sin saber nada de inglés en su nuevo país. Desde ese momento, han criado a tres hijos, tienen cuatro nietos, han construido su hogar en el área de Chicago y han representado a los Medias Blancas de manera admirable.
De 1985 a 1997, Guillén fue convocado a tres Juegos de Estrellas como campocorto y ganó el premio a Novato del Año de la Liga Americana en 1985. A menudo Guillén bromea sobre su bateo, pero conectó 1,608 hits en su carrera y se robó 163 bases para Chicago.
Un total de 678 victorias del 2004 al 2011 empatan a Guillén con Tony La Russa en el tercer puesto de todos los tiempos entre los dirigentes de los Medias Blancas. Nada superará jamás la campaña del 2005, cuando los Medias Blancas ocuparon el primer lugar de principio a fin, registraron un récord de 11-1 en la postemporada y ganaron su primer campeonato en 88 años.
“Lo pondré de esta manera: nunca vi a un manager de los Medias Blancas que fuera mejor dirigente que Ozzie”, expresó Harrelson. “Hacía que sus muchachos se partieran el [trasero]. Y si no lo hacían, él les caía encima. Inculca en la gente lo que yo llamo la voluntad de ganar (TWTW, por sus siglas en inglés, ‘the will to win’)”.
No olvidemos el trabajo de Guillén en las transmisiones, logrando nominaciones a los premios Emmy locales de Chicago. Sumen todo esto y queda claro que Guillén merece convertirse en el 13er miembro de la organización en tener su número retirado -- y el primer manager en la historia de la franquicia.
“Mi primer pensamiento fue: ‘Ya era hora’”, comentó Geoff Blum, quien jugó para Guillén en el 2005.
“Mira, simplemente no hay duda de ello”, apuntó Harrelson.
