SAN LUIS -- Max Meyer siguió fortaleciendo su candidatura a su primer Juego de Estrellas la noche del viernes al lanzar siete innings en blanco para mantenerse invicto y empatar un récord de la franquicia en la victoria de los Marlins por 4-0 sobre los Cardenales en el Busch Stadium.
Meyer consiguió su novena decisión ganadora consecutiva, igualando la marca de Liván Hernández (1997) y Pat Rapp (1995) como la racha más larga de triunfos en una sola temporada en la historia de la franquicia.
La victoria también dejó a Miami con récord de cuatro juegos por encima de .500, igualando su mejor marca de la campaña y representando el mejor registro del club a estas alturas de una temporada desde el final del 2023. Además, los Marlins han ganado siete de sus últimos ocho encuentros.
Meyer dominó durante los primeros seis innings, necesitando apenas 66 lanzamientos mientras ponchaba a cinco bateadores. Cuatro de esos ponches llegaron con su sweeper y uno con su slider. No permitió que ningún corredor alcanzara la segunda base hasta el séptimo episodio.
El sweeper se ha convertido en el pitcheo de confianza de Meyer después de haber sido el menos utilizado en el 2025. Antes del viernes, había aumentado su uso de 11.5% a 29%, mientras el promedio de bateo de los rivales contra ese envío cayó de .368 a .222.
Los Cardenales amenazaron en el séptimo capítulo cuando Meyer golpeó a Iván Herrera y otorgó boleto a Alec Burleson para abrir el episodio. Jordan Walker llegó a base por selección de fildeador y Lars Nootbaar recibió un boleto para llenar las bases, pero Meyer salió del problema al dominar a Masyn Winn con un rodado y a Nathan Church con un elevado de línea al jardín izquierdo.
Con el duelo de pitcheo todavía empatado sin carreras en el octavo inning, Graham Pauley, recién ascendido desde Triple-A Jacksonville el jueves, rompió el empate con un doble productor por la raya del jardín derecho que remolcó a Esteury Ruiz, quien había abierto el episodio con un sencillo y luego robó la segunda base.
Antes del siguiente turno al bate, el umpire de tercera base, Jordan Baker, ordenó colocar la lona sobre el terreno pese a que aún no llovía. Tras una demora por lluvia de 27 minutos, el juego se reanudó.
Los Marlins ampliaron la ventaja cuando Xavier Edwards negoció un boleto para llenar las bases. Kyle Stowers conectó un rodado a la inicial y Pauley anotó de cabeza. Inicialmente fue declarado out, pero la repetición revirtió la decisión y aumentó la ventaja de Miami.
En el noveno inning, Jakob Marsee conectó un sencillo de dos carreras con dos outs para poner cifras definitivas al encuentro.
