Azulejos esperan la mejor versión de Vladdy tras ser activado de la lista de lesionados

4:21 PM UTC

NUEVA YORK -- El dominicano está de regreso, y en medio de una apretada y complicada carrera por el Comodín de la Liga Americana, los Azulejos necesitan que vuelva la mejor versión de su estrella.

Después de jugar en un partido de rehabilitación el jueves para los Azulejos de Dunedin de Clase-A, Guerrero ha superado desde entonces todas las pruebas requeridas para salir de los protocolos de conmoción cerebral. Se espera un movimiento correspondiente para hacer esto oficial antes del juego del sábado contra los Yankees en Nueva York, dependiendo de la salud del venezolano Andrés Giménez, quien está lidiando con un problema en la corva.

Guerrero ha estado en la lista de lesionados de siete días por conmoción cerebral desde el fin de semana pasado, cuando chocó con el campocorto de los Yankees, George Lombard Jr., en una jugada aparatosa en la tercera base. La rodilla y el muslo izquierdos de Lombard impactaron con fuerza contra la cabeza de Guerrero y el quisqueyano reportó inmediatamente síntomas de conmoción cerebral con dolor de cabeza esa noche y a la mañana siguiente.

Ahora que está de regreso, el manager John Schneider y los Azulejos esperan que esto pueda servir como un reinicio físico y mental, cualquier cosa que ayude a Guerrero a encontrar esa versión “normal” de sí mismo que ha estado ausente durante gran parte del 2026.

“Sigue siendo uno de nuestros mejores jugadores”, dijo Schneider, “y físicamente se siente normal. Con suerte, podrá volver a ser su versión normal. Eso es todo lo que buscamos, nada loco. Sería genial si entrara en una de esas rachas locas como lo hizo en la postemporada, pero se trata de darle a la pelota con fuerza, jugar defensa y ser Vlad”.

Aquella presentación en Clearwater supuso un viaje al pasado para Guerrero, quien realizaba su rehabilitación con el equipo de Dunedin (Clase A), conjunto en el que brilló en 2017. Aquel equipo estaba repleto de grandes prospectos, desde Guerrero hasta Bo Bichette, Cavan Biggio y Danny Jansen. ¿El manager? Un joven Schneider.

Guerrero conectó un doble y recibió dos bases por bolas en su partido de rehabilitación del jueves; eso fue todo lo que los Azulejos necesitaban ver.

En la organización existe la esperanza de que este reciente paso por la lista de lesionados, por desafortunado que haya sido, permita a Guerrero descansar el resto del cuerpo y regresar con energías renovadas. Esta temporada ha lidiado con molestias persistentes en la espalda y algunos problemas en los isquiotibiales, aunque rara vez se pierde un partido. Siempre y cuando Guerrero haya superado totalmente la conmoción —un tema que Schneider se toma muy en serio tras haber sufrido siete diagnósticos similares durante su propia carrera como receptor en ligas menores—, su regreso a la alineación con energías renovadas podría ayudarle a salir del bache en el que ha estado sumido durante toda la temporada.

“Físicamente se ve bien”, señaló Schneider. “Al verlo batear, no quiero decir ‘renovado’, pero definitivamente se ve bien. Con suerte, eso aclaró todo lo demás y podrá ser él mismo durante el último mes de la temporada”.

Hasta ahora, nada ha logrado ese efecto. Guerrero batea para .263, con apenas siete jonrones y un OPS de .693 en 115 partidos. Tampoco ha conectado un jonrón en el Rogers Centre esta temporada, la estadística más curiosa de todas en una campaña imposible de explicar.

Sin embargo, Schneider ha confiado en Guerrero durante la última década de su carrera, desde los tiempos en que ambos coincidieron en Dunedin, Florida. No hay indicios de que los Azulejos vayan a mover a Guerrero de su puesto habitual —el tercero— en la alineación, y si Toronto realmente aspira a llegar lejos en esta postemporada, necesita que Guerrero vuelva a estar al frente, liderando la ofensiva.