WEST SACRAMENTO -- Mientras se despegaba a una buena distancia de la segunda base, el cubano Yandy Díaz se aseguró de llamar la atención de su compañero, el dominicano Junior Caminero, en el plato.
Caminero estaba en medio de un turno clave el lunes contra los Atléticos en el Sutter Health Park, bateando con Díaz en la intermedia, el mexicano Jonathan Aranda en la inicial y ningún out en la pizarra, y los Rays perdiendo 6-2 en la parte alta del octavo inning. Díaz hizo un gesto en dirección a Caminero, y el mensaje fue claro: Cálmate.
Al parecer, Caminero lo hizo. Rápidamente castigó el primer pitcheo que vio para conectar un jonrón de tres carreras, reduciendo la desventaja a una rayita y preparando el escenario para una eventual victoria de Tampa Bay por 10-6 viniendo de atrás.
"Ése fue un momento en el que tomé a Cami de la mano y traté de que fuera paciente en el plato, que respirara, que viviera el momento, que viviera el turno", explicó Díaz. "Así es como ayudo".
Fue un ejemplo perfecto de cómo Díaz, uno de los bateadores más subestimados de las Mayores, se ha convertido en un líder para unos Rays que ostentan el mejor récord de la Liga Americana. El cañonero veterano ha sido fundamental en un equipo con muchos jugadores jóvenes, y no sólo por su rendimiento en el terreno.
"Para manejar el barco, tienes que tener un buen capitán", señaló Díaz.
¿Qué mejor capitán podría haber que un jugador con un promedio de bateo de por vida de .292 y el poder suficiente para sacarla del parque? Díaz ilustró ese punto con un cuadrangular abriendo el juego el lunes. Volvió a volarse la cerca el martes y encendió al club tanto el lunes como el miércoles con imparables, incluyendo el batazo decisivo en el octavo episodio de la victoria viniendo de atrás de Tampa Bay.
"Con Yandy, creo que si pudiéramos elegir a una persona para iniciar cualquier entrada, sería él", indicó el manager Kevin Cash.
Puede parecer que fue ayer cuando Díaz irrumpió en escena con los Rays en el 2019, logrando OPS de .816 en 79 encuentros y conectando dos bambinazos en el Juego del Comodín de la Liga Americana contra el mismo equipo de los Atléticos que enfrentó esta semana en West Sacramento (una exhibición que Díaz confirmó el miércoles que nunca olvidará).
Ahora, es un veterano de 10 años que celebró su 35to cumpleaños el sábado. Díaz permanecerá con los Rays en el 2027 —su 500ma vez en el plato del año, un elevado de sacrificio en el octavo inning el lunes, garantizó su opción de US$13 millones— y tiene posibilidades de escalar más en la lista de líderes históricos de la franquicia. Su bambinazo por la banda contraria el martes lo hizo superar a Ben Zobrist para adueñarse en solitario del tercer lugar en hits en la historia de los Rays, y Díaz sumó dos inatrapables más para ayudar a su club a completar una gira invicta de 9-0 por la Costa Oeste.
Más hits en la historia de la franquicia de los Rays (Hasta el miércoles)
- Carl Crawford: 1,480
- Evan Longoria: 1,471
- Yandy Díaz: 1,019
- Ben Zobrist: 1,016
- B.J. Upton: 910
"Estoy muy contento", expresó Díaz sobre el hito. "Ahora mi nombre está en la conversación con algunos de los grandes de Tampa Bay. Siento mucho orgullo y mucha satisfacción de estar aquí. Es una buena sensación".
Con 10 imparables en sus últimos cuatro partidos, Díaz ha retomado su nivel habitual tras una mala racha inusual: Bateó apenas para .213 con un OPS de .594 en julio.
Pero un bateador del calibre de Díaz tiene estándares diferentes para lo que constituye una semana difícil o un mal mes. El derecho de los Rays, Drew Rasmussen, quien reiteró su creencia de que Díaz es "el mejor bateador natural con el que he jugado", ya se ha acostumbrado a eso.
"Lo que me hace reír de Yandy es que te dice que la está pasando mal, miras los números y se fue de 3-1 con un boleto", contó Rasmussen. "Al día siguiente se va de 4-1, luego de 2-1 con dos bases por bolas. Y te dice, 'Hermano, no me siento bien. No me siento bien'. Y tú dices, 'No sé. Parece que todo va bien'".
Con los Rays desde el 2021, Rasmussen ha visto de cerca la mayor parte de la carrera de Díaz en Tampa Bay y ha sido testigo del rol de liderazgo que asume. Aunque Díaz sostiene que "no ha hecho muchas cosas grandes" cuando se trata de ser el capitán que describió, su mentalidad positiva no pasa desapercibida para nadie. Tampoco su juego en el terreno.
"Es el mejor", afirmó Rasmussen. "Si tan sólo miras nuestro dugout, puedes ver cómo interactúa con todos los muchachos, cuánto lo respetan todos, cuánto lo aprecian y cuánto lo quieren. Honestamente, es uno de los mejores, y es simplemente increíble tenerlo con nosotros".
