CLEVELAND -- Nadie va a confundir al musculoso primer bate de los Rays, Yandy Díaz, con Babe Ruth, pero el cubano se atrevió a anticipar lo que sucederá la noche del domingo en el Progressive Field.
Díaz conectó tres hits para respaldar otra dominante apertura de Drew Rasmussen en la victoria por 3-1 de los Rays sobre los Guardianes en el Juego 5 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana. Con el triunfo, Tampa Bay quedó a una sola victoria de avanzar a la Serie Mundial, mientras la SCLA se traslada al Tropicana Field para el Juego 6 la noche del lunes.
De ser necesario, el Juego 7 se disputaría la noche del martes. Pero Díaz no cree que haga falta.
“Es una gran oportunidad. Todos estamos pensando en eso”, expresó Díaz por medio del intérprete Kevin Vera. “Pero todo termina mañana. Vamos a ganar mañana”.
Díaz tenía motivos de sobra para sentirse confiado cuando ingresó a la sala de entrevistas para hablar sobre la segunda victoria consecutiva de los Rays. Tampa Bay estaba abajo 2-1 en la serie antes de encadenar dos triunfos gracias a un pitcheo sobresaliente y una alineación que ha recuperado su poder ofensivo.
El equipo con la mejor siembra de la Liga Americana regresa al Tropicana Field, donde tuvo el mejor récord como local de las Grandes Ligas esta temporada, con dos oportunidades para avanzar a la Serie Mundial por tercera vez en la historia de la franquicia. Además, los Rays contarán con el derecho dominicano Freddy Peralta, quien atraviesa un gran momento, como abridor del Juego 6, mientras los Guardianes buscan a contrarreloj cómo afrontar otra jornada en la que dependerán de su bullpen.
Así que, ¿por qué no habría de sentirse optimista Díaz ante la situación en la que se encuentran los Rays?
Sin embargo, los Guardianes ya han estado en esta situación y han logrado remontar. Así que, ¿por qué no habrían de sentirse confiados también?
“No tenemos otra opción. No nos gusta estar en esta situación, pero, como dijimos en la serie anterior, estábamos contra la pared”, expresó el manager de Cleveland, Stephen Vogt. “Llevamos mucho tiempo contra la pared. Es en estos momentos cuando este equipo saca lo mejor de sí”.
“Sabemos que tenemos una tarea difícil por delante. Es un gran equipo, especialmente cuando juega en casa. Así que sabemos que esto será complicado, pero si hay un grupo por el que apostaría para sacar esto adelante, es el nuestro”.
Díaz es el único jugador del roster activo de los Rays que formó parte de la nómina de 28 peloteros del equipo para la Serie Mundial del 2020. (El zurdo Shane McClanahan, quien lanzó en aquel Clásico de Otoño, está con el equipo, pero no forma parte del roster activo). El bateador designado de 35 años ha disputado 33 juegos de postemporada con Tampa Bay, más que cualquier otro jugador en la historia de la franquicia, y ha sido una pieza fundamental de la ofensiva durante su trayectoria con el club.
Los 25 hits de Díaz en postemporada con los Rays lo ubican en el tercer lugar en la historia de la franquicia, solo por detrás de Randy Arozarena (38) y B.J. Upton (27). Ha conectado al menos un imparable en siete de sus ocho encuentros de estos playoffs, incluidos cinco en los últimos dos juegos, después de un comienzo irregular en la Serie de Campeonato de la Liga Americana.
“Lo he dicho durante muchas temporadas: Cuando él produce, nosotros producimos”, señaló el manager de los Rays, Kevin Cash. “Hablamos de los líderes del equipo y de cómo hacen su trabajo, y lo que Yandy aporta desde el primer puesto de nuestra alineación enciende a todos los demás”.
Considerado desde hace tiempo como uno de los bateadores más subestimados del béisbol, Díaz viene de otra temporada en la que fue convocado al Juego de Estrellas, tras registrar una línea ofensiva de .293/.359/.446, con 22 jonrones y 85 carreras impulsadas en 154 juegos, la mayor cantidad de su carrera. En muchos sentidos, representa el modelo ideal de la alineación de Tampa Bay: paciente, disciplinado, capaz de poner la bola en juego y completamente comprometido con su enfoque en el plato.
“Es uno de los mejores bateadores de las Grandes Ligas. Lleva las rectas hacia la banda contraria y hala los lanzamientos de menor velocidad”, señaló Vogt. “No intenta hacer demasiado. Golpea la pelota con fuerza y tiene buen ojo. Ha sido uno de los bateadores más completos de nuestra liga durante mucho tiempo”.
Díaz, quien fue prospecto de Cleveland, se hizo sentir en la Serie de Campeonato de la Liga Americana con un cuadrangular de dos carreras en el noveno inning del Juego 4, que prácticamente sentenció la victoria de los Rays. Luego mantuvo ese impulso en el Juego 5.
Díaz abrió el encuentro del domingo con un doble y posteriormente anotó gracias a una base por bolas de Jonny DeLuca con las bases llenas. Después, en el segundo episodio, conectó uno de sus característicos sencillos hacia la banda contraria, que permitió a Ben Williamson avanzar hasta una posición desde la cual pudo anotar con un imparable similar del mexicano Jonathan Aranda.
Eso le dio a Rasmussen respaldo ofensivo desde temprano y encendió a una alineación que consiguió los hits oportunos necesarios para vencer a los Guardianes con su propia fórmula y quedar a una sola victoria, y según Díaz, a un solo día, de celebrar otro viaje a la Serie Mundial.
“Simplemente trato de embasarme tantas veces como pueda. No necesariamente estoy pensando en los hits ni contando cuántos llevo”, expresó Díaz. “Solo intento hacer todo lo posible para llegar a base, especialmente como primer bate. Así que las cosas han salido bien, pero esa es mi mentalidad en este momento”.
