¡A 101 mph y con estilo! Jefry Yan desata sus efusivos festejos en su debut en MLB

3:23 PM UTC

CLEVELAND -- dio un salto hacia el cielo desde el montículo, pareciendo quedar suspendido en el aire, con sus brazos y piernas extendidos en todas direcciones. Cuando finalmente aterrizó, el zurdo dominicano inclinó la cabeza hacia abajo y levantó los brazos por encima de ella. Luego giró, casi hizo el famoso "moonwalk" de regreso a la lomita y se preparó para enfrentar al siguiente bateador.

Fue la versión de Yan en todo su esplendor, desatada en las Grandes Ligas por primera vez.

“Una vez que lo tuve en dos strikes, me dije, ‘¿Sabes qué? Voy a tirar ese slider’”, explicó Yan después de la victoria de los Mets por 6-5 en 10 entradas sobre los Guardianes el miércoles. “Y si lo dejo frizado, que fue exactamente lo que hice, voy a celebrarlo como se debe”.

Yan, cuyo viaje de prospecto adolescente a novato de 29 años incluyó más de cuatro años fuera del béisbol profesional, se ha hecho conocido por este tipo de cosas. Durante las últimas cinco temporadas en liga menor y en la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM), Yan se ha ganado la reputación de celebrar sus ponches de forma extravagante; una fama tan arraigada, de hecho, que el manager interino de los Mets, Andy Green, dijo que no teme que los equipos se ofendan.

El dominicano Ángel Martínez, la primera víctima de un ponche en la carrera de Yan, es su amigo y excompañero de equipo. También lo es el novato quisqueyano de los Guardianes, Ángel Genao. Cuando Yan ponchó a Martínez, éste regresó caminando en silencio al dugout, sin prestar mucha atención a los efusivos festejos que ocurrían a sus espaldas. No se pudo decir lo mismo del público en el Progressive Field, que comenzó a abuchear a Yan durante su celebración.

Cuando más adelante Yan indujo una jugada de selección para poner fin a la entrada y dejar las bases llenas en el sexto episodio, muchos de los 29,033 presentes lo despidieron del montículo con abucheos.

“Sinceramente, no pienso en eso”, aseguró Yan. “Ellos pueden hacer lo que quieran ahí. Están pagando sus boletos, así que si quieren gritarme, si quieren abuchearme, pueden hacer lo que quieran. Yo estoy en mi zona y voy a disfrutar mi juego de la manera que yo quiera”.

Al ser cuestionado después sobre la celebración de Yan, el manager de los Guardianes, Stephen Vogt, simplemente dijo, “Lo había visto en el pasado. Cada quien tiene su propio estilo”.

Desde hace años, el estilo de Yan ha sido una curiosidad viral en las redes sociales. Ahora, las Grandes Ligas están a punto de vivir la experiencia completa. Después de cambiar a la mitad de su bullpen en la Fecha Límite, los Mets subieron a Yan y a varios otros como una especie de prueba para ver quién podría ayudarlos en el 2027.

Para ser claros, la presencia de Yan aquí no es un simple truco publicitario. En su debut en las Mayores el miércoles, Yan realizó cinco pitcheos de al menos 100 millas por hora. El más fuerte de ellos alcanzó las 101.1 mph. En una sola presentación, Yan tiró los ocho envíos más rápidos de cualquier lanzador de los Mets este año.

“Es un talento real”, indicó Green. “La recta tiene mucha vida”.

Con toda esa velocidad también viene un inconveniente: Un control errático. Eso también quedó en evidencia en su debut, cuando Yan llenó las bases con un out en el sexto episodio tras permitir dos sencillos y otorgar una base por bolas. Respondió retirando a Chase DeLauter con un ponche de medio swing que resultó en la expulsión de Vogt, antes de finalizar el inning con una jugada de selección.

Tras lograrlo, Yan volvió a saltar en el montículo, golpeó su guante, gritó en varias ocasiones y le lanzó un beso al cielo. El público del Progressive Field lo abucheó en todo su recorrido hasta el dugout, pero sus compañeros estaban ahí para recibirlo con una explosión de aplausos, choques de manos, palmadas en la espalda y abrazos.

“La energía que él aporta es algo que necesitamos”, afirmó el abridor de los Mets, Christian Scott. “También tiene un repertorio eléctrico. La celebración es una cosa, pero también viene y lanza a 100 mph, así que ésa es una gran arma para nosotros desde el bullpen”.