MILWAUKEE – El joven venezolano Luis Lara inicialmente perdió de vista la pelota.
Cuando el antesalista de los Mellizos, Brooks Lee, conectó con fuerza una recta de cuatro costuras de Jacob Misiorowski hacia lo profundo del jardín derecho, era evidente que Lara tenía problemas para seguir la trayectoria de la pelota. Pero justo cuando el público de American Family Field comenzó a mostrar su preocupación, el novato de los Cerveceros logró ubicarla, aceleró a último momento y la atrapó cerca de la parte superior de la cerca con una jugada de salto.
“Sentí que se había dado por vencido”, dijo Lee, “y de repente se convirtió en el Hombre Araña”.
La atrapada sin duda evitó un extrabase y ayudó a mantener el juego empatado en el sexto inning. Pero, ¿lo más impresionante? Ni siquiera fue su mejor jugada del día.
Lara reservó su mejor joya defensiva para el 10mo episodio, cuando se estrelló contra la pared del jardín derecho al realizar una atrapada de salto que evitó que Kody Clemens impulsara la carrera de la ventaja. La jugada terminó dándoles a los Cerveceros justo el impulso que necesitaban para cerrar el encuentro medio inning después, con una victoria por walk-off por 4-3 para quedarse con la serie.
“Lo he visto durante años, en Doble-A y en todos los niveles en los que jugué con él”, dijo Misiorowski, quien consiguió el domingo su ponche número 200 de la temporada. “Es una de esas cosas en las que dices: ‘Ahí está nuestro Lara’. Es realmente especial verlo finalmente hacerlo a nivel de Grandes Ligas”.
Misiorowski fue el principal beneficiado de la primera atrapada de Lara. Acababa de permitirle un jonrón de dos carreras a Clemens en el turno anterior, que empató el juego. Otro extrabase podría haber significado problemas y, por la lectura inicial de Lara, parecía que eso era precisamente lo que estaba a punto de suceder. Pero después de que el prospecto Nro. 3 de Milwaukee se acercara y realizara la atrapada, Misiorowski levantó los brazos y dejó escapar un visible suspiro de alivio.
“Es un pelotero, hombre”, dijo el manager Pat Murphy. “Por eso la organización hizo un compromiso a largo plazo con él, porque es un pelotero”.
Lara volvió a demostrarlo cuatro innings más tarde, cuando Clemens parecía estar a punto de poner a Minnesota al frente.
“Cuando vi la pelota salir del bate”, dijo Lara mediante el intérprete Daniel de Mondesert, “simplemente sabía que, pasara lo que pasara, iba a encontrar la manera de hacer la jugada”.
Con el corredor automático Royce Lewis marcando desde la segunda base, Lara se estrelló con fuerza contra la pared mientras realizaba la atrapada para el segundo out del inning, cortándose la pierna con la cerca. A pesar del dolor, se levantó de inmediato y devolvió la pelota al cuadro para asegurarse de que Lewis sólo pudiera avanzar una base.
“Todavía teníamos una gran oportunidad de ganar ese juego, así que eso ayudó a que el dolor desapareciera bastante rápido”, dijo Lara. “En cuanto hice la jugada, lo único que pensé fue: ‘Como sea, tengo que devolverla, simplemente tengo que meter esta pelota al cuadro. Después podemos averiguar qué me pasó’”.
Lara fue revisado por el cuerpo médico de Milwaukee, pero permaneció en el juego. Su esfuerzo provocó una sonora ovación del público local mientras se preparaba para el siguiente bateador.
“Fue un momento muy importante para mí y realmente la primera vez en mi carrera que experimento algo así”, dijo Lara sobre la reacción del público. “Poder sentir ese apoyo de los aficionados es algo importante para mí. Significa mucho.
“Ojalá pueda seguir haciendo cosas que les den motivos para celebrar y apoyarnos”.
Después de que el relevista DL Hall ponchara a Lee para terminar la parte alta del episodio, el equipo de Lara le dio al público otro motivo para celebrar.
Jake Bauers llegó al plato con dos corredores en base y conectó un sencillo corto al jardín izquierdo. El corredor automático Brice Turang pasó por tercera y aceleró con todo hacia el plato.
“Lo primero que pensé fue: ‘Dios mío, lo van a poner out por muchísimo’”, dijo Bauers sobre la agresiva decisión de enviarlo al plato.
Pero se equivocó. Turang logró meter una mano por debajo del guante del receptor Ryan Jeffers para asegurar la victoria.
Milwaukee sólo estuvo en posición de concretar la jugada ganadora gracias a las extraordinarias acciones defensivas de Lara en los jardines. Apenas era su 24to juego en las Grandes Ligas, pero el jugador de 21 años no permitió que eso le impidiera demostrarles a sus compañeros que está listo para este escenario.
“Llegar a las Grandes Ligas con 21 años es difícil”, dijo Murphy. “Lo comparo con estar sobre patines y no tener los pies firmes sobre el suelo como el resto de nosotros. ... Se está ganando la confianza de sus compañeros”.
