“¡Nos vemos más tarde esta noche!”, exclamó el narrador de FOX, Joe Davis, mientras Ben Williamson conectaba un sencillo de oro por el lado derecho del cuadro, dándole a los Rays una victoria 4-3 la noche del martes en el 12do inning del Juego 4 de la Serie Mundial. Evitaron la eliminación por al menos un día más después de que los Cerveceros habían tomado una ventaja de 3-0 en el Clásico de Otoño.
“¡Nos vemos más tarde esta noche!”, exclamó el narrador de FOX, Joe Buck, cuando el dominicano David Ortiz conectó un jonrón de oro hacia el jardín derecho, dándole a los Medias Rojas una victoria por 6-4 en el 12do inning del Juego 4 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana del 2004. Evitaron la eliminación por al menos un día más después de que los Yankees habían tomado una ventaja de 3-0 en esa serie al mejor de siete.
Por supuesto, la narración de Buck para un momento icónico precedió a la de Davis por 22 años. Luego, los Medias Rojas del 2004 superaron famosamente su déficit de 3-0, siendo todavía el único equipo en hacerlo en una serie al mejor de siete en la historia de las Grandes Ligas.
Los Rays ciertamente esperarán que los paralelos entre el 2004 y el 2026 no terminen con la victoria del martes.
Los Rays fueron el 44to equipo en caer en desventaja de 3-0 en cualquier serie de postemporada al mejor de siete, pero apenas el 11mo en evitar una barrida. Cuatro de esas ocasiones ocurrieron en la Serie Mundial, pero ninguno de esos equipos --los Yankees del 2024, los Rojos de 1970, los Gigantes de 1937 y los Cachorros de 1910-- forzó un Juego 6.
Tampa Bay va a necesitar algo de magia para completar la remontada para su primer título de Serie Mundial. Inspirándose en los Medias Rojas del 2004, después de un momento inquietantemente similar, así es como podría verse si los Rays logran hacerlo.
Héroes del bullpen
Enfrentando un déficit de 3-0 con tu temporada en juego, innegablemente tienes que usar una mentalidad de “todas las manos a la obra”. Eso es exactamente lo que hicieron los Rays en el Juego 4 el martes, quemando a siete lanzadores en 12 entradas, incluyendo dos capítulos del cerrador Bryan Baker y de Nick Martínez, quien habría sido el candidato más realista para abrir el Juego 5.
Ahora, las cosas están turbias. Pero así es como va a ser mientras los Rays sigan con vida.
Volviendo a los Medias Rojas del 2004... necesitaron unas asombrosas 14 entradas para ganar el Juego 5 la noche siguiente. El dominicano Pedro Martínez abrió y dio seis entradas turbulentas de cuatro carreras. El bullpen de Boston luego terminó las siguientes ocho innings sin permitir anotaciones, liderado por Tim Wakefield asegurando los últimos nueve outs.
Los Rays ciertamente preferirían ganar en tiempo reglamentario en el Juego 5 si pueden. Pero los Medias Rojas dieron el ejemplo: múltiples héroes del bullpen necesitan emerger para hacer historia.
El bate grande
Ortiz dio el gran batazo en el Juego 4, y estaba lejos de terminar. Se convirtió en uno de los mejores jugadores de octubre a lo largo de su carrera, pero el “Big Papi” tuvo una de las mejores actuaciones de postemporada que hemos visto en el 2004, especialmente en la histórica SCLA.
Ortiz, después de haber conectado ya dos jonrones para dejar en el terreno a su rival en esa postemporada, sumó el sencillo de oro en el Juego 5. Se fue de 14-4 en los últimos tres juegos de la remontada de la SCLA, incluyendo dos cuadrangulares y cinco carreras impulsadas.
Los Rays del 2026 no tienen a un bateador que esté ni cerca de lo encendido que estaba Ortiz en ese entonces. La comparación más cercana es el dominicano Junior Caminero, quien conectó 42 jonrones en la temporada regular para liderar al equipo y disparó un oportuno bambinazo de dos carreras en el Juego 6 que aseguró la SCLA contra los Guardianes.
Si no es Caminero, quizás el cubano Yandy Díaz o el mexicano Jonathan Aranda podrían encenderse. Pero Tampa Bay necesita que alguien --o varios de ellos-- entre en racha.
Una apertura que salve al pitcheo
Es casi seguro que los Rays tendrán que improvisar en el montículo en el Juego 5. Pero si lo hacen con éxito y regresan la serie a Milwaukee para el Juego 6 y potencialmente el Juego 7, los abridores Drew Rasmussen y el dominicano Freddy Peralta estarían en línea para volver a la lomita, respectivamente.
Ninguno de los dos lanzó según sus altos estándares en su primer turno en la Serie Mundial. Rasmussen tiró solo 3.2 entradas en el Juego 2 mientras permitía tres carreras, su apertura más corta desde el 9 de julio. Peralta, por su parte, duró 4.2 capítulos en el Juego 3 pero permitió cinco anotaciones. Fue retirado de la lomita durante el rally de ocho carreras de los Cerveceros con dos outs en la quinta entrada.
En el 2004, Curt Schilling permitió seis carreras en sólo tres entradas en el Juego 1 de la SCLA. Regresó para abrir el Juego 6 y sofocó a los Yankees, tejiendo siete entradas de una carrera.
Es un gran “si” --todos estos escenarios hipotéticos lo son-- pero Rasmussen y Peralta han demostrado que son capaces de dominar. Sería especialmente impactante si Rasmussen lo hiciera en un potencial Juego 6, permitiendo que el bullpen descanse antes de un Juego 7 de suma importancia.
