Ohtani (0.82 de EFE) alarga su histórica racha con 7.0 innings en blanco vs. S.F.

7:53 AM UTC

LOS ÁNGELES -- Incluso desempeñando una sola faceta, sigue siendo algo especial.

Lanzando únicamente y sin batear por cuarta vez en siete aperturas, Ohtani continuó con su absoluto dominio sobre el montículo esta temporada. Ponchó a ocho Gigantes a lo largo de 7.0 entradas en blanco con 105 pitcheos, permitiendo apenas cuatro hits y otorgando dos bases por bolas en la victoria de los Dodgers por 4-0 la noche del miércoles en Dodger Stadium.

Al llegar a 44 innings en la temporada, Ohtani calificó oficialmente para el liderato de efectividad, donde ocupa el primer lugar con una casi impecable marca de 0.82. Ésa es la segunda efectividad más baja de un lanzador de los Dodgers en sus primeras siete aperturas de una temporada desde que la carrera limpia se convirtió en estadística oficial en la Liga Nacional en 1912. Solamente el mexicano Fernando Valenzuela tuvo una mejor cifra, con 0.29 después de siete aperturas en 1981.

Si mantiene este dominio, Ohtani podría ponerse en posición de lograr algo más que “El Toro” consiguió en el 1981: ganar el Premio Cy Young.

“Como he dicho desde hace mucho tiempo, es una persona diferente cuando está lanzando”, dijo el manager Dave Roberts. “Creo que quiere ganar el Cy Young. Y creo que eso también ayuda a los Dodgers en el 2026. Cuando está lanzando, simplemente lo dejo hacer su trabajo y… entra en una zona especial”.

Los Dodgers llegaron al juego del miércoles necesitados de una victoria, tras perder cuatro partidos consecutivos por al menos cuatro carreras. En cierto sentido, Ohtani era el hombre ideal para subir al montículo cuando su equipo necesitaba detener la mala racha, aunque Los Ángeles tenía marca de apenas 2-4 en sus primeras seis aperturas. Al cortar su cadena de cuatro derrotas seguidas, la más larga de la temporada, los Dodgers también consiguieron su primera victoria en una apertura de Ohtani desde el 15 de abril.

Eso puede explicarse parcialmente porque los Dodgers llegaron al miércoles promediando apenas 2.9 carreras por juego con Ohtani en el montículo, la cifra más baja entre todos los abridores del club.

“No sé si era un juego de ganar o morir, pero se sentía como que necesitábamos poner algo en marcha, necesitábamos demostrar quiénes somos”, dijo Mookie Betts en SportsNet LA. “Afortunadamente, Shohei los dominó del otro lado y nos dio un poco de tiempo para construir algo”.

Ohtani recibió apoyo ofensivo temprano y sacó provecho en su séptima apertura de la campaña, en la que no enfrentó demasiada presión hasta su último capítulo.

Con un out, Ohtani permitió hits consecutivos del dominicano Willy Adames y Matt Chapman. Drew Gilbert conectó una pelota hacia el jardín central a 100.4 mph de velocidad de salida, pero el cubano Andy Pagés se acomodó debajo y realizó la atrapada cerca de la zona de advertencia. Adames había arrancado hacia tercera al contacto y estaba doblando la almohadilla cuando Pages se quedó con la pelota, permitiendo un fácil tiro a segunda base para completar la doble matanza y terminar la entrada.

Esa jugada ayudó a poner en perspectiva la increíble racha de Ohtani.

“La sensación es bastante buena. Me siento muy bien con mis pitcheos”, dijo Ohtani a través del intérprete Will Ireton. “Pero hoy, el elevado profundo y el último out del séptimo inning… eso realmente pudo haber cambiado mucho mi efectividad. Así que creo que también ha habido algo de suerte involucrada”.