PEORIA, Arizona – El dominicano Fernando Tatis Jr. y Mason Miller se reencontraron en el clubhouse de los Padres durante los Entrenamientos Primaverales en el Peoria Sports Complex el jueves. Seguramente podrían haber pasado horas intercambiando historias de sus experiencias en el Clásico Mundial de Béisbol.
Pero, naturalmente, la conversación rápidamente giró hacia el turno al bate que nunca sucedió.
Por supuesto, Tatis estaba en el círculo de espera cuando Miller ponchó a Geraldo Perdomo par sellar la victoria de los Estados Unidos en la semifinal contra la República Dominicana el domingo por la noche. Si el slider de Miller en cuenta de 3-2 hubiese sido cantado bola, las dos superestrellas de los Padres se habrían enfrentado en un escenario enorme.
“Los dos lo queríamos”, dijo Tatis. “Cada uno sabe del calibre del otro. Iba a ser una batalla, hombre. Iba a ser una batalla muy divertida”.
Eso no es del todo cierto. Sin duda, Miller habría aceptado ese duelo. Pero no exactamente lo “quería”, al menos no de la misma forma que Tatis.
“Ves a Tati en el círculo de espera, sabiendo lo que puede hacer, sabiendo el torneo que estaba teniendo… sí, definitivamente estoy agradecido de no haber tenido que enfrentarlo”, dijo Miller.
Entonces… ¿qué habría pasado si se enfrentaban? ¿Y si Tatis y Miller se hubieran medido en un duelo similar al enfrentamiento entre los excompañeros de los Angelinos Mike Trout y Shohei Ohtani en el Clásico Mundial de Béisbol del 2023?
Tatis y Miller fueron dos de las grandes figuras del torneo. Tatis bateó .400 con OPS de 1.238. Miller lanzó 4.0 entradas sin hit ni carrera, ponchando a un impresionante total de 10 entre los 14 bateadores que enfrentó.
Habría sido un enfrentamiento memorable (si no fueras el manager de los Padres, Craig Stammen, quien ya ha declarado públicamente que deseaba fervientemente que ese enfrentamiento NO se produjera).
“Quería que siguieran siendo compañeros, en buenos términos entre ellos”, dijo Stammen entre risas.
Claramente, lo siguen siendo. Los Padres tuvieron a todo su equipo reunido por primera vez en dos semanas el jueves, y Tatis y Miller pasaron parte de la tarde conversando sobre el enfrentamiento que pudo haber sido.
Miller y Tatis se han enfrentado una sola vez en temporada regular. Tatis conectó un doble ante Miller cuando se midieron en 2023. Pero ésa era otra etapa. Miller, entonces lanzando con los Atléticos, aún no se había convertido en uno de los relevistas más dominantes de Grandes Ligas. De hecho, ni siquiera era relevista.
Ambos se vieron en los campos traseros del Peoria Sports Complex en febrero. Pero, como era de esperarse, ése no era el mismo ambiente. Tatis vestía un pantalón deportivo. Fue ponchado con el bate de la mano.
Esto habría sido muy diferente. Un ambiente electrizante en Miami. Las carreras del empate y de la victoria en circulación. Eliminación directa. ¿Cómo habría encarado Miller ese turno?
“Simplemente proteger ese primer pitcheo”, dijo. “Veo bien mis probabilidades después del primer lanzamiento. Pero cuando tienes que venir a la zona contra él, siempre es peligroso”.
¿Y Tatis?
“Me iba a tirar una recta”, dijo Tatis, y luego sonrió. “Eso espero”.
Miller, por supuesto, presume una recta por encima de las 100 millas por hora. También cuenta con uno de los sliders más letales del béisbol. Ambos pitcheos se complementan casi a la perfección, especialmente contra bateadores derechos, como Tatis.
Cuando se le preguntó con qué pitcheo habría iniciado contra Tatis, Miller dudó. Claramente no quería revelar secretos. Luego cedió, diciendo en voz baja: “Slider”.
Entonces, ¿Tatis habría sido engañado? ¿Buscaba una recta? ¿Era de verdad ése su plan para ese turno ante Miller?
“No lo voy a decir”, respondió Tatis con una sonrisa. “Por si acaso nos enfrentamos en tres años más. Tres años pasan rápido. No puedo soltar eso”.
El propio Miller añadió una advertencia sobre la idea de abrir con slider ante Tatis:
“Juegos mentales”, dijo.
