NUEVA YORK -- Los Mets rara vez encuentran una manera sencilla de ganar. Pero al menos han vuelto a ganar.
El viernes, los Mets necesitaron 10 innings, siete lanzadores y un jonrón de MJ Meléndez para dejar en el terreno a los Marlins e imponerse por 9-7. No fue perfecto, pero para un equipo de los Mets que ha disputado dos juegos más de entradas extras que cualquier otro club de MLB esta temporada, fue prácticamente lo habitual. El encuentro del viernes representó su 11mo juego que se extendió más allá de los nueve innings.
Los Mets no necesitaron montar una ofensiva decisiva. En cambio, Meléndez llegó al plato con un out y un corredor automático en segunda base, y castigó un lanzamiento de Pete Fairbanks enviándolo por encima de la cerca del jardín derecho para un jonrón de dos carreras.
En tres ocasiones distintas durante la primera mitad del encuentro, los Mets llegaron a tener ventaja de cuatro carreras. La construyeron inicialmente gracias a sencillos productores de dos carreras de A.J. Ewing y Brett Baty en el primer inning.
Después de que los Marlins comenzaran a descontar ante el abridor Freddy Peralta, los Mets agregaron rayitas en el tercer y cuarto episodios. La del tercer capítulo llegó mediante un jonrón de Mark Vientos que aterrizó en el segundo nivel del jardín izquierdo.
Pero Peralta volvió a mostrar problemas de eficiencia, al realizar 94 lanzamientos en apenas 4.2 innings, y los Marlins finalmente igualaron el marcador gracias a un cuadrangular de dos carreras de Owen Caissie frente a Tobias Myers en el octavo inning.
Austin Warren trabajó un décimo acto en blanco para apuntarse la victoria.
