CHICAGO - Brandon Nimmo aterrizó en la franja de advertencia el lunes por la noche en el Rate Field; cayó sobre una rodilla antes de celebrar con un gesto enérgico de puño en alto mientras salía del terreno de juego.
El jardinero derecho de los Rangers acababa de silenciar al público del "South Side" al robarle a Andrew Benintendi un jonrón de dos carreras que habría empatado el juego en la parte baja de la primera entrada, en la victoria de Texas por 11-2 sobre los Medias Blancas.
El abridor de los Rangers, Kumar Rocker, dejó un sinker con cuenta de 1-0 en el corazón del plato, que Benintendi conectó a 96.4 mph, según Statcast. La pelota recorrió una distancia proyectada de 353 pies y habría sido cuadrangular en ocho estadios.
“Nimmo hizo un enorme robo de jonrón, que es una de mis jugadas favoritas en el béisbol”, dijo el manager Skip Schumaker. “Lo he dicho antes, creo que todas las cercas deberían medir como cinco pies para que hubiera más jugadas así, pero ésa fue una jugada importante en ese momento. … Fue clave porque el juego se habría puesto 2-2. Si eso es un jonrón, ellos anotan varias carreras y, de repente, la sensación no es tan buena. Simplemente fue una jugada realmente, realmente buena. Por suerte, la pelota se quedó en el parque y el impulso siguió de nuestro lado”.
Nimmo, quien registra -3 outs por encima del promedio y -4 carreras defensivas salvadas, hizo la atrapada de su vida para impedir el 14to vuelacercas de Benintendi en la temporada.
“No fue conectado con tanta fuerza como para que no pudiera seguir bien la trayectoria”, explicó Nimmo. “Después de unos cuantos pasos, supe que probablemente tendría que hacer una jugada en la cerca. Pude calcular bien el salto para robárselo. … Hay un poco de arte [en robar jonrones]. La experiencia siempre ayuda con eso, pero en realidad nunca sabes. Intentas estar preparado para cuando se presente una situación así, porque no ocurre muy a menudo”.
Rocker sí permitió un bambinazo que Nimmo no pudo robar, un batazo de dos carreras de Tristian Peters en el segundo episodio, pero la atrapada del primer inning ayudó a preservar una sólida noche para el abridor de segundo año de los Rangers. Rocker permitió apenas dos carreras en 5.2 innings de labor, concediendo cinco hits y tres boletos, pero respondió cuando Texas más lo necesitaba para evitar que Chicago redujera aún más la diferencia.
“Fallé con ese sinker, lo jalé y él pudo conectarlo”, dijo Rocker. “No sé, por la forma en que Nimmo estaba siguiendo la pelota, pensé: ‘Quizás haya una oportunidad’. Y, en realidad, habría sido simplemente una apertura promedio si él no hubiera hecho esa atrapada”.
Aunque los Rangers terminaron ganando por nueve carreras, evitar esas dos anotaciones produjo un enorme cambio de impulso en las primeras etapas del juego.
Si la pelota hubiera superado la cerca, los Medias Blancas habrían empatado el encuentro 2-2 en el primer acto. En cambio, los Rangers conservaron una ventaja de 2-0 y el impulso.
“El impulso iba a inclinarse mucho hacia un lado o hacia el otro”, dijo Nimmo. “Para nosotros, poder evitar esas carreras y terminar el inning, y luego agregar dos más, fue enorme. Hubo cambios de impulso enormes en un momento realmente importante del juego. Nunca sabes cuándo va a llegar ese momento en un partido. Para nosotros, ocurrió muy temprano. Normalmente hay unas cuantas jugadas en un juego que puedes señalar, y ésa definitivamente fue una de ellas”.
