Aranda sigue su gran evolución como bateador, ahora en el Clásico

8 de marzo de 2026

HOUSTON -- Cuando dio el viernes el batazo decisivo -- un cuadrangular de tres carreras en la octava entrada -- para que México derrotara a Gran Bretaña en el primer partido del Grupo B del Clásico Mundial de Béisbol del 2026, fue la continuación de una evolución bien notable del toletero tijuanense en el béisbol.

Clásico Mundial de Béisbol 2026

Grupo A (San Juan) presentado por Discover Puerto Rico
Grupo B (Houston) y Grupo D (Miami) presentado por Capital One

Hace apenas tres años, Aranda aún era una especie de prospecto en los Rays, tras hacer su debut en Grandes Ligas con Tampa Bay en el 2022. De hecho, sus primeras tres temporadas en las Mayores no fueron nada llamativas, ya que bateó .222/.309./.382 en 110 juegos en partes de sus primeras tres campañas en MLB. Falta de oportunidad, lesiones y problemas de rendimiento lo limitaron en ese trecho.

De hecho, Aranda sí participó en el Clásico Mundial del 2023 con México, pero bateó de 6-1 (.167) en un rol de suplente.

Pero ahora, tres años después, Aranda es una de las figuras principales de la Selección de México como primera base titular – como lo es con los Rays.

Y no es para menos. Aranda tuvo una temporada revelación con Tampa Bay en el 2025, en la que produjo una línea de .316/.393/.489, 14 jonrones y OPS+ de 146 en 106 encuentros. De paso, fue convocado a su primer Juego de Estrellas.

“He madurado un poquito más y he venido haciendo lo mismo”, dijo Aranda sobre lo hecho entre el 2025 y este 2026. “Sabemos la responsabilidad que es estar ahí y nos sentimos contentos por eso.

“Me he mantenido haciendo mi trabajo, en lo que sé hacer. No he tratado de sobre hacer las cosas. Siempre me he mantenido como ese jugador que le gusta trabajar fuerte, humilde. Es lo que me ha funcionado”.

El manager de Aranda en la selección mexicana, Benjamín Gil, es el primero en hacerles promoción a sus pupilos, sean los de sus conjuntos en la Liga Mexicana del Pacífico o en el equipo nacional. El caso de Aranda no es la excepción.

“Hasta en aquellos tiempos (2023), era un caballo”, expresó Gil. “Pero el año pasado, en la pausa del Juego de Estrellas, era uno de los mejores 10 bateadores en todo el béisbol. Puedes ver la calidad de sus turnos.

“Es un estelar -- fue al Juego de Estrellas el año pasado. Creo que es un All-Star perenne. Creo que va a ser un bateador del calibre de un candidato a JMV”.

Todo eso está por verse, por supuesto. Pero por ahora, los aportes de Aranda han sido y serán cruciales para una selección mexicana que aspira a grandes cosas tras ganar su primer compromiso del Clásico.

“Es algo muy bonito, ¿no? Es una experiencia maravillosa representar a tu país, portar el nombre de México en el pecho, tu sangre, donde crecí, donde nací”, dijo Aranda, amigo de la infancia del receptor de los Azulejos y de la selección, Alejandro Kirk. “Es muy bonito salir a competir por él.

"Es un orgullo muy grande, ¿no?”, continuó Aranda, quien ha militado con los Yaquis de Obregón en la Liga del Pacífico. “Una emoción única, algo único en nuestra vida, en nuestra carrera. Hemos cumplido varios sueños como persona y como jugador. Ahora, el Clásico es uno más de ellos”.