
El domingo se cumplió un sesquicentenario del béisbol del que usted probablemente no estaba al tanto.
Fue el 14 de junio de 1870, cuando el primer equipo de béisbol profesional, los Red Stockings de Cincinnati, disputaron su primer encuentro de extrainnings. Cincinnati tenía una racha vigente de 91 victorias seguidas cuando se midió a los Atlánticos de Brooklyn en un duelo bien esperado a celebrarse en Nueva York, y cuando la pizarra marcaba un empate 5-5 tras nueve innings, las partes decidieron abstenerse de la opción de quedar empatados y seguir jugando.
Los Atlánticos remontaron un déficit de dos carreras para salir victoriosos en la parte baja de la 11ma y, al igual que en aquel famoso juego de campeonato de la NFL en 1958 que popularizó el tiempo extra en el fútbol americano, este enfrentamiento exhibió la emoción de jugar “béisbol gratis” y cambió el juego para bien. En efecto, es extremadamente difícil repasar la historia sin reconocer los partidos de entradas extras que ayudaron a definir el llamado Rey de los Deportes.
Entonces, el 150 aniversario es un gran motivo para recordar algunos de los juegos de extrainnings más memorables de Grandes Ligas, basándonos en las estadísticas de Elias Sports Bureau en algunos de ellos.
El juego de extrainnings “más importante” (postemporada): Cachorros 8, Indios 7, Juego 7 de la Serie Mundial de 2016
Después de un siglo de fracasos en octubre, maldiciones relacionadas con una cabra y la eterna frase de “esperen hasta el próximo año”, ¿qué podría ser más importante que finalmente quitarse de encima la etiqueta de “queridos perdedores” – especialmente en una serie en la que te encontrabas contra la pared 3-1, en un partido de vida o muerte que tenías que ganar fuera de casa y después de que tu taponero cedió un jonrón de dos vueltas para empatar la pizarra en la octava entrada para mandarlo a extras? Este triunfo cambió completamente la identidad de la franquicia de los Cachorros.
Menciones honoríficas: Juego 7 de la Serie Mundial de 1991, Juego 4 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana del 2004, Juego 7 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana del 2003, Juego 5 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional de 1980, Juego 6 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional de 1986, Juego 6 de la Serie Mundial de 1986, Juego 5 de la Serie Divisional de la Liga Americana de 1995 (Yankees vs. Marineros), Juego 6 de la Serie Mundial del 2011
El juego “más importante” (temporada regular): Comienza “Rocktubre”, duelo de desempate por el Comodín de la Liga Nacional del 2007
Este partido fue clave para que los Rockies llegasen a disputar la primera Serie Mundial en su historia. Colorado cerró la campaña con marca de 13-1 para obligar un juego de desempate en contra de los Padres, y tras recuperarse de una desventaja de 5-2, logró armar otro remonte en la 13ra entrada. Usted podrá debatir si Matt Holliday tocó el plato o no, pero ésta fue una victoria que los fanáticos de los Rockies jamás olvidarán.
Menciones honoríficas: La victoria viniendo de atrás de los Rays en el Juego 162, el “Juego de Ryne Sandberg” (Cardenales vs. Cachorros, 23 de junio de 1984), el maratón de 25 innings entre Medias Blancas y Cerveceros en 1984
El juego más largo de MLB: 26 innings (Robins de Brooklyn 1, Bravos de Boston 1), 1ro de mayo de 1920
Este juego hubiese sido eterno de haber existido alumbrado en el estadio; fue suspendido debido a la oscuridad después de solamente tres horas y 50 minutos. Los Robins (predecesores de los Dodgers) anotaron su carrera en la quinta y luego la ofensiva de Boston les respondió en la sexta. Entonces: Puras argollas, por 20 episodios en fila.
La parte más increíble es que este encuentro requirió de solamente dos lanzadores -- Leon Cadore de Brooklyn y Joe Oeschger de Boston tomaron la bola por sus respectivos equipos y nunca la cedieron.
El juego más largo de postemporada: 18 innings (empate entre tres)
La respuesta a "¿cuántas entradas pueden llegar a jugar dos equipos en un duelo de vida o muerte?" parece ser 18.
Los Astros y los Bravos fueron el primer par de equipos en disputar un duelo así de largo en el Juego 4 de la SDLN del 2005, cuando los Astros se recuperaron de una desventaja de 6-1 arrancando la octava y Chris Burke se convirtió en el héroe de Houston tras volarse la barda 10 entradas después. El abridor de los Bravos, Tim Hudson, también fue el abridor de los Gigantes en el Juego 2 de la SDLN del 2014, cuando San Francisco emparejó los cartones en la parte alta de la 10ma y luego Brandon Belt conectó un cuadrangular de oro en la 18va. Y el partido más largo de todos en postemporada en cuanto a tiempo se refiere (siete horas, 20 minutos) sigue fresco en la memoria tras aquel Juego 3 de la Serie Mundial del 2018, cuando Max Muncy se voló la cerca para darles a los Dodgers su único triunfo en ese Clásico de Otoño.
El juego de extrainnings de más carreraje: Filis 23, Cachorros 22, 17 de mayo de 1979
No hay nada como un juego matutino en el Wrigley Field con el viento soplando hacia afuera, y quizás nunca haya habido un partido como éste. Filadelfia y Chicago se combinaron para batear de 109-50 y disparar 11 jonrones, incluyendo tres de parte del cañonero de los Cachorros, Dave Kingman, dos de la superestrella de los Filis, Mike Schmidt, y un grand slam de Bill Buckner de Chicago en un esfuerzo de siete carreras empujadas. Schmidt rompió un empate 22-22 con un vuelacercas en solitario frente al también miembro del Salón de la Fama, Bruce Sutter, en la parte alta de la 10ma.
“Los jugadores dicen a menudo que nunca se pueden anotar las carreras suficientes en este parque”, declaró Schmidt después del partido, “pero siempre lo dicen de manera sarcástica. Después de hoy, el sarcasmo queda a un lado”.
El juego sin carreras más largo: Astros 1, Mets 0 (24 innings), 15 de abril de 1968
Tom Seaver permitió que se le embasaran apenas dos bateadores a lo largo de 10 entradas en blanco, pero el abridor de los Astros, Don Wilson, también lanzó nueve argollas. Los Mets utilizaron a siete relevistas después de Seaver y los Astros cuatro después de Wilson, y aun así ninguna de las dos escuadras pudo anotar una sola carrera durante 23 innings en fila.
Se necesitó de un sencillo, un balk, dos bases por bolas intencionales y un batazo que se escurrió entre las piernas del torpedero de los Mets, Al Weis, en la parte baja del 24to episodio para que Houston finalmente pusiera un pie en la registradora – seis horas y seis minutos después del primer pitcheo de Wilson.
La mayor explosión ofensiva de un equipo en entradas extras: El 15to inning de 12 carreras de los Rangers (vs. los Atléticos), 3 de julio de 1983
“Torpe” fue la palabra que el timonel de los Rangers, Doug Rader, utilizó para describir este juego, y el capataz no estaba necesariamente equivocado. “No veo cómo este partido pudo ser peor”, manifestó su homólogo, el manager de los Atléticos, Steve Boros.
Después de que ambas escuadras se combinaran para una cifra modesta de ocho carreras en 14 innings, Texas envió a 16 bateadores a la caja de bateo, acumuló ocho hits y cuatro bases por bolas y anotó 12 carreras contra Oakland. Es la mayor cantidad de anotaciones que un equipo ha producido en una entrada extra. Además, mejoró a los Rangers a un récord perfecto 7-0 en contra de los Atléticos aquella temporada.
La mayor producción en extrainnings: John Mayberry Jr. (FIL), 4 de junio del 2013
Mayberry terminó su carrera de siete años con 56 cuadrangulares y dos de los más emocionantes llegaron en aquella noche en el Citizen Bank Park. Entró desde la banca en el séptimo episodio y empató el partido con un vuelacercas contra Steve Cishek en el cierre de la 10ma entrada y luego dio el primer grand slam de su carrera en el siguiente episodio para darles la victoria a los Filis. Según Elias Sports Bureau, Mayberry se unió al ex jardinero de los Medias Rojas, Clyde Vollmer (28 de julio, 1951) como el segundo jugador en remolcar cinco carreras después del noveno inning de un partido.
El bateo más oportuno: Art Shamsky (CIN), 12 de agosto de 1966
Shamsky entró al juego en el inicio del octavo episodio, pero en el cierre de dicho inning, sacudió un jonrón de dos vueltas para darle la ventaja a Cincinnati por 8-7 sobre los Piratas. Luego, con sus Rojos abajo por una carrera en el cierre de la 10ma entrada, Shamsky conectó otro vuelacercas para empatar encuentro.
Sin embargo, Shamsky siguió dando la cara. Después de que los Bucaneros anotaran otro par de carreras en la 11ma, hubo un bambinazo de dos carreras (de nada menos que) de Shamsky en la 12da. Tres turnos para Shamsky, tres jonrones -- cada uno en la octava entrada o después y para poner a Cincinnati arriba o mantenerlo con vida. Los Rojos perdieron el juego por 14-11, pero el club estuvo a solamente dos bateadores de Shamsky en el orden de bateo en la 13ra -- y todos sabemos qué habría ocurrido si hubiera tenido la oportunidad.
Menciones honoríficas: Mike Schmidt (4 HR, remolcadas, 17 de abril, 1976), Brandon Crawford (de 8-7, 8 de agosto, 2016), Johnny Burnett (fijó el récord de Grandes Ligas con nueve hits en 18 innings, 10 de julio, 1932), el venezolano César Gutiérrez (de 7 -7, 21 de junio, 1970)
Mejor presentación en la lomita: Harvey Haddix, PIT (26 de mayo de 1959)
Es posible que Haddix haya lanzado el mejor partido de la historia y ni siquiera se apuntó la victoria.
El zurdo hiló 12 entradas perfectas contra una alineación de los Bravos que contaba con los miembros del Salón de la Fama, Hank Aaron y Eddie Mathews, en los apogeos de sus carreras. Milwaukee incluso se estaba robando las señas de Haddix, pero no lograron conectarles bien a sus envíos. Desafortunadamente para Haddix, el abridor de los Bravos, Lew Burdette, también dominaba con 12 entradas en blanco, obligando a Haddix a continuar perfecto. Todo llegó a su final cuando el antesalista de Pittsburgh, Don Hoak, no pudo manejar una rodada del puertorriqueño Félix Mantilla, lo cual le puso fin al juego perfecto, seguido por un toque de bola de Mathews, un pasaporte intencional a Aaron y un muy curioso jonrón de oro de Joe Adcock que contó por apenas una carrera. De cualquier manera, esa raya fue suficiente -- increíblemente -- para propinarle la derrota a Haddix.
Menciones honoríficas: Jim Maloney (no-hitter por 10 innings, 18 ponches, 14 de junio, 1965), Tom Cheney (21 ponches en 16 innings, 12 de septiembre, 1962)
El mejor duelo de pitcheo: Juan Marichal (16 entradas en blanco) vs. Warren Spahn (15.1 en blanco) el 2 de julio de 1963
En un enfrentamiento que duró más de cuatro horas, Spahn, de 42 años, y el dominicano Marichal, de 25, intercambiaron ceros. En el cuarto episodio, Willie Mays retiró a un corredor en el plato. En la novena, Willie McCovey pegó un descomunal batazo hacia la línea del bosque derecho que el toletero seguía asegurando que no fue foul 50 años después. El dirigente de San Francisco, Alvin Dark, en dos ocasiones trató de sacar a Marichal sin lograrlo, y después de que el “Dominican Dandy” retirara a los bateadores en orden en la 16ta, le pidió a Mays que pegará un jonrón en el cierre del capítulo.
“No te preocupes”, contestó Willie, y eso fue lo que hizo, enviando el primer pitcheo de Spahn hacia los asientos de la pradera izquierda para dejar tendidos a los Bravos.
“Cuando vi la bola caer en las gradas”, recordó Marichal, “Fui el hombre más feliz del mundo”.
Menciones honoríficas: Fred Toney y Hippo Vaughn tuvieron un doble no-hitter en nueve entradas el 2 de mayo de 1917; la batalla de 26 innings entre Cadore y Oeschger (ver arriba)
Las actuaciones más persistentes: Filis 7, Marlins 6, 24 de julio de 1998
Horas después de que pegar un roletazo en la 12da entrada para ganar el inicio de una doble cartelera, Filadelfia no se quería conformar con dividir la jornada. Mark Lewis pegó un bambinazo de dos vueltas con dos outs en el noveno episodio para enviar el partido a extras. Luego, después de un cuadrangular de Craig Counsell de los Marlins en el inicio de la 10ma, los Filis empataron tras un error del torpedero Dave Berg. El sencillo productor de Cliff Floyd puso arriba a los Peces otra vez en la 11ma, sólo para que Kevin Sefcik lo empatara al negociar un boleto con las bases llenas.
De seguro el hit productor de Todd Zeille en la siguiente entrada le pondría fin al partido. Ahora, después de la medianoche, Rubén Amaro Jr. igualó el choque con un bambinazo y luego Rico Brogna le puso punto final cuatro bateadores después con un sencillo de oro. Los Filis empataron un récord de las Mayores al borrar tres desventajas después del noveno capítulo, consiguiendo su segunda victoria de 12 episodios del día.
El equipo que más le encantó jugar extrainnings: Medias Rojas de 1943
Sobre el papel, los Patirrojos disputaron 154 partidos en 1943, la misma cantidad que el resto de los clubes tenían en el calendario, pero los jugadores dirían lo contrario. Boston estuvo involucrado en 31 encuentros de extrainnings en dicha campaña, terminando con 15 triunfos, 14 derrotas y dos empates. Al sumar todos esos choques de más de nueve entradas, los Medias Rojas de 1943 resultaron jugando el equivalente de otros nueve encuentros ese año.
Líderes de por vida
Hits de oro (desde 1920): Andre Dawson, 17
El total de Dawson ni siquiera incluyó otro memorable juego el 22 de mayo de 1990, cuando negoció un récord de cinco pasaportes intencionales contra los Rojos en una victoria por 2-1 en 16 innings con los Cachorros.
Hits (desde 1961): Pete Rose, 83
¿Quién más que el rey de los hits? Rose castigó más a los Cardenales, pegando 12 imparables en extrainnings contra el rival de Cincinnati.
Jonrones: Willie Mays, 22
Mays no sólo es el líder de los todos tiempos, sino que el vuelacercas que le dio fin a la joya de Spahn (mencionado anteriormente) e hizo de Marichal el ganador del partido lo hizo el único jugador en pegar al menos un vuelacercas en cada entrada desde la primera a la 16ta a lo largo de su carrera.
Grand slams: Carlos Lee, 3
El primer bambinazo con casa llena del panameño fue inolvidable, cuando Lee pertenecía a los Medias Blancas en un partido ante su rival de patio, los Cachorros, el 8 de junio del 2001. Sus otros dos fueron con los Astros ante el mismo equipo, los Rockies, casi exactamente tres años de por medio en el 2007 y 2010.
Ponches (desde 1961): Rich “El Ganso” Gossage y Trevor Hoffman, 166
Gossage y Hoffman lanzaron por los Padres, aunque hay una gran diferencia de cuántos de estos abanicados fueron por los Frailes. Gossage recetó 37 de sus ponches en extras por San Diego, mientras que Hoffman registró todos a excepción de uno.
Rescates: Joe Nathan, 29
Nathan sólo echó a perder dos salvados después de una oportunidad en extrainnings, cada uno de ellos por los Rangers en el 2013 -- la última campaña de su carrera.
