Cuatro grandes interrogantes sobre la rotación de los Mets este invierno

2:46 AM UTC

David Stearns lleva tres temporadas como presidente de operaciones de béisbol de los Mets, y en las tres, la rotación del club ha dejado mucho que desear.

En el 2026, los abridores de Nueva York ocuparon el puesto 23 en efectividad (4.47), el 22 en innings lanzados (791), el 15 en FIP (4.18) y terminaron empatados en el puesto 18 en WAR (10.4, según FanGraphs), incluso con una magnífica temporada de novato de .

Es cierto que la ofensiva de los Mets fue todavía peor, pero existe un camino más claro hacia la mejoría en ese aspecto. El dominicano y el puertorriqueño coincidieron en la alineación titular apenas 55 veces en el 2026, mientras que prácticamente no tuvo impacto durante los primeros dos meses. Los Mets deberían obtener una mayor producción de ese trío en el 2027. Si a eso se suman jóvenes piezas fundamentales como y , Nueva York tiene los elementos necesarios para contar con una ofensiva por encima del promedio.

Sin embargo, el panorama de la rotación del club es mucho menos claro al comenzar la temporada muerta. Estas son cuatro grandes interrogantes que definirán el futuro del cuerpo de abridores de los Mets de cara al 2027.

1. ¿Qué tan agresivos serán en la puja por Skubal?

El ganador de dos Premios Cy Young, , es el mejor jugador disponible en la agencia libre esta temporada baja, y las necesidades de los Mets en su rotación, junto con su enorme presupuesto, los convierten en un destino lógico para el zurdo.

Firmar a Skubal representaría un cambio importante respecto a la trayectoria de Stearns, quien ha evitado comprometer sumas de nueve cifras con lanzadores abridores. Sin embargo, tres años consecutivos con rotaciones que no han cumplido las expectativas y un decepcionante récord de 74-88 en el 2026 podrían obligarlo a modificar su estrategia, especialmente si el propietario Steve Cohen decide que incorporar a Skubal es una prioridad absoluta.

2. ¿Regresarán Senga y/o Manaea?

y entrarán en el último año de sus respectivos contratos, y ninguno de los dos acuerdos ha dado los resultados que esperaban los Mets.

Senga, quien firmó un contrato de cinco años y US$75 millones bajo la anterior gerencia de los Mets, encabezada por Billy Eppler, tuvo una sólida temporada de novato con el club en el 2023. Sin embargo, el resto de su paso por el equipo ha estado marcado por las lesiones y la inconsistencia, y pasó buena parte del 2026 lanzando como relevista después de registrar una efectividad de 10.08 en sus primeras siete aperturas.

Por su parte, Manaea ha registrado una efectividad de 5.03 durante los primeros dos años de un contrato de tres temporadas y US$75 millones, que firmó después de una brillante actuación con los Mets en el 2024 (efectividad de 3.47 en 181.2 entradas).

No está garantizado que ninguno de los dos lanzadores forme parte de la rotación de los Mets en el 2027, ni siquiera que permanezcan en el roster del equipo.

3. ¿Puede McLean alcanzar otro nivel?

McLean les dio a los Mets muchos motivos para entusiasmarse en el 2026. La pregunta ahora es qué viene después.

Con lanzamientos electrizantes y un amplio repertorio, el derecho de 25 años tiene el potencial para convertirse en uno de los abridores de élite del béisbol. Sus estadísticas del 2026, que incluyeron una efectividad de 3.16, un FIP de 3.59 y una efectividad esperada (xERA) de 3.63, fueron impresionantes, aunque quedaron un poco por debajo de los números de los lanzadores de mayor nivel.

Los Mets esperan que McLean todavía tenga margen para dar otro salto de calidad. Que logre hacerlo será aún más importante si el equipo no consigue incorporar a Skubal para encabezar su rotación.

4. ¿Pueden confiar en sus otros abridores desarrollados en casa?

McLean no fue el único abridor formado en el sistema de los Mets que dio motivos para el optimismo en el 2026.

(efectividad de 3.85, 11.0 ponches por cada nueve innings) y (efectividad de 3.42, proporción de 3.5 ponches por cada boleto) también mostraron señales prometedoras en sus 38 aperturas combinadas, mientras que lució dominante por momentos durante el último mes de la temporada (tasa de swings fallidos del 33.9% y porcentaje de ponches del 31.0%).

Al mismo tiempo, esos tres lanzadores acumulan apenas 291 entradas de experiencia combinada en las Grandes Ligas, por lo que todavía es demasiado pronto para considerar a cualquiera de ellos una apuesta segura de cara al 2027.