NUEVA YORK -- A pesar de la incertidumbre que rodeó inicialmente la fractura por estrés en una costilla del lado derecho de Aaron Judge, jardinero derecho de los Yankees, nunca hubo dudas en la mente del manager Aaron Boone de que podría volver a escribir el nombre de su capitán en la alineación antes de que terminara la temporada.
Tomó algo de tiempo, 100 días para ser exactos desde que ingresó a la lista de lesionados, y mucha paciencia, pero Boone finalmente tuvo la oportunidad de colocar nuevamente al tres veces Jugador Más Valioso de la Liga Americana en el tercer puesto del orden al bate para el primer juego de la serie del martes contra los Rockies.
Y, al menos a juicio de Boone, la gran expectación en el Yankee Stadium ante la presencia de Judge —que ya no es solo un rumor, sino algo palpable tanto en el vestuario como en el terreno durante la práctica de bateo— es evidente.
"Creo que es real. Su presencia es muy real", dijo Boone antes del partido. "Obviamente, ya saben lo que él significa para esos muchachos, no solo como jugador sino como persona en el vestuario, como capitán, creo que todos están entusiasmados... Ha sido una larga espera, y sé que se ha estado mordiendo las uñas por volver en los últimos días".
Judge regresó a la alineación de los Yankees en su victoria por 5-3 sobre los Rockies, ocupando el jardín derecho y situándose entre Cody Bellinger y Luis García Jr., rompiendo así la acumulación de bateadores zurdos de Nueva York con quien es, posiblemente, el mejor bateador de la Gran Carpa. Antes de ser activado el lunes, Judge completó una sesión de entrenamiento completa en el Yankee Stadium, enfrentándose a lanzamientos en vivo en varios turnos al bate y simulando labores defensivas durante algunas entradas.
Judge se fue de 3-0 con dos ponches y disputó seis innings a la defensa. Aunque no registró ningún out, tuvo que desplazarse hacia su derecha un par de veces, en un elevado y en un jonrón conectado por Adael Amador en la tercera entrada.
El primer turno de Judge, en el primer inning, hizo que el público del Yankee Stadium se pusiera de pie, y los aficionados permanecieron así durante toda su primera aparición en el plato en más de tres meses. Con Cody Bellinger en primera base, Judge dejó pasar dos lanzamientos por debajo de la zona del abridor Gabriel Hughes antes de conectar de foul dos sliders en la parte exterior del plato. Luego abanicó una recta de cuatro costuras de 93 mph para el tercer strike.
En el cuarto episodio, Judge le hizo swing a una recta de Hughes en cuenta de 2-1, con una velocidad del bate de 78.3 mph, cerca de su promedio de 78.1 mph esta temporada, y conectó un elevado al jardín central con una velocidad de salida de 95.1 mph. Judge se ponchó sin hacer swing en su último turno, en el sexto acto, al dejar pasar una recta de 94 mph en la esquina interior con la cuenta en 3-2.
En los días previos a su regreso, Judge dejó claro que no quería realizar una asignación de rehabilitación en ligas menores, dado que ya había comenzado septiembre y el equipo estaba inmerso en la lucha por la postemporada en la División Este de la Liga Americana. Nueva York (81-62) llegaba al lunes a cuatro juegos de distancia de Tampa Bay (85-58). La solución acordada entre Judge, Boone, el preparador físico Brett McCabe y el resto del cuerpo médico fue tratar la serie inicial contra Colorado como una especie de rehabilitación, con el objetivo de "prepararlo gradualmente y con inteligencia".
"Hoy no jugará el partido completo, aunque él quiera hacerlo", señaló Boone. "Lo tendré en cuenta, especialmente durante esta primera semana. Probablemente descanse uno de los días de esta serie. Haremos ajustes cada noche según lo que vayamos viendo".
Sin embargo, eso no significa que se vaya a tratar a Judge con excesiva delicadeza. Según Boone, ha estado "asintomático" durante semanas, lo cual era uno de los primeros requisitos que Judge y el cuerpo técnico debían confirmar. A medida que intensificaba los ejercicios de fortalecimiento y carrera, Judge informó que no sentía ninguna limitación en sus entrenamientos. También ayuda que el club haya actuado con paciencia al tomar decisiones hasta el momento de su reactivación.
Cuando el jardinero central Trent Grisham sufrió una recaída en la lesión de los isquiotibiales derechos el viernes contra los Padres, Judge manifestó que se sentía listo para regresar si fuera necesario: "De hecho, apareció en mi puerta en San Diego... diciendo algo así como: 'Listo para jugar mañana'", comentó Boone. No obstante, el cuerpo técnico quería que cumpliera con algunos requisitos más y se enfrentara a un poco más de lanzamientos en vivo, teniendo ya marcada la serie contra los Rockies como una fecha probable para su regreso.
Por ahora, el plan es que Judge juegue en el jardín derecho —posición en la que registra -2 outs por encima del promedio y un valor de -1 carrera a la defensiva esta temporada— cuando esté en la alineación, evitando así, en la medida de lo posible, el rol de bateador designado. Pero dado que la fractura por estrés inicial ocurrió al lanzarse para atrapar un elevado en Houston el 26 de abril, Boone y los Yankees esperan que Judge se cuide en defensa, sin sacrificar su capacidad con el guante.
"Me gustaría que fuera cauteloso con esas cosas, y lo será", dijo Boone. "Aunque probablemente se lesionó haciendo algo así [atrapadas de pecho], si observas bien los últimos años, ha hecho un buen trabajo aprendiendo a moderarse y a no hacer ciertas cosas en situaciones determinadas. Es consciente de ello, probablemente ahora sea aún más consciente..."
"Sabes, una cosa que noto al verlo moverse en el campo es que se desplaza realmente bien. Así que espero que juegue muy bien ahí fuera".
