SAN DIEGO – El dominicano Randy Vásquez no siempre tuvo oportunidades como esta el verano pasado. A pesar de lo bien que lanzó, su margen de maniobra casi siempre fue corto en el 2025.
Pero la noche del sábado, con dos outs y la carrera del empate acercándose al plato en el sexto inning, el coach de pitcheo Rubén Niebla salió para darle unas breves indicaciones y luego regresó al dugout. Vásquez fue dejado para conseguir el último out, y respondió de inmediato a esa confianza.
El primera base de los Tigres, Spencer Torkelson, conectó un roletazo fuerte hacia la tercera base. Manny Machado tomó la vía corta hacia segunda. Vásquez había escapado de la amenaza, completando seis innings sobresalientes, mientras los Padres lograban una victoria 3-0 sobre Detroit la noche del sábado en el Petco Park, su primer triunfo de la temporada y el primero en la etapa del nuevo manager Craig Stammen.
Fue solo una apertura para Vásquez. Pero es difícil exagerar su importancia: si este es el Randy Vásquez que los Padres tendrán en el 2026, ayudará en gran medida a aliviar las preocupaciones sobre su rotación.
La velocidad de la recta de Vásquez continuó en aumento, como ya había sucedido al final de la temporada pasada. Su recta de cuatro costuras promedió 95 mph, y su sinker 95.5. También continuó otra tendencia muy alentadora del cierre del año pasado: sigue fallando bates. Vásquez generó 13 swings fallidos. Ponchó a ocho Tigres, más que en todas sus aperturas menos una el año pasado.
Los Padres le dieron ventaja a Vásquez con un rally de dos outs en el tercer inning. Freddy Fermín, Jake Cronenworth y Fernando Tatis Jr. ligaron tres sencillos consecutivos con dos outs. Luego añadieron otra carrera gracias a un error en tiro y un rodado productor.
Eso fue más que suficiente para Vásquez. Permitió apenas dos hits en seis innings. Kyle Hart lanzó el séptimo y octavo sin permitir carreras. Mason Miller bajó la cortina en el noveno.
