NUEVA YORK -- Joey Ortiz aprovechó al máximo una segunda oportunidad de batear con las bases llenas.
El primer grand slam de su carrera fue un batazo para romper el empate que aterrizó en las gradas del jardín izquierdo en el Juego 1 de una doble cartelera en el Citi Field el miércoles, coronando un inning de cinco carreras que llevó a los Cerveceros a una victoria por 7-2 sobre los Mets y que sirvió de redención para el encendido campocorto de Milwaukee.
Dos entradas antes, Ortiz había bateado contra el abridor de los Mets, Clay Holmes, en la misma situación: Juego empatado, un out, bases llenas. Conectó el primer lanzamiento para un doble play que terminó con la amenaza. Pero luego llegó otra oportunidad en la sexta, con el relevista de los Mets, Reed Garrett, batallando para encontrar la zona de strike y el choque empatado una vez más después de que el doble remolcador de Brice Turang extendiera la racha de hits del intermedista a 14 encuentros –la mejor de su carrera.
Isaac Collins siguió con un sencillo y Jake Bauers negoció un boleto para llenar las bases una vez más para Ortiz, quien continuó con su gran momento al conectar un cutter en una cuenta de 3-1, para su cuarto vuelacerca en sus últimos seis partidos, después de haber dado dos bambinazos en sus primeros 77 encuentros.
Fue parte de un primer duelo lleno de poder para los Cerveceros, quienes también recibieron jonrones solitarios de Sal Frelick, para abrir el partido, y de Collins en la octava, para respaldar la apertura de calidad del dominicano Freddy Peralta en la victoria número 23 de Milwaukee en sus últimos 32 compromisos.
Los Cerveceros tendrán más poder esperando a los Mets en el Juego 2, aunque esta vez desde el montículo, con el derecho novato Jacob Misiorowski pautado para subirse a la loma de Nueva York.
