PITTSBURGH -- Los Medias Rojas, por mucho el equipo más encendido en todo el béisbol en el mes de julio, están intentando ahora salir de los pesados días de agosto.
Parecía que la escuadra del dirigente interino Chad Tracy podría haber generado algo de impulso para cumplir dicha meta al llevarse el último juego de una serie de cuatro partidos en Toronto el jueves, gracias a la combinación de una joya de pitcheo de Payton Tolle y un grand slam de Caleb Durbin.
Pero los Patirrojos no pudieron mantener ese ritmo la noche del viernes, sufriendo una derrota por 8-4 ante los Piratas en el primer choque de una serie de tres encuentros.
Inmediatamente después de una deslumbrante racha de 27-3 -- el mejor transcurso de 30 compromisos en la historia de la franquicia -- Boston ha perdido seis de sus últimos siete partidos.
“Obviamente, no estamos jugando de la manera que queremos”, dijo Tracy. “Ellos siguen peleando. Creo que la mayoría de los muchachos en ese camerino saben que los equipos pasan por esto. La clave es que tenemos que encontrar la manera de encendernos otra vez. [Necesitamos] meternos en otra racha en la dirección opuesta. Y si haces eso, todo esto pasa al olvido”.
La buena noticia es que los Medias Rojas (65-57), impulsados por esa épica racha de 30 juegos, todavía están se perfilan bien en la tabla de posiciones, manteniendo la posesión del segundo Comodín de la Liga Americana por cinco juegos y escoltando a los Yankees (68-54) a tres juegos por el primer Comodín con 40 encuentros restantes en la temporada.
“Es parte del juego, parte del béisbol”, dijo el jardinero derecho venezolano de los Patirrojos, Wilyer Abreu. “Hay altibajos. Estamos pasando por un pequeño bache en este momento”.
