Las historias que definieron el Clásico Mundial de Béisbol de 2026

5:07 PM UTC

El Clásico Mundial de Béisbol ya terminó, con Venezuela como el último equipo en pie y nuevo campeón. Pero cuando se despeje el confeti y miremos atrás al torneo, ¿qué momentos se destacarán? En 2017, es la atrapada en salto de Adam Jones lo primero que se me viene a la mente. La edición de 2023 hizo que el ponche de Shohei Ohtani a Mike Trout quedara grabado en nuestra memoria.

Entonces, ¿cuáles serán los jugadores, momentos e historias que recordaremos de 2026? Aquí están mis 10.

Clásico Mundial de Béisbol 2026

Grupo A (San Juan) presentado por Discover Puerto Rico
Grupo B (Houston) y Grupo D (Miami) presentado por Capital One

1. Venezuela bailó al ritmo de los tambores rumbo al campeonato

Antes de cada juego, Venezuela se reunía en la cueva y el relevista Eduard Bazardo sacaba el tambor. Mientras lo tocaba, el equipo formaba un círculo y se ponía a bailar, mostrando con orgullo sus raíces venezolanas.

“Lo que ven ahí, esos somos nosotros”, exclamó el manager de Venezuela, Omar López. “Ese es nuestro país. Esos somos nosotros. Esa es la pelota invernal. Así es como disfrutamos nuestro béisbol. Entendemos que cada quien tiene una cultura diferente. Vas a Puerto Rico y tienen una manera distinta. La Plena en Puerto Rico, eso es increíble. Es algo parecido, pero es un tipo de música diferente. En República Dominicana, es merengue, ripiao, es bachata, dembow. Hay muchas maneras en que, antes del juego, ellos se sueltan e identifican quiénes son y quiénes somos nosotros”.

Muchos pensaban que República Dominicana, Estados Unidos o Japón se llevarían el campeonato, cada una de esas tres naciones ya había ganado antes un título del Clásico Mundial. En cambio, fue Venezuela, que no llegaba a las semifinales desde 2009, la que lo ganó todo. Después de recibir el trofeo, ¿qué otra cosa sonó por los altavoces del loanDepot park de Miami? La popular banda venezolana Tambor Urbano, por supuesto.

2. Béisbol espresso

Con un equipo integrado en gran parte por italoestadounidenses, Italia sorprendió a muchos al vencer a Estados Unidos, ganar el grupo de Houston y avanzar a las semifinales del Clásico Mundial por primera vez en la historia del equipo. También se convirtieron en favoritos de los aficionados, ya que los jugadores abrazaron sus raíces, celebraron su conexión con Italia y remataron cada jonrón con un trago de espresso en el dugout.

“Italia significa café”, externó el piloto Francisco Cervelli. “El café no es para tener energía. Es una forma de vida, es socializar. Hablar con los muchachos, tomar café y conversar con los demás”.

Puede que no lo hayan ganado todo, pero su actuación tendrá impacto en el futuro desarrollo del deporte en Italia. Los periódicos informaron sobre el éxito del equipo, miembros de su gobierno hablaron de béisbol y millones siguieron el torneo.

“Para los niños en Italia, solo sepan que estamos haciendo esto por ustedes”, dijo el capitán del equipo, Vinnie Pasquantino. “Queremos que en 20 años el equipo de Italia en el Clásico Mundial de Béisbol esté lleno de italianos, de italianoparlantes nacidos en Italia. Esa es la meta de esto”.

3. Shohei Ohtani, porque claro

Puede que Japón haya sido eliminado en los cuartos de final, sin alcanzar las semifinales por primera vez en la historia del torneo. Pero, por supuesto, Shohei Ohtani, el jugador más talentoso que haya visto este deporte, fue una de las historias más grandes.

En su primera visita al plato del torneo, conectó un doble en el primer pitcheo que vio. En su siguiente turno, sacudió un grand slam. Aunque en el torneo fue “solo” bateador designado, el hecho de que estuviera realizando sesiones de bullpen en sus días libres para prepararse para la temporada regular con los Dodgers provocó rumores constantes y preguntas de los fanáticos de Samurai Japan que soñaban con verlo salir trotando desde el bullpen, tal como lo hizo en el juego por el campeonato de 2023 para derrotar a Estados Unidos.

También demostró que se puede contar con él como líder dentro del clubhouse. Queriendo asegurarse de que los jugadores jóvenes de Samurai Japan se sintieran incluidos en el equipo, le encargó al lanzador introvertido Koki Kitayama que ideara la celebración de jonrón del equipo. Así nació la famosa celebración del batidor de matcha que usaban cuando sus compañeros pasaban por tercera base.

4. La selección de Corea del Sur vuela a Miami

El béisbol coreano dominó el deporte a principios de los años 2000. Ganaron la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 2008 y perdieron en extrainnings ante Japón en el Clásico Mundial de Béisbol de 2009. Con una mezcla de estrellas de la KBO, jugadores coreanos de MLB y peloteros nacidos en Estados Unidos de ascendencia coreana, el equipo se unió alrededor de la idea de abordar el vuelo chárter desde el grupo de Tokio. Tras cada jonrón, el equipo extendía los brazos como alas de avión y luego celebraba formando una “M” dorada de Miami al regresar al dugout.

Funcionó: aunque el equipo perdió ante República Dominicana en los cuartos de final, su primera vez avanzando más allá de la fase de grupos desde 2009 fue considerada un éxito por muchos de sus seguidores.

El veterano lanzador Hyun-Jin Ryu, quien ayudó a darle al equipo la medalla de oro en 2008, también regresó a la selección por primera vez desde el Clásico Mundial de 2009. Después de lanzar ante República Dominicana en los cuartos de final, el hombre conocido como “Monster” anunció su retiro.

5. Estados Unidos llevó el pitcheo

Estados Unidos siempre ha podido presentar una alineación llena de estrellas, incluso si el trabuco de este año pudo haber sido el mejor del uno al nueve. Pero la crítica constante era que el pitcheo no estaba al mismo nivel.

Eso cambió este año. Los actuales ganadores del Premio Cy Young de la Liga Americana y la Liga Nacional, Tarik Skubal y Paul Skenes, se sumaron al equipo, con el as de los Gigantes Logan Webb, líder en ponches de la Liga Nacional en 2025, y el joven abridor de los Mets Nolan McLean completando la rotación. Dio resultado: Webb permitió apenas una carrera en 8.2 entradas, luciendo dominante ante Canadá en los cuartos de final. Paul Skenes estuvo a la altura de las expectativas, dominando a una alineación récord de República Dominicana, y el repertorio de McLean se vio sumamente impresionante en la final contra Venezuela.

Aunque Estados Unidos terminó nuevamente como subcampeón, Skenes y Webb fueron nombrados al equipo ideal del torneo.

6. El ingeniero eléctrico ataca de nuevo

El abridor de Chequia, Ondřej Satoria, se convirtió en celebridad en 2023 al ponchar a Shohei Ohtani y volverse viral. Tuvo un regreso aún mejor en 2026. Después de lanzar 3.2 innings en blanco contra Australia, el ingeniero eléctrico de Ostrava recibió la apertura frente a Japón en el último juego del grupo de Tokio. A pesar de una recta que apenas alcanza las 80 mph, Satoria dominó. Apoyándose en su cambio de velocidad, al que llama “el trabajador”, y en una curva que compara con lanzar el carrete al pescar, Satoria silenció a los campeones defensores durante 4.2 entradas en su última apertura con la selección nacional.

Cuando salió del montículo recibió una ovación de pie, recordatorio de que lanzar no se trata solo de velocidad. A veces se trata de secuencia de pitcheos, localización y del valor para enfrentar a un equipo lleno de superestrellas profesionales.

Satoria se ha retirado de la selección nacional de Chequia, pero no del montículo. Continuará trabajando para la compañía eléctrica ČEZ Group, mientras los fines de semana seguirá lanzando para Arrows Ostrava en la Extraliga.

7. Los famosos jóvenes de Brasil

Mientras Satoria se despide del juego, hubo dos hijos famosos que brillaron con Brasil en este Clásico. Primero estuvo Joseph Contreras, hijo del ex ganador de la Serie Mundial con los Medias Blancas, el cubano José Contreras. Con apenas 17 años y comprometido con Vanderbilt, el jugador más joven del torneo incluso logró que Aaron Judge bateara para una doble matanza 5-4-3 para terminar la entrada con las bases llenas.

“Impresionante”, dijo Judge después del juego. “Sé que yo no hacía eso a esa edad. Muy buen material. Se le vio mucha calma en el montículo. Está lanzando hasta 100 millas por hora. Está enfrentando a Estados Unidos, a muchos jugadores que ha visto por televisión.

“Fue impresionante verlo controlarse ahí afuera y salir de un gran problema. Y tiene muy buenos pitcheos”.

No fue el único joven en destacarse. Lucas Ramírez, hijo de Manny Ramírez, quien ayudó a Brasil a clasificar al torneo con una gran actuación en la Clasificatoria de Tucson, conectó dos jonrones contra Estados Unidos.

8. La increíble “bola invisible” de Tugboat Wilkinson

Satoria no fue el único jugador sin velocidad élite que llamó la atención. Entró en escena Matt “Tugboat” Wilkinson, de Canadá. Aunque su recta apenas supera las 90 millas por hora, su engaño es tan bueno que su lanzamiento ha sido llamado una “invisiball”. Funcionó lo suficiente como para que Canadá le diera la pelota contra Estados Unidos en los cuartos de final, cuando perdían por dos carreras en la parte final del juego.

Tugboat respondió, ponchando a Cal Raleigh y a Bryce Harper. Aunque Canadá perdió el juego, fue la mejor actuación del país en la historia del Clásico Mundial de Béisbol, marcando la primera vez que avanzaron más allá de la fase de grupos.

9. República Dominicana impone récord de jonrones

Puede que República Dominicana no haya ganado su segundo título del Clásico Mundial de Béisbol, pero quizá presentó la alineación más temible en la historia del torneo. Los primeros ocho bateadores en el lineup recibieron votos al Jugador Más Valioso. Hasta que se toparon con uno de los lanzadores más dominantes del béisbol en Paul Skenes, República Dominicana castigó a sus rivales, estableciendo el récord del Clásico Mundial de Béisbol con 15 jonrones.

Cada uno fue acompañado por celebraciones increíbles, un verdadero festival de béisbol. Los bates volaban alto por el aire, los jugadores recorrían las bases con alegría, y el dugout estallaba en emoción.

“Por eso tenemos jugadores tan apasionados, porque juegan por sus países y se están divirtiendo, ven al público y todo eso”, externó Juan Soto. “Creo que eso saca todo de ti”.