¿Miller estaba telegrafiando sus pitcheos? El propio cerrador --y su manager-- dicen que no

1:28 AM UTC

SAN DIEGO -- Mason Miller no cree que haya estado telegrafiando sus pitcheos el domingo en Milwaukee. Pero ciertamente tampoco va a descartar esa posibilidad.

Especialmente cuando recuerda aquel slider en cuenta de 1-2, por debajo de la zona, ante el venezolano . Ese es el lanzamiento que le genera ciertas dudas.

“Ese”, dijo Miller desde Petco Park la tarde del lunes, “simplemente pareció un lanzamiento que dejó pasar con muchísima seguridad”.

Esta fascinante Serie Divisional de la Liga Nacional entre los Padres y los Cerveceros se trasladó a San Diego el lunes, con Milwaukee arriba dos juegos a cero. Y durante la práctica del día libre, ningún tema generó más conversación que la posibilidad de que Miller, uno de los principales cerradores del béisbol, estuviera telegrafiando sus pitcheos cuando desperdició la oportunidad de salvamento en el Juego 2.

Miller ha visto los videos. Ha visto las imágenes fijas. Incluso ha visto más material del que está disponible públicamente. Como mínimo, no quiso revelar si cree que estaba dando pistas sobre sus lanzamientos. Pero dejó algo claro: su falta de comando fue lo que más lo perjudicó, mucho más que cualquier señal que pudiera haber dado.

“Realmente no sé qué pensar”, dijo Miller. “Siento que sólo hubo un pitcheo en el que eso habría tenido algún impacto. [El lanzamiento que dejó pasar Chourio.] Si estás revelando tus pitcheos y es una bola, simplemente no creo que eso haya tenido nada que ver con los boletos. También me cuesta creer que, como por arte de magia, de repente haya empezado a hacerlo”.

En el fatídico noveno inning del domingo, Miller otorgó boletos a tres bateadores de los Cerveceros, incluidos Sal Frelick y el dominicano Gary Sánchez, con un corredor que ya estaba en segunda base. Imágenes que circulan en internet sugieren que la mano de Miller quizá estaba un poco más alejada de su guante cuando lanzaba rectas que cuando utilizaba sliders. También hay un video de Frelick, tomando ventaja desde la segunda base, tocándose el cuello mientras Chourio estaba al bate, antes de aquel slider en cuenta de 1-2. Un pitcheo después, Chourio conectó al jardín central el sencillo de dos carreras que dejó tendidos a los Padres, ante una recta de 101.3 mph.

¿Habían descubierto algo los Cerveceros?

“No sé si estaba revelando sus pitcheos o no”, dijo Sánchez. “En serio, no lo sé. Y si lo estaba haciendo, yo no estaba al tanto. Creo que incluso si lo estuviera haciendo y nosotros lo supiéramos, batear una recta de 104 no es nada fácil. Enfrentar a un lanzador de ese calibre y pitcheos de ese nivel, sabes que no hay nada fácil en eso”.

Por supuesto, si los Cerveceros efectivamente habían detectado algo en Miller, no iban a admitirlo en plena serie.

Eso es precisamente lo que ocurre con estos debates sobre si un lanzador está revelando o no sus pitcheos: hay más engaños y secretos que en un thriller de espionaje.

“No estaría diciendo la verdad si no les dijera que hoy en día es una parte muy importante de nuestro juego”, dijo el manager de Milwaukee, Pat Murphy. “Lo más importante es asegurarse de que tus lanzadores, receptores, jugadores del cuadro y coaches, nadie esté telegrafiando nada”.

Murphy repasó apenas algunas de las innumerables maneras en que eso puede ocurrir. La forma en que un lanzador agarra la pelota dentro del guante, claro. Pero también “dónde se paran, si tienen la boca abierta o cerrada, si miran hacia abajo, si tienen la cabeza levantada, si están más girados, si colocan los pies de manera diferente. Hay muchísimos elementos. Una respiración profunda. Una respiración corta. Golpear [con la punta del pie] el suelo. Hay muchísimas maneras de revelar un pitcheo, y somos criaturas de hábitos. Hay que practicar eso y mantenerse atento”.

Dustin May, abridor programado de Milwaukee para el Juego 3, agregó: “Tratas de no ignorar el tema, pero también intentas simplemente salir y hacer lo tuyo. Realmente esperas que, cuando algo así llegue a ocurrir, alguien se acerque y te lo diga”.

Y luego está la otra cara de la moneda.

“En cuanto a detectar las señales de otros equipos, hay todo un proceso para eso”, dijo Murphy. “¿Cómo las transmites desde la segunda base? ¿Y estás tratando de engañar o realmente lo estás haciendo? Ya sabes, todo es parte del juego. Es parte del juego ahora mismo, y una parte importante. Está sucediendo”.

¿Estaba sucediendo contra Miller en el Juego 2?

“No”, respondió Murphy tajantemente.

Miller se apresuró a señalar que esos tres boletos fueron casi con toda seguridad producto de pitcheos que ni siquiera estuvieron cerca de la zona. Supieran o no los Cerveceros lo que venía, Miller dijo que esperaba que dejaran pasar esos lanzamientos, especialmente tratándose de una alineación de Milwaukee que toma algunas de las mejores decisiones a la hora de hacer swing en todo el béisbol.

Aun así, aquel pitcheo que Chourio dejó pasar...

Antes de la práctica del lunes, Miller dijo que él y los Padres volverían a evaluar la situación y harían los ajustes necesarios, si correspondía. El manager Craig Stammen no quiso revelar si los Padres habían detectado alguna tendencia en Miller, pero indicó que confiaba en que harían un ajuste si encontraban alguna.

“Tenemos un grupo de personas que se dedica a eso todos los días”, dijo Stammen. “Ese es su único trabajo. Estamos muy al tanto de lo que sucede con nuestros lanzadores, y también de lo que ocurre con los lanzadores de los Cerveceros y de cómo hacen las cosas. Es parte de nuestro análisis diario.

“En internet las cosas pueden salirse de control y llevarse más lejos de lo necesario. Nos sentimos bien con nuestro proceso en esa situación”.

Cabe destacar que Stammen no lo negó. Otro reportero insistió: ¿Miller estaba telegrafiando sus pitcheos?

“Como dije, tenemos a mucha gente pendiente de eso y realmente no nos preocupa”, dijo Stammen.

En cuanto a las imágenes específicas que circulan, Miller dijo que cree que probablemente se sacaron de proporción, pues fueron tomadas en distintos momentos mientras se preparaba para lanzar.

“Sí, en las capturas de pantalla parece que estoy aquí y luego acá, como si fuera realmente evidente”, dijo. “Pero no siento que sea así... He lanzado con corredores en segunda base durante todo el año. Si eso hubiera estado ahí, siento que lo habrían detectado mucho antes que ayer”.

Miller se mantuvo firme en que su falta de comando tuvo un impacto mucho mayor que cualquier posible señal que pudiera haber dado.

“Si ejecutas tus pitcheos”, dijo, “vas a seguir sacando outs”.

Stammen ofreció una teoría sobre esa falta de comando. El bullpen de los Padres tuvo una gran carga de trabajo en el Juego 1, y Adrian Morejon no estuvo disponible para el Juego 2 después de realizar 31 pitcheos. Los Padres necesitaban que Miller sacara seis outs. En el octavo inning lució como de costumbre, dominante y preciso. En el noveno estuvo considerablemente más errático.

“Hemos visto algo de eso con Mason, y ocurre principalmente en las presentaciones en las que trabaja más de un inning”, dijo Stammen. “Definitivamente es algo con lo que, desde el punto de vista estratégico, nos sentíamos muy cómodos antes del juego, pero de cara al futuro quizá tengamos que hacer ajustes a medida que avancen los playoffs”.

En su mayor parte, los Padres han intentado limitar a Miller exclusivamente al noveno episodio esta temporada. Stammen no se comprometió a un patrón específico para utilizar a Miller de aquí en adelante en esta serie. Pero presumiblemente seguiría sintiéndose cómodo recurriendo a Miller para cubrir múltiples innings. Incluso un Miller ligeramente errático suele ser una mejor opción que algunas de las alternativas.

El lunes, Miller reiteró lo que había dicho la noche del domingo en Milwaukee: no cree que ese segundo inning de trabajo haya tenido impacto alguno.

“Tu adrenalina está tan alta que no creo que haya sido algo de lo que fuera consciente”, dijo. “No tiré strikes. ¿Fue por esa razón o no? No lo sé”.

El Juego 3 está programado para la noche del martes en Petco Park. Los Padres, con su temporada en juego, estarían encantados de volver a entregarle la pelota a Miller con la ventaja.

Hasta la tarde del lunes, Miller no tenía previsto hacer ningún ajuste. Pero ¿qué pasaría si descubre que sí estaba telegrafiando sus pitcheos?

“Una vez que te das cuenta, claro que sí”, dijo Miller. “Pero también parece un mal momento para intentar cambiarlo todo”.